martes, 25 de agosto de 2015

En Grecia y en Euskal Herria la única salida es el socialismo. Editorial Boltxe Kolektiboa

"...Lo que ha pasado estos últimos meses en Grecia, desde que Syriza ganara las elecciones, es la demostración palpable de que el capitalismo no acepta componendas, lo quiere todo, quiere que su tasa de ganancia no disminuya, y si es posible que aumente, quiere que la clase trabajadora sea aplastada, destruida y esté a su merced total y absolutamente..."

El 20 de agosto de 2014 Tsipras ha presentado su dimisión y por lo tanto se ha abierto nuevamente un período electoral y una crisis profunda en el Estado griego, que veremos como va desarrollándose a lo largo de los acontecimientos que se produzcan.

Esta dimisión acaba con una idea peligrosa para los pueblos que luchan por su libertad, por salir de las garras del imperialismo y por lo tanto por acabar con el capitalismo. Se había vendido la idea de que era posible una salida de Grecia de las imposiciones de la troika sin destruir el capitalismo. Se había vendido la idea de que podía haber un capitalismo humano, distinto del de Alemania, del representado por la Unión Europea, por el FMI, por el Banco Mundial.

Esta idea, que en un primer momento parecía que tenía alguna salida, daba alas a los reformismos de todo pelo que se incuban en los países capitalistas, a los que se presentan oficialmente con una«tercera vía», pero que en realidad son un arma más del capitalismo para desorganizar y desarmar al pueblo trabajador.

Lo que ha pasado estos últimos meses en Grecia, desde que Syriza ganara las elecciones, es la demostración palpable de que el capitalismo no acepta componendas, lo quiere todo, quiere que su tasa de ganancia no disminuya, y si es posible que aumente, quiere que la clase trabajadora sea aplastada, destruida y esté a su merced total y absolutamente.

Syriza (o una parte de Syriza) ha aceptado no solo todas las humillantes medidas económicas que le ha impuesto el capitalismo internacional, lo que le supone poner a la venta su país y acabar con la independencia económica de Grecia, lo que implica acabar con la soberanía, sino que ha aceptado una derrota militar terrible al aceptar un acuerdo militar con la entidad sionista, con Israel. Syriza partidaria de la causa palestina y que en su programa defendía acabar con la cooperación militar de Grecia con Israel, ha aceptado que su país continúe jugando un papel importante en la OTAN, en contra de los intereses de los pueblos que luchan contra el imperialismo. Objetivamente Syriza ha hecho que Grecia se pase, o continúe, del lado del imperialismo feroz y asesino.

Se acabaron los sueños. Es momento de enfrentarse a la realidad. Es momento de comprender que no hay ninguna otra salida ante el capitalismo que destruirlo. Queda patente el fracaso de Syriza como fuerza de cambio, le toca ahora a la Unidad Popular, salida de la Plataforma de Izquierda, definirse en el reformismo duro o apostar por el socialismo y la unidad con las fuerzas revolucionarias griegas.

Que nos sirva esto de experiencia en nuestra lucha en Euskal Herria, que comprendamos que todas esas organizaciones, partidos y demás que claman por un capitalismo más humano no son más que avanzadillas del capitalismo y que nos engañan vilmente. La única salida es la organización, la crítica feroz del capitalismo, la lucha contra la propiedad privada y en nuestro caso la lucha por la independencia y el socialismo de Euskal Herria. Todo lo demás son patrañas.
 

Boltxe Kolektiboa

22 de agosto de 2015

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