lunes, 20 de julio de 2015

Nuevos tiempos, la misma imprescindible unidad. Nuevos caminos de lucha. por Red Roja Madrid

"...El nuevo movimiento obrero resurge de las cenizas del soborno y la traición de los dirigentes que han arrastrado por el fango unas siglas históricas en cuyo nombre se dejaron la vida y la juventud hombres y mujeres que constituyen lo más grande de la historia colectiva de nuestra clase..."
  
Hasta hace poco tiempo el movimiento obrero de clase y combativo tenía sobre sí una doble, y al parecer, insuperable losa. Por un lado, la aristocracia obrera asentada en las grandes empresas estratégicas, con sus buenos salarios, sus derechos sindicales y sus sindicatos, o bien amarillos o bien secciones de CC.OO. y UGT más pendientes de los intereses de la patronal que de representar los intereses de su clase. En cualquier caso, paz y armonía entre la patronal y lxs trabajadorxs.

Por el otro, la nueva clase obrera, precaria, dispersa, desorganizada, sin derechos, en la que predominan la falta de experiencia de lucha y las mujeres, la juventud y lxs trabajadorxs inmigrantes.

Unos tenían la capacidad de presión y no la ejercían porque la patronal se encargaba de que no les faltara de nada y lxs otrxs, a quienes les faltaba todo, estaban aisladxs y, supuestamente incapacitadxs para toda movilización por la falta de derechos.

En la práctica, la degradación socio-laboral que hace de cada centro de trabajo una suerte de 'reino de taifas' en la que los patrones poseen un poder casi feudal, como puede verse claramente en el ejemplo de la hostelería.

Pero lo tiempos están cambiando. Cuando cada vez hay menos que perder, surge – orgullosa - la dignidad y la conciencia de clase, y las cosas empiezan a cambiar.

El nuevo movimiento obrero resurge de las cenizas del soborno y la traición de los dirigentes que han arrastrado por el fango unas siglas históricas en cuyo nombre se dejaron la vida y la juventud hombres y mujeres que constituyen lo más grande de la historia colectiva de nuestra clase.

La huelga de las trabajadoras y los trabajadores de Telefónica-Movistar, como la de sus predecesores de SINTEL, como la de Panrico, Coca-Cola, Bankia, Indra, Correos, y tantas otras empresas, y sobre todo su voluntad de lucha unitaria, inauguran nuevos tiempos.

Estas luchas que apuntan a reconstruir las herramientas más importantes para el combate de lxs trabajadorxs ante una feroz lucha de clases: la independencia y la unidad de clase. Independencia del poder, de la patronal, de los gobiernos. Y unidad – la única que sirve – para luchar.

La reconstrucción del movimiento obrero sólo puede venir de la mano de quienes más sufren la opresión, de quienes menos tienen que perder. Y para esto es condición indispensable que rescatemos todo el tesoro de memoria de lucha de quienes nos han precedido.

La terrible experiencia griega nos proporciona un doble e incuestionable ejemplo:
· no puede haber esperanzas de mejora alguna en el marco del Euro y de la UE.

· los gobiernos al parecer más “de izquierdas” – como Syriza - que prometieron que no colaborarían en más recortes, han acabado acatando las presiones del capital.
 
El pueblo trabajador griego hubiera necesitado que ese NO, fuera no sólo dirigido a la “última propuesta” de la troika, dejando las manos libres a quienes en su nombre van a acordar nuevas e insoportables políticas contra el pueblo. Habría sido preciso que ese No fuera claramente dirigido contra al poder de la oligarquía que utiliza la Deuda como instrumento criminal de chantaje para liquidar derechos y servicios públicos. Tanto él como nuestros pueblos de la periferia de la Unión Europea necesitamos urgentemente un NO que abra vías de construcción de una alternativa obrera y popular que anteponga las necesidades del pueblo a la voracidad del capital y que no claudique ante él.
¡NO AL PAGO DE LA DEUDA!
¡SALIDA DEL EURO, DE LA UE Y DE LA OTAN!
¡TRABAJADORXS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

Red Roja Madrid

Declaración de Red Roja Ante la última escalada en las agresiones sociales y políticas que viene sufriendo el pueblo trabajador griego por parte del proyecto imperialista de la UE, pilotado por Alemania y por los acreedores internacionales, vía FMI, solo cabe expresar de antemano nuestra máxima solidaridad y señalar a esos parásitos como los verdaderos enemigos a derrotar. En este sentido, Red Roja se suma a los llamamientos unitarios a favor de que el pueblo griego pueda expresarse este domingo sin chantajes imperialistas y retome el “Gran No” que les espetaron a las tropas invasoras nazi-fascistas durante la Segunda Guerra Mundial. Pero hoy este “NO” no puede ser grande si no es al mismo tiempo un “Doble No”.
 

 

Ni soberanía, ni siquiera migajas sociales, son posibles en la Unión Europea.

Vivimos tiempos de urgencia (y de retraso) a la hora de enfrentar la gravísima y persistente emergencia social que sufren pueblos como el nuestro –prácticamente en la misma tragedia que el griego- donde la profunda crisis estructural capitalista se solapa con el imperial objetivo de Alemania y su “núcleo duro” de someter criminalmente a la periferia de la UE. Vivimos tiempos de guerra social donde no cabe electoralismo paralizante (tampoco
 

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