domingo, 2 de agosto de 2015

Socialdemocracia es capitalismo. La miseria socialdemócrata y el hambre de los pueblos. y mas de Jesús M. Vivas P en Aporrea

"...Las crisis por sí solas no producen revoluciones. La acción popular debe estar iluminada por la conciencia revolucionaria. Ante la globalización del capital, hay que globalizar la revolución. En el plano interno, comencemos por un ACUERDO NACIONAL ENTRE LOS MOVIMIENTOS Y PARTIDOS DE LA IZQUIERDA, formulando un pacto de cinco o más líneas maestras, que den claridad y direccionalidad a este proceso. Por ejemplo, podemos tener en común las luchas antiimperialistas, anticapitalistas, contra el burocratismo y el reformismo socialdemócrata, todos en procura del socialismo. Para nada el “socialismo de mercado”....

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Involuntariamente olvidé en mi anterior artículo, una brevísima referencia de los actuales gobiernos de Brasil, Uruguay y El Salvador, que al igual que los anteriores, son catalogados como gobiernos “progresistas”. El común denominador de todos ellos, es su reformismo. La Presidenta Dilma da tres pasos a la derecha y un paso a la izquierda. Tabaré, será el nuevo fracaso reformista del continente, se lo tragará la derecha endógena y exógena. El Sr. Sánchez Cerenén lleva muy poco tiempo en la Presidencia del Salvador. El anterior Presidente salvadoreño, demostró de qué está hecho el nuevo Farabundo Martí. La premisa continúa: todo dentro del capitalismo, fuera de él nada. Adiós a Roque Dalton.

No se puede negar, que todos estos gobiernos han tomado medidas que mejoran la condición material de la clase históricamente explotada. Es lo menos que pueden hacer, pretendiendo distanciarse de los otros, más a su derecha. Su actividad política gira siempre en torno al modelo capitalista, sus luchas no son antisistema, no auspician el desarrollo de la conciencia social clasista, potencian el poder constituido en desmedro del poder constituyente. Inicialmente se consideró, que el carácter impopular y cruel de las medidas neoliberales, sólo eran posibles aplicarlas con un régimen de fuerza, poniendo como ejemplo El Chile de Pinochet. Pero los tiempos han cambiado y con “vaselina” hasta en el contexto de la ensalada política de izquierda, se aplican medidas neoliberales. Lo que le está pasando a Europa en particular a Grecia y Ucrania, o la quiebra económica de España, Portugal, Italia, Irlanda y Chipre, les resbala a los socialdemócratas venezolanos. El socialdemócrata Alex Tsipras no aguantó dos pedidas, Pablo Iglesias se bajará los pantalones antes que se lo pidan. ¿Qué será de la Ley de Precios Justos?

Compartiendo, el criterio de Marx, sobre los peligros que la “Economía Política” tiene para “la táctica” y la estrategia revolucionaria, sabiendo que “La Economía Política” explica a medias el sistema capitalista, naturalizando y legitimando sus crueldades, preocupado por la creciente injerencia del reformismo socialdemócrata en nuestro gobierno, insistimos y lo seguiremos haciendo, que la revolución debe preferir los espacios constituyentes, procurando siempre ir demoliendo los constituidos. En cualquier caso, el poder constituido debe estar sometido al Poder Constituyente. Gobernar obedeciendo al Pueblo. Admitiendo la circunstancial necesidad de un Estado en la “transición” hacia el socialismo, este Estado no puede ser el mismo Estado burgués creado por la burguesía para defender sus intereses, tiene que ser un Estado Popular manejado por el pueblo, no por “sus representantes”. “Sólo el pueblo salva al pueblo”.

Sobran los datos científicos que nos muestran la profunda crisis estructural que hoy corroe al sistema capitalista mundial. El sistema financiero (Imperialismo), más especulativo que nunca, ha encaminado descomunales recursos para provocar el endeudamiento de los países, y luego apropiarse de sus recursos y patrimonios. La crisis del capital, la pagan los trabajadores. Democracias vigiladas y tuteladas, gobiernos sin la aprobación ciudadana, se invaden países e imponen gobiernos, el capital financiero empujando keynesianismo militar, destrucción salvaje de la naturaleza, la ciencia más avanzada en absolutas manos del poder transnacional, los alimentos manipulados y monopolizada su venta, se inventan enfermedades y se busca de inmediato su antídoto, se controlan los medios de comunicación en fin, poderosísimos mecanismos de sometimiento social, que la socialdemocracia pérfidamente, nos dice, que todo este colosal aparataje apabullante capitalista, se pueden enfrentar con reformas, que para nada toquemos al capital, que no se necesitan antagonismos sino convivencias de clases, “aquí cabemos todos”. Qué vergüenza, que descaro, cuanta traición. Sabemos que “Con las armas melladas del capitalismo” no se puede hacer socialismo.

