viernes, 13 de junio de 2014

La otra cara del Mundial de Fútbol: Desalojos, muertes e higienización social. 13 billones de dólares invertidos.

Para