'EL MOMENTO ES AHORA, NO HAY OTRO... GANEMOS SANLÚCAR, YA', por Luis Enrique Ibáñez / 'RESITUACIÓN', Nacho Vegas
ASAMBLEA CIUDADANA POR LA UNIDAD
CANDIDATURA POPULAR PARA LAS MUNICIPALES EN SANLÚCAR
VIERNES 19 DE DICIEMBRE, COLEGIO BLAS INFANTE, 18:30

Los ciudadanos de Sanlúcar tienen que percibir que les estamos ofreciendo, proponiendo, un mensaje absolutamente nuevo... Se trata de ser eficaces aquí, y ahora...
Queremos acabar con el lenguaje
casposo, trillado, con el discurso grueso y tramposo que lleva años
dominando la política en nuestra ciudad. Y para hacerlo, para vencer,
para convencer, debemos ser capaces de generar una ilusión inédita. Con
la acción, con el idioma, y también con el envoltorio"
Sé que todos tenemos nuestro corazoncito
(y también nuestras consignas, unos, y otros), que el cariño histórico
es importante y no debemos renunciar a él... pero la historia nos está
llamando, y no podemos hacerla esperar.
EL MOMENTO ES AHORA, NO HAY OTRO... GANEMOS SANLÚCAR, YA
Se palpa un deseo, es evidente. Se puede
oír en la calle, en las conversaciones, también en las miradas y en las
sonrisas abiertas. Ese deseo casi se puede tocar, esta ahí al lado,
mirándonos, esperando que salgamos de esas dudas que siempre habitamos y
vayamos por él, lo cojamos, lo expandamos, y le obliguemos a
materializarse, a estar, y a ser. Ese deseo no es otro que el hecho de
que la ciudadanía, libre de todo, y pensante, decida ganar el
Ayuntamiento, decida ser protagonista de la cosa pública, instalar un
nuevo idioma político y, desde ahí, gestionar para la gente, rescatar
las palabras para que vuelvan a ser de todos, igual que la riqueza, a
lomos de la honestidad, soplados por la conciencia colectiva, la única
que ahora vale.
Y, sin embargo, parece que estamos a
punto de ser tan mentecatos que no vamos a aprovechar la oportunidad que
se nos presenta. Al final, parece que no nos creemos lo que afirmamos, y
eso que hablamos con grandes aires de gente tan revolucionaria como
ilusionada, pero, al final, presos de la aburrida cotidianidad. Y no
podemos permitir que la abulia, las palabras de siempre, invadan nuestro
pensamiento
Sigo creyendo que se pueden cambiar las
cosas, y debe ser de un modo radicalmente distinto. O accedemos a ello, o
seremos tan oficiales como esos a los que criticamos, esos a los que
queremos echar, porque sí, llámenlo demagogia si quieren, pero debemos
recuperar el Ayuntamiento para que sea de todos, debemos recuperar, ahí
reside la radicalidad necesaria, el significado de la palabra 'democracia'. No hay más.
no podemos permitir que la abulia, las palabras de siempre, invadan nuestro pensamiento
Pero sí, parece, que, en última
instancia, somos rehenes de las inercias que queremos combatir. Estamos,
y no estamos. No terminamos de creer en lo que decimos. Seguimos presos
de nuestras consignas, de grupo, y también individuales. Y ahí nos
incluyo a todos.
Y eso tiene un nombre: miedo. Miedo a
abandonar nuestros hábitos, a salir de ese código que conocemos y al que
creemos que le debemos fidelidad, feligreses siempre, cerrados al
cambio, negados al viaje. ¿A quién debemos algo? Sólo nos lo debemos a
nosotros. Que no nos líen. Nos lo debemos a nosotros y a toda la gente
que se encuentra ávida de un idioma diferente. Esto es importante.
Tenemos una responsabilidad, y tendremos una culpa, cuando pase el
tiempo, si no hemos sabido soportarla.
Debemos cambiar el lenguaje, si es que creemos que podemos hacerlo. No nos cerremos, por favor.
Debemos cambiar el lenguaje, si es que creemos que podemos hacerlo. No nos cerremos, por favor.
Vivimos todos en Sanlúcar de Barrameda.
Todos hemos estado juntos en demasiadas historias como para fingir ahora
que no nos conocemos, para fingir, claudicando, que pertenecemos a
casilleros separados.
Es el momento de escuchar, otra vez, a Gramsci, "Instrúyanse,
porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense,
porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense,
porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza".
Pues eso, vamos a instruirnos, vamos a agitarnos, cada vez más, y vamos a organizarnos, de verdad
Pues eso, vamos a instruirnos, vamos a agitarnos, cada vez más, y vamos a organizarnos, de verdad
Los ciudadanos de Sanlúcar tienen que
percibir que les estamos ofreciendo, proponiendo, un mensaje
absolutamente nuevo. Y eso sólo se puede hacer a través de una
Agrupación de Electores. El formato de coalición de partidos (incluso
explicando que los movimientos sociales, de lucha, se unirían a esa
coalición) sería percibido, con toda seguridad, como un poco "más de lo mismo".
Se trata de ser eficaces aquí, y ahora. Las intenciones de aquellos que abogan por la coalición pueden ser buenas, pero si se hace de esa manera, no se transmitiría, en absoluto, la idea de que estamos ante algo excepcional.