Las crisis por sí solas no producen revoluciones. La acción popular debe estar iluminada por la conciencia revolucionaria. Ante la globalización del capital, hay que globalizar la revolución. En el plano interno, comencemos por un ACUERDO NACIONAL ENTRE LOS MOVIMIENTOS Y PARTIDOS DE LA IZQUIERDA, formulando un pacto de cinco o más líneas maestras, que den claridad y direccionalidad a este proceso. Por ejemplo, podemos tener en común las luchas antiimperialistas, anticapitalistas, contra el burocratismo y el reformismo socialdemócrata, todos en procura del socialismo. Para nada el “socialismo de mercado”

Por circunstancias políticas, estos gobiernos “progresistas” han llegado al poder por vía electoral. El mercado electoral es parte del mercado capitalista; podemos ganar todas las elecciones y no hacer revoluciones. Las democracias “gradualistas”, pacíficas, clientelares y electoreras, practicadas por los gobiernos reformistas socialdemócratas, están convencidas y trabajan por la convivencia entre los históricamente opuestos: capital versus trabajo. Sobran las experiencias fracasadas de gobiernos “progresistas” o presuntamente revolucionarios, que por ambigüedad, indecisión o vinculación con la socialdemocracia, son organizadores de derrotas. Podemos citar como ejemplos: Los países de la URSS, del Pacto de Varsovia, China, Angola, Argelia, Mozambique, El Congo, Egipto, Sud África, Uganda, Etiopia, Somalia, México, Honduras, Panamá, República Dominicana, Vietnam, Camboya, Portugal, España, Francia, todos ellos tuvieron gobiernos “progresistas”, y de aquí no pasaron. Fueron intentos revolucionarios traicionados por los reformismos socialdemócratas.

Los miserables socialdemocracia, se han apropiado de elementos simbólicos revolucionarios, de metalenguajes, de elementos culturales, y con ellos, tener el control de las esperanzas populares. En Venezuela ahora poco se habla de antiimperialismo, de anticapitalismo, de socialismo. Nuestro Silvio Rodríguez ahora canta: “Cuba sí… yanquis también”, fin de mundo señores. La evolución, la vía electoral, la paz social, el respeto institucional al Estado burgués, el súper estímulo al sistema parlamentario, el lenguaje nacionalista, el populismo, el asistencialismo, el keynesianismo, el desarrollismo o el “estado de bienestar” son parte de este lenguaje claudicante que “los progresistas” suelen usar.

Los socialdemócratas evitan a Marx y su Materialismo Histórico, prefieren la conciliación con la “progresista” burguesía “emprendedora”, a quien entregan el desarrollo de las fuerzas productivas, vía la “industrialización” capitalista. La izquierda es sólo aceptada, cuando no es revolucionaria. Es oportuno recordar la pregunta que el Comandante Chávez frecuentemente solía hacerle a sus Ministros en los “puntos de cuenta”: ¿Dónde está allí el socialismo?”

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La miseria socialdemocrata y el hambre de los pobres

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“No podemos salir victoriosos de nuestra guerra contra el capital, si deducimos nuestra táctica de la economía política”
C Marx.

“La vieja Europa” y su aventajado hijo los GRINGOS, cuyas deudas superan su PIB, ponen al descubierto el carácter transitorio de este sistema profundamente inhumano. La Alemania derrotada y humillada en la I y II Guerra Mundial, causante de más de cincuenta millones de muertos, hoy pretende ser potencia imperial. Banqueros inescrupulosos, agiotistas, que no dan la cara, pero le exprimen a sus deudores hasta la última gota de sudor, hoy están chantajeando a los países de “la zona Euro”, con las medidas que le están aplicando a Grecia. El mensaje es muy claro: todos aquellos que atenten contra los intereses del capital, serán implacablemente castigados. El premio Nobel de la Paz, calificado de “honesto”, que hace permanentemente la guerra, sigue este legado: en la mano derecha tiene la zanahoria y en la izquierda el garrote.

Los socialdemócratas en todo el mundo tiene un canto en común: Nada fuera del capitalismo, todo dentro de él. La prensa mundial está saturada de información sobre la suerte que están corriendo los países gobernados por partidos o políticos socialdemócratas. No albergo muchas ilusiones de la política del Primer Ministro Heleno Alexis Tsipras. Tampoco la tengo de la dirigencia de PODEMOS en España. Grecia ha perdido toda soberanía y luce de rodillas, frente al capital alemán y francés. La Canciller Ángela Merkel viene de Alemania Oriental y algunos le atribuyen una pasantía por el social-burocratismo-soviético, y ahora habla por la banca de su país. El Presidente Hollande, fue llevado a ese cargo por el Partido Socialista Francés, y está entregado al capital financiero de su país.

La cuestión no se reduce sólo al ámbito europeo, en el particular caso de “Nuestra América”, también podemos hacer acotaciones. Los llamados gobiernos “progresistas” están empecinados en hacer los cambios sin tocar al capital. El gobierno cubano está encantado con el “socialismo de mercado chino”. Daniel Ortega, en alianza con el capital, hace esfuerzos políticos sin molestar al amo. La Presidenta Cristina Fernández de K, desarrolla un nacionalismo sin pasar la línea que preocupe al capital. Sabemos que el peronismo da para todo, y los hay de todo tipo. El gobierno vecino de Colombia tiene que bailar la música que le toque Washington. En su territorio hay siete bases militares norteamericanas, más la inmunidad concedida al ejército gringo y la incorporación a la OTAN. El Presidente Evo Morales de Bolivia, hace esfuerzos serios y tenaces por llevarle a su pueblo justicia social. Bolivia puede resultar a mediano plazo, un experimento político interesante, que ayude a abrir el camino más allá del capital. Al Presidente Correa, con logros sociales y económicos populares incuestionables, nuevamente la oposición más de derecha, le sale al ruedo procurando su salida del poder Todo ocurre en estos países y gobiernos en el marco de “la economía política”, es decir: el capital. Cuidado porque el fascismo no está muy lejos de nuestro continente. No está en peligro el capital, pero si está más sediento de materias primas.

Los venezolanos en estos 16 años hemos entendido la importancia y el papel histórico del Poder Constituyente, y los peligros que podemos correr con el Constituido. En el primero reside la soberanía, el futuro Poder Popular, el pueblo llano, en el segundo nos topamos con las tentaciones, andamiajes y articulaciones peligrosas de la dominación capitalista.

Marx lo entendió con claridad; la raíz del socialismo está en el poder Constituyente, la socialdemocracia se atrinchera en el Constituido. El capital no tiene fronteras, pero hay que imponérselas. Desde su fundación, la socialdemocracia ha defendido al capitalismo.

Hemos practicado tantos años el populismo y el asistencialismo, que ya es parte de nuestra cultura política nacional. Toda esta perfidia tiene un costo alto: la corrupción, el burocratismo, la ineficiencia, los ricos más ricos y hay nuevos ricos. El pueblo pone el sudor y recibe migajas, el socialismo queda así conculcado. Los gobernantes socialdemócratas hacen piruetas, para explicar y justificar, como postergar la revolución y moverse en el escenario de las reformas y la transición que nadie sabe qué es esto.

“El Dr. Rojo” supo establecer los nexos que hay entre las categorías: fuerza productiva y conciencia de clase. Pretender la industrialización de nuestros países, entregándole al sector privado su responsabilidad, es incentivar el capital, aumentando la plusvalía. No profundizar en el ámbito teórico-práctico de la conciencia de clase, es una muerte aletargada para cualquier intento revolucionario. No salirse del marco del capitalismo y no comprender, que “el hombre y la mujer nueva” sólo son posibles fuera del capital, es oxigenar al sistema que se aparenta confrontar. El “inventar o errar” es un presente. El socialismo “imperfecto” pero perfectible “nuestro americano”, es la tarea por desarrollar. La moraleja es: “cuando veas ardiendo las barbas de tu vecino, pon las tuyas en remojo”. (NOS LEEREMOS EL PRÓXIMO SÁBADO. Recomiendo leer aporrea, 17 Jul: ¿Aplastará el capital financiero a Grecia?

 

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 Socialdemocracia es capitalismo (III) 

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En 1848 en Francia, Luis Blanc propaga la teoría socialdemócrata. En 1863 Ferdinad Lasalle constituye la Asociación General de los Trabajadores Alemanes sentando un precedente unitario. En el año 1864 Marx y Engels habían creado la I Internacional. A pesar de la presencia de anarquistas en su seno, la Internacional concitó diversas reuniones de internacionalistas. Se medían fuerzas en procura de la creación de un Estado Obrero. Los anarquistas apuntaron hacia el espontáneismo de las masas, mientras que los marxistas postulaban la dirección política. Las querellas internas terminaron por eliminar a la I Internacional en 1876. En 1875 Wilhem Liebknecht y Agusto Bebel habían creado el Partido Social Demócrata Alemán. Lassallanos y "socialistas" intentaron cohabitar, en el marco del Programa de Gotha de 1875, el mismo que Carlos Marx prontamente atacó.

Entre el 18 de Marzo y el 28 de Mayo de 1871 ocurrió en París un estremecedor acontecimiento que impactó al mundo entero: La Comuna de París. Un suceso trascendental protagonizado por el pueblo. La crisis de la guerra Franco-Prusiana con la derrota francesa, había agravado la crisis económica, social y política de Francia. Como siempre los pobres pagaban la guerra que los ricos planifican. Los Comuneros de manera espontánea unificaron voluntades. Por decreto, eliminaron el ejército permanente y la burocracia, impusieron la elección de todos los funcionarios, acompañado de su mandato revocatorio en cualquier momento, ningún salario podía superar los 6000 francos, separaron la iglesia del Estado confiscaron tierras y propiedades que estaban en poder de ésta institución religiosa y de privados, ordenaron la enseñanza gratuita para todos los niños, prohibieron el trabajo nocturno de los panaderos, se proscribió la usura, se vociferó que querían una "dictadura democrática", se autorizó a los trabajadores a posesionarse de aquellas fábricas que sus dueños se negaran a abrirlas, o se declararan en quiebra. Pero a criterio de Marx, no tomaron el Banco de Francia ni la región de Versalles, sin tener tampoco una programación revolucionaria. El espontáneismo y el odio a la injusticia animaban a estos noveles revolucionarios.