Los representantes de los partidos que están en esta historia deben pensar que se trata de una aventura puntual, exclusivamente para las municipales, exclusivamente para ganar el Ayuntamiento de Sanlúcar. Después, cuando lleguen las otras convocatorias (autonómica, generales), ellos seguirán con sus estrategias de partido.
Queremos acabar con el lenguaje casposo, trillado, con el discurso grueso y tramposo que lleva años dominando la política en nuestra ciudad. Y para hacerlo, para vencer, para convencer, debemos ser capaces de generar una ilusión inédita. Con la acción, con el idioma, y también con el envoltorio.
Fue realmente alentador, emocionante, ver el número de personas que estábamos el otro día en la Asamblea por la Unidad. Tan sólo hace unos meses, no habríamos imaginado esa escena. Y lo que subyacía en ella era la necesidad, la obligación, de hacer algo radicalmente distinto, algo que nunca se haya hecho. Y estamos capacitados para hacerlo.
La oportunidad es aquí, ahora. Y no estoy seguro de que volvamos a tener otra.
Sí estoy seguro de que si no la aprovechamos, nos arrepentiremos... y mucho.
Vamos a escuchar esta nueva canción y en cuanto termine que siga, de verdad, la resituación. Porque sí, Ellos nos quieren en soledad, debemos hacerles ver que nos tendrán en común.
Que siga el runrún...
Se trata de ser eficaces aquí, y ahora. Las intenciones de aquellos que abogan por la coalición pueden ser buenas, pero si se hace de esa manera, no se transmitiría, en absoluto, la idea de que estamos ante algo excepcional.
Los representantes de los partidos que están en esta historia deben pensar que se trata de una aventura puntual, exclusivamente para las municipales, exclusivamente para ganar el Ayuntamiento de Sanlúcar. Después, cuando lleguen las otras convocatorias (autonómica, generales), ellos seguirán con sus estrategias de partido.
Queremos acabar con el lenguaje casposo, trillado, con el discurso grueso y tramposo que lleva años dominando la política en nuestra ciudad. Y para hacerlo, para vencer, para convencer, debemos ser capaces de generar una ilusión inédita. Con la acción, con el idioma, y también con el envoltorio.
Fue realmente alentador, emocionante, ver el número de personas que estábamos el otro día en la Asamblea por la Unidad. Tan sólo hace unos meses, no habríamos imaginado esa escena. Y lo que subyacía en ella era la necesidad, la obligación, de hacer algo radicalmente distinto, algo que nunca se haya hecho. Y estamos capacitados para hacerlo.
La oportunidad es aquí, ahora. Y no estoy seguro de que volvamos a tener otra.
Sí estoy seguro de que si no la aprovechamos, nos arrepentiremos... y mucho.
Vamos a escuchar esta nueva canción y en cuanto termine que siga, de verdad, la resituación. Porque sí, Ellos nos quieren en soledad, debemos hacerles ver que nos tendrán en común.
Que siga el runrún...
"Vienen de frente gigantes de azul
con las bocas llenas de su democracia,
pero el miedo ha dejado de ser la actitud.
Suena en cada cabeza un hermoso runrún:
"Nos quieren en soledad, nos tendrán en común"...
¿No hace hoy un día precioso para explosionar?"
con las bocas llenas de su democracia,
pero el miedo ha dejado de ser la actitud.
Suena en cada cabeza un hermoso runrún:
"Nos quieren en soledad, nos tendrán en común"...
¿No hace hoy un día precioso para explosionar?"
LETRA:
Eres un gato observando el horror,
hay quien te mira y se frota las manos.
Los otros evitan la conversación
y hay algunos que se arrojan desde el balcón.
De pronto un ruido, un motivo de celebración.
Vienen de frente gigantes de azul
con las bocas llenas de su democracia,
pero el miedo ha dejado de ser la actitud.
Suena en cada cabeza un hermoso runrún:
"Nos quieren en soledad, nos tendrán en común."
Ven ya que aquí estamos a salvo,
oye esta nueva canción
y en cuanto termine que empiece la resituación.
Mira y admira, ¿Qué hay en la ciudad?
Dicen que es un elefante varado.
Algunos lo llaman el circo mundial
y hay quien acude a diario allí a vomitar.
¿No hace hoy un día precioso para explosionar?
Ven ya que aquí estamos a salvo,
oye esta nueva canción
y en cuanto termine que siga la resituación.
Eres un gato observando el horror,
hay quien te mira y se frota las manos.
Los otros evitan la conversación
y hay algunos que se arrojan desde el balcón.
De pronto un ruido, un motivo de celebración.
Vienen de frente gigantes de azul
con las bocas llenas de su democracia,
pero el miedo ha dejado de ser la actitud.
Suena en cada cabeza un hermoso runrún:
"Nos quieren en soledad, nos tendrán en común."
Ven ya que aquí estamos a salvo,
oye esta nueva canción
y en cuanto termine que empiece la resituación.
Mira y admira, ¿Qué hay en la ciudad?
Dicen que es un elefante varado.
Algunos lo llaman el circo mundial
y hay quien acude a diario allí a vomitar.
¿No hace hoy un día precioso para explosionar?
Ven ya que aquí estamos a salvo,
oye esta nueva canción
y en cuanto termine que siga la resituación.
Publicado por Duelista entre palabras
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