Carlos Marx Inicialmente consideró que los Comuneros de París trataron de "Tomar el cielo por asalto". Calificó a la insurrección de "locura". Pocos meses después que la Comuna había sido derrotada, a costa de más de 30.OOO vidas, Marx retoma los hechos acontecidos y con espíritu correctivo, observa que aquellos valientes revolucionarios "intentaron destruir la máquina burocrática militar, y no simplemente de pasarla a otras manos" (Lenin). Reconoce Marx que: "La historia no conoce todavía otro ejemplo de heroísmo semejante". Y que si bien "la dirección militar renunció demasiado pronto a sus poderes", aquel coraje es digno del mayor encomio. El proletariado es hechura de la burguesía, que ahora se volvía contra ella, al verse explotado. Los choques entre estos dos nuevas clases opuestas, no tarda en aparecer en el escenario político. La contradicción capital versus trabajo se hará frecuente

Desde la revolución Industrial Inglesa de 1750, se venían dando en Inglaterra y otras partes de Europa movimientos de agitación de la clase trabajadora. En 1848 Marx y Engels escriben y difunden El Manifiesto del Partido Comunista, que se transforma en la poderosa herramienta teórico-práctica, que le da a la clase explotada explicaciones sobre la etiología de su desgracia y lo propone alternativa para superar ese oprobioso sistema.

Se comenzaba a hablar en Europa de sufragio universal, milicias populares y educación obligatoria. En 1879, se funda el Partido Socialista Obrero de España, seguido por el belga en 1885, el austriaco en 1889, el holandés en 1894, el argentino en 1896 y le siguieron otros. La I Internacional creada por Marx y Engels, duró poco tiempo, estaba minada de conflictos internos en particular con los anarquistas, quienes querían la revolución profunda ya. Ni partido ni cuadros revolucionarios eran necesarios; para los anarquistas el espontáneismo del pueblo es suficiente.

En la II Internacional donde los Partidos Socialdemócratas eran mayoría y pretendieron destruir la obra teórica de Marx. C Kaustky (El Tiempo Nuevo) y Eduardo Bernstein (personajes infames, farsantes, traidores, deformadores de la teoría marxista) cercanos a Engels, manipularon cuanto pudieron, pretendiendo causar el asesinato político de la obra de Marx. Bernstein había vivido en Londres de donde tomó algunos aspectos de la "Sociedad Fabiana" (1884) que hablaba del sufragio, la necesaria gestión trasparente de los Estados, presentándolo como una entidad necesaria que nos representa por igual a todos y dándole unos cuantos hachazos al Manifiesto y distanciándose de la revolución Bolchevique. Formó parte del periódico "El Socialdemócrata" Este personajillo debe ser estudiado con supremo cuidado, pues se le atribuye ser el padre de las tesis socialdemócratas duras, que crea teoría que recompone y vitaliza al capital.

De 1889 a 1916, son los años de la II Internacional, cuyo signo central fue abiertamente socialdemócrata. Partidos "socialistas" y Laboristas se disputaron el centro "izquierda". Con la II Internacional y media, se intentó conciliar el socialismo con la socialdemocracia. Después de la II Guerra Mundial (1939-45), definitivamente la socialdemocracia se distancia del marxismo. Sin tapujos defienden al capital, pidiendo mayor participación del Estado burgués en toda la sociedad. Este recorrido reformista los lleva al eurocomunismo y al socialismo de mercado hoy.

Entre sus mentiras la socialdemocracia propala una economía mixta con más Estado burgués, seguridad, salud, derechos laborales, "representatividad democrática", ecologismo, impuestos progresivos, libre comercio, "justicia social" y "humanización" del capitalismo, todo siempre en el marco del Estado burgués, por mejor decirlo: del Capital. Estos "caballeros" reformistas, nos quieren vender las mentiras de que los Partidos Socialdemócratas son autónomos del capital, que el Imperialismo es un asunto superado, que el progreso de las ciencia es el progreso de la conciencia social, que desarrollo y progreso son realidades cumplibles y próximas, que la igualdad de derechos está en la ley, que los partidos hacen la revolución, que la plusvalía es inevitable, que la mano invisible del mercado estabiliza la sociedad, y que los gobiernos deben ayudar al sector privado. Incluso el hambre, consideran ellos que se debe a falta de alimentos, esto es a la falta de producción, labor que recomiendan se debe dejar en manos del sector privado.

La socialdemocracia es europeo centrismo nacida a mediados del siglo XIX. Se trata de una propuesta que aspira a llegar al poder sólo por la vía pacífica. Proponen que el trabajo parlamentario sustituya al trabajo político de calle y de clases. El camino es la evolución y no la revolución. Señalan que con una economía mixta se puede impulsar el "Estado de bienestar" (aplicado después de la II Guerra Mundial). No ven dificultades en aplicar tesis keynesianas, populistas, asitencialistas y hasta modalidades neoliberales. Sobre el marxismo, consideran que está en el cesto de la basura y si no lo está, ellos tratan de desaparecerlo. Dicen que lo público y lo privado se necesitan. Propalan la falacia que el desarrollismo industrial general empleo y estabilidad social, y que la emancipación de la clase trabajadora no tiene nada que ver con su salario. Sostienen que El sindicalismo debe hacer propio el economicismo, que el socialismo sale del liberalismo y que las crisis del capitalismo irán desapareciendo. Afirman la mentira que el método de las ciencias sociales es el mismo de las ciencias naturales, que la riqueza se produce con el trabajo, niegan la teoría del valor y la plusvalía, vociferan que hay que adaptar la política a los nuevos tiempos. Sostienen que las revoluciones deben ser nacionales y no internacionales. Afirman que se puede ser revolucionario y anticomunista. Para ellos, la explotación es natural. Estas falsedades y otras más del mismo cuño, le han abierto el camino al fascismo y pueden abrírselo hoy en nuestro país.

El 4 de abril de 1917 en la ciudad de Petrogrado, Lenin logra aglutinar bolcheviques y mencheviques. En esta plática se habla de la necesidad de distanciarse de la burguesía rusa, mermar el papel de la democracia parlamentaria, impulsar el control obrero sobre el Estado, cuestionaron el apoyo que los socialdemócratas le daban a la I Guerra Mundial, condenando el chovinismo de estos personajes mimetizados de revolucionarios. Lenin señaló la necesidad de nacionalizar la banca, la creación de un nuevo Estado Obrero, construir y aplicar un verdadero programa agrario, y recomienda mirarse en la bancarrota de la II Internacional. En política exterior la nueva táctica de Las Tesis de Abril, era ponerle fin a la guerra y Lenin señaló, que había llegado el tiempo para pasar de ser Partido Socialdemócrata de Rusia a ser El Partido Comunista de Rusia. Se debatió la necesidad de crear una III Internacional, que podía representar la Internacional Comunista (1919). La Dictadura del Proletariado y la República de los Soviets permitirían abolir las clases e internacionalizar los anhelos de justicia de los pueblos del mundo. El proletariado para Lenin debería tener mayor papel protagónico, a pesar que en Rusia la mayoría de los trabajadores estaban en el campo. Las tendencias no se hicieron esperar: socialistas, comunistas, ultraizquierdistas, moderados y Trokistas debatieron estos tópicos. Al morir Lenin en el año 1924, el Partido Comunista Ruso queda bajó el control de Stalin. Como es de recordar, entre Lenin y Stalin hubo marcadas diferencias. Prontamente Stalin metió preso y luego expulsó y finalmente mando a asesinar a Trotsky. Stalin pasa a controlar al Partido Comunista el ejército Ruso y los Soviets, que por cierto habían perdido fuerza, así, desde Moscú se fue controlando todos los Partidos Comunistas del mundo. En nombre del "frentismo" ante los temores de la guerra fascista, murió el internacionalismo leninista y se indicó que cada país haría su revolución a su manera. Los resultados fueron acomodados a los intereses del estalinismo. Una poderosa burocracia corrupta se apropió de todo el gobierno. Quienes equivocadamente afirman que el socialismo demostró en la Unión Soviética su inviabilidad, están bien "pelados". La derrota fue de una camarilla corrupta, antimarxista, adulteradora de la teoría clásica marxista, creador de interpretaciones manualescas que cosificaron y fosilizaron al marxismo.
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Socialdemocracia es Capitalismo (II)

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“La revolución… debe dejar que los muertos entierren a sus muertos” C Marx.

“El carácter peculiar de la socialdemocracia consiste en exigir instituciones democrático-republicanas, no para abolir a la par los dos extremos, capital y trabajo asalariado, sino para atenuar su antítesis y convertirla en armonía” (C. Marx). Se puede demostrar que donde esté “la mano peluda” de los socialdemócratas, los intento revolucionario están condenados al fracaso. Hoy el peligro es mayor; al no eliminar las contradicciones estructurales del sistema capitalista, sino apaciguarlas, en la medida en que sus contradicciones se agudizan y los problemas crecen, los pueblos sin dirección clara y correcta pueden tomar el camino más instintivo y conservador: el fascismo.

La democracia que quieren los socialdemócratas no es otra que la democracia burguesa, la misma que defiende y reproduce los valores del capital. Estos adaptados le tienen miedo a una verdadera revolución pero saben ocultar sus temores con frases esperanzadoras, han aprendido de sus amos como se puede engañar al pueblo. Se autocalifican de defensores del pueblo para el pueblo y por el pueblo. ¿Cuánto tiempo durará el teatro?

La paz con plusvalía, la paz con lucha de clases, la paz promotora de injusticias, la paz reformista y conciliadora, es una paz pobre, endeble, condenada al fracaso. Sólo la paz sin antagonismos es duradera. La querella de Bolívar retumba por doquiera: ¿“Doscientos años de calma no bastan?”. ¿En un país, donde más del 60% del PIB va a parar a manos privadas, “el orden, la paz y el progreso” es para quienes? ¿El orden burgués es o no un orden de explotación? ¿El progreso industrial genera o no plusvalía? ¿El crecimiento de la riqueza produce o no el crecimiento de la pobreza? ¿Qué socialismo es este que hace crecer la participación privada con el dinero de la hacienda pública? Los pobres trabajan y producen mercancías pero no son sus dueños. Sin los pobres no hay ricos. Son clases e intereses opuestos que la socialdemocracia pretende conciliar. He aquí el orden por el que luchan los socialdemócratas.

“El Gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa” (Manifiesto….). Los socialdemócratas son apasionadamente electoreros, saben cuánto se puede controlar desde estas instancias. Si el pueblo verdaderamente pudiera elegir sus propios espacios de poder, los socialdemócratas caerían en picada. “La condición de existencia del capital es el trabajo asalariado” (C. Marx). Esto lo garantiza el Estado burgués, el mismo que los socialdemócratas tanto defienden. Saben muy bien que: “Las ideas dominantes de cualquier época… son las ideas de la clase dominante” (C. Marx). La democracia burgués es la legitimación del capital. Por muy revolucionario que aparenten serlo, los socialdemócratas defienden en verdad a los enemigos históricos de la clase trabajadora.

Para 1891 el Partido Socialdemócrata Alemán, nacido al calor de las luchas de la clase trabajadora (1875), era un abierto defensor del sistema capitalista. El revisionismo de los textos marxistas, llevó a la deformación de su contenido hasta colocarlos tal cual Lecho de Procustro; al molde que le interesa a los socialdemócratas. No se trata de vitalizar el dogmatismo ni el manualismo pues el marxismo está en permanente rejuvenecimiento, se trata de denunciar y enfrentar la mentira y la perversión de estos fingidores que hablan en nombre de la revolución y la traicionan. El evolucionismo histórico, la negación de la teoría del valor en particular de la plusvalía, el cuestionamiento a la “depauperación” de la clase trabajadora, la potenciación de la vía electoral con la negación de la lucha de clases, la aceptación natural del Estado burgués, la existencia de clases sociales como necesidad, la promoción de la planificación capitalista, colocan con toda claridad a la teoría socialdemócrata como defensora del sistema capitalista. Desde su fundación los partidos socialdemócratas se han mostrado claros defensores de este modelo explotador. Ante la imposibilidad de poder superar las contradicciones insolubles del capital los socialdemócratas proponen falacias reformistas, logrando apenas correr la verruga.

Marx fue un crítico severo del Programa de Gotha (1875). (Carta de Marx a su amigo Bracke del 5 de mayo de 1875), donde condena el oportunismo y el falso “progresismo” de sus promotores. Lo tipificó como “un programa desmoralizador para el partido”, rechazando la idea de que en el capitalismo “el fruto del trabajo perteneciera a la sociedad”, aclarando que este “fruto” es para una parte de ella. Destacó la necesidad que los medios de trabajo sean propiedad colectiva de quienes laboran con ellos. Señaló, que las relaciones jurídicas surgen de las relaciones económicas, y no al revés como lo veían los socialdemócratas. Destaca que la lucha política de los trabajadores debe estar orientada a destruir el Estado burgués, no a gobernar con él, la necesidad de implementar una Dictadura del Proletariado como La Comuna de París, que deba conducir al socialismo-comunismo. El primero como teoría y el segundo como práctica, los dos aplicados al unísono. Años más tarde Lenin aclarará el criterio de “Dictadura del Proletariado”, al referirse a un gobierno del pueblo. Lenin escribió el libro ¿Quiénes son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los socialdemócratas?, (lectura que recomiendo) en su lucha contra los contrabandos teóricos de los socialdemócratas, a quienes más tarde Althusser llamaría creadores de un “proceso sin sujeto”. Son los mismos mimetizados de revolucionarios, que difunden la falsa existencia de una burguesía liberadora. Ciertamente a la necesaria producción material debemos incorporarle la comprometida y revolucionaria organización social. No es suficiente contentarnos con la propiedad comunal, es necesario destruir la privada.

En Europa el sistema parlamentario fue cobrando fuerza por la propagación de los socialdemócratas. Estaban entusiasmados por sus éxitos electorales. Negadores de la luchas de clase, impulsaron el economicismo en el seno de la clase trabajadora y el sindicalismo revolucionario rodó por estos despeñaderos. Mintieron al asegurar que los monopolios eran el preludio de la socialización de la producción. Falsearon la historia cuando afirmaron que las crisis periódicas del capitalismo irían desapareciendo, y que la clase obrera llegaría al poder por la vía de las reformas, enfatizan que la burocratización y las élites son una necesidad, en fin los partidos socialdemócratas han devenido en defensores del sistema capitalista, siempre ocultándose bajo el manto de “revolucionarios”. Larga es la lista de intentos liberadores, derrotados por seguir las propuestas socialdemócratas.

En 1891, en el Congreso Obrero de Erfurt, se potenció las Tesis reformistas, evolucionista, cientificista y positivista de la socialdemocracia. Las categorias progreso y desarrollo que lo son del capitalismo, se usaron para engañar a la clase trabajadora, postergando el presente por una presunta esperanza justiciera futura. Otro contrabando fue el cooperativismo y la cogestión que sirvieron a la recuperación del capitalismo alemán. De modo abierto o encubierto los “camaradas” socialdemócratas, nos proponen socialismo sin revolución. Estas “reformas”, terminan por imponerse en el seno de “la izquierda” mundial, en particular en los Partidos Comunistas. Quedamos, “ebrios de terribles esperanzas” Arthur Rimbaud. En definitiva el poder lo es popular o lo es de élites.

La abundancia de la pobreza y la concentración de la riqueza están en permanente forcejeo. El capital usará estratagemas para desarticular, confundir, o aplastar a sus opuestos. “La libertad es previa a la liberación” acotó Marcuse. Precisamente allí en el Estado-Nación es donde bullen todas estas contradicciones, él ha sido creado para institucionalizar los controles. Es ingenuo pensar y creer que la revolución socialista saldrá del seno de las instituciones del Estado burgués. La esencia de este Estado es contrarrevolucionaria. El Poder Popular creador de la revolución socialista surgirá desde su topofilia; desde su realidad más inmediata. Alertamos, ¿cuidado si en la reunión Presidencial de Panamá el próximo 10 de abril, Obama le “tuerce el brazo” a unos cuantos Presidentes de la región? Los imperialistas necesitan desmantelar los mecanismos de unidad continental nuestros. (Continuará el próximo sábado).

JESUS M VIVAS HISTORIADOR PROFESOR UNIVERSITARIO.
jesusm_vivas@hotmail.com
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Socialdemocracia es capitalismo (I) 

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"¿TRESCIENTOS AÑOS DE CALMA NO BASTAN?" Simón Bolívar.

Ciertamente, el capitalismo de la época de Marx no es el capitalismo de hoy, pero su naturaleza destructiva, y su lógica de la acumulación de capital, seguirá siendo las mismas. Sus contradicciones intrínsecas no han hecho más que profundizarse. No se trata sólo de la ambición sin límites de los capitalistas, sino el desenvolvimiento del metabolismo del capital. El desplazamiento de su fisiología, los irá poniendo al desnudo. Este "Irá", no es, un determinismo histórico; la velocidad de su desplazamiento, estará marcado por el desarrollo de la conciencia social de la clase trabajadora explotada. Conciencia es conocimiento de la realidad inmediata que nos rodea. La conciencia dota al individuo y a la sociedad del poder de conocer el metabolismo del capital, extraer y visibilizar su fisiología, destruirlo y sobre sus cenizas construir una sociedad nueva y opuesta en todo a la anterior. Lo cultural es aquí determinante. Con el hombre y la mujer construida por el capital, no se podrá hacer el socialismo. Debemos construir "el hombre y la mujer nueva", liberadores de sí mismo y de la sociedad explotada.

La deshumanización del capitalismo se supera con su eliminación, pero su eliminación tiene que ser una labor colectiva y organizada, con un programa de trabajo fundamentado en la realidad verdadera y no en los deseos personales. Para éste propósito hay que "conocer sus entrañas". El capitalismo, "cosifica las relaciones humanas y personaliza las cosas". (Marx). Esta alienación capitalista, es una categoría histórica que por serlo, será superada. Apropiarme de la realidad, es romper con la alienación. La economía política es ideología porque describe solo la apariencia, reproduce la existencia del sistema, y no explica el origen de la propiedad privada. Si la ideología adormece, la lucha de clases emancipa.

"El marxismo es un tema carnoso en el que han clavado sus picos, toda suerte de pajarracos….hasta deformar el cuerpo original de la pieza" Ludovico Silva. Si la revolución no destruye lo viejo, termina recomponiéndolo. Pasó el tiempo en que la burguesía era revolucionaria, (sólo lo es en el campo científico y tecnológico, pues la competencia así lo obliga), ahora es abiertamente reaccionaria. La verdad social está en la realidad política. El reformismo socialdemócrata, está concebido para vitalizar al capital. Suele valerse de un despliegue lingüístico, envolvente, encantador de serpientes, adormecedor de la conciencia, con falacias bien hilvanadas, que de no estar suficientemente despiertos, caeremos en sus trampas. Los socialdemócratas son "Los Quita Columnas, "Los Caballos de Troya" del capitalismo.

Los socialdemócratas, no se proponer eliminar el capitalismo sino mejorarlo, reformándolo. Necesitamos apartar el hombre abstracto de la Ilustración y conocer y aprender del hombre concreto de la realidad cotidiana. Los socialdemócratas, no nos explican con plena claridad, la etiología de las contradicciones capitalistas. Con el asistencialismo y el populismo, han creado un clientelismo electorero. La vía electoral es parte de los controles capitalistas, con ella, llegan a postular, que la política nacional se construye desde las instituciones estadales, ocultan a quien sirve el Estado burgués. Le temen a la revolución verdadera, porque en ésta, el poder está en el pueblo y no en aparatos burocráticos.

En 1811, nació en Madrid Luis Blanc. Tempranamente se marcha a Paris, donde desarrollará toda su labor política e intelectual. Se le atribuye los primeros señalamientos sobre la teoría socialdemócrata. Su pensamiento fue conocido y confrontado por Marx y Engels. Pensó en Sindicatos y cooperativas, y hasta en un Ministerio del Trabajo. Fue enemigo de La Comuna de París, y de la violencia social, proclamando en política la moderación, por lo tanto enemigo de la lucha de clases. No entendió, que el capital engendra la violencia. El Estado que él defendía, debería ser, y es, un poderoso promotor del interés privado. Como sabemos lo público es opuesto a lo privado. Promovió la vía electoral como tránsito democrático. Fue abogado y estudioso de La revolución Francesa. Consideró que las ideas hacen la historia. Ingenuamente señaló que la práctica de la moral, conduce a la igualdad entre los ciudadanos y los pueblos. La razón era para él profilaxis del Estado.

En 1875, de la unión del Partido liderado por William Liebkecth y Agusto Bebel (1869), y La Unión General de los Trabajadores Alemanes de Lasalle (1863), se funda El Partidos Socialista Alemán,(SPD) vociferando un socialismo democrático, una sociedad justa y solidaria, una economía de mercado, un Estado de bienestar, más derechos civiles, más participación política, paz e igualdad de intereses. TODO ESTO SIN NECESIDAD DE ELIMINAR EL CAPITALISMO. ¿Cómo eliminar las contradicciones estructurales e insolubles del capital, sin eliminarlo a él?

Del 22 al 27 de Mayo de 1875, en la ciudad alemana de Gotha, se reunieron líderes del Partido Obrero Socialdemócrata Alemán de tendencia marxista, con líderes de la Unión General de Obreros Alemanes, en su mayoría Lassallanos socialdemócratas, con el propósito de articular un programa político común. De aquí salió: EL PROGRAMA DE GOTHA. Debatieron y sacaron conclusiones todas reformistas: validaron la economía de mercado, pidieron más derechos civiles, estado de bienestar para los trabajadores, mayor participación política, mayor igualdad, peticiones todas siempre en el marco del sistema capitalista. Sostenían, que: "La emancipación de los obreros, debían buscarla primero en el marco del Estado Nacional y no en el Internacionalismo", es lo nacional que luego se expresa en los nacionalismos, que el fascismo llevó a sus extremos. Señalaron la necesidad de "un equilibrio" social. Se propusieron reformar y "humanizar" al capitalismo, pero no liquidarlo. Todo dentro del Estado burgués, nada fuera de él. ¿Qué tipo de revolución es esta?

Marx no pudo ni deseo asistir a este evento, pues conocía previamente sus resultados por conocer a sus organizadores. El día 5 de Mayo de 1875, desde Londres, le envía una carta analítica a su amigo William Bracke. Haciendo magistral uso de esa poderosísima herramienta que es la dialéctica (los opuestos y sus contradicciones), Marx pudo desentrañar los equívocos, los ocultamientos y las intenciones disfrazadas en las conclusiones escritas de aquel evento. Afirma Marx: "Bakunin me hace responsable….de todos los programas". Como es sabido en otro documento, Bakunin acusa a Marx hasta de querer educar políticamente a la clase obrera. En su crítica al "Programa de Gotha", Marx hilvana muy fino, como bien sabia hacerlo. Señala que fue un evento "Desmoralizador para el Partido" Socialdemócrata Alemán. Cuestiona falacias como el escrito de que "El fruto integro del trabajo, pertenece por igual derecho a todos", preguntando de inmediato: ¿También a los que no trabajan? Juzga que: "Nadie en la sociedad puede adquirir riqueza, que no sea producto del trabajo". Advierte que en el capitalismo el llamado "Derecho igual", es "El derecho burgués", por lo tanto es "el derecho de la desigualdad". Clarifica que cuando se derrote "la división del trabajo", "Cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital, estaremos en el marco del socialismo. Sólo entonces se podrá afirmar: De cada cual según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades". Acota, que "la distribución… no es… independiente del modo de producción". Observa que el trabajador vive "en la medida en que trabaja gratis durante cierto tiempo para el capitalista". Critica el contenido que sustituye la lucha de clases, con el lacónico criterio de "El problema social". Cuestiona "La Ley económica de Bronce" de Lasalle, pues se fundamente en algo tan incierto como la oferta y la demanda, y el salario mínimo para el trabajador. Analiza el tópico sobre "el trabajo útil", en tanto lo es para una parte de la sociedad. El trabajo será verdaderamente útil, cuando los expropiados trabajadores, expropien a sus históricos expropiadores, y los medios de producción sean propiedad colectiva de los trabajadores. Recuerda como la división del trabajo y el salario somete a la clase trabajadora. El "Trabajo útil", sólo es posible en la sociedad verdaderamente socialista. Imposible la paz donde hay contradicciones estructurales. Es categórico Marx: "Las relaciones jurídicas surgen de las relaciones económicas". Llegó incluso a acusar a los Lassallanos de falsificar EL MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA. Los tilda de oportunistas y de pretender satisfacer a la opinión pública para vitalizar el camino electoral que tanto admiran y promueven los reformistas socialdemócratas. De lo que se trata, no es de reformar o pretender buscarle un lado presuntamente humanista del capital, sino de erradicarlo. (Hasta el próximo sábado).
JESUS M VIVAS P HISTORIADOR PROFESOR UNIVERSITARIO.
jesusm_vivas@hotmail.com

Jesús M. Vivas P. ha publicado 108 artículos en Aporrea.org desde 02/01/07

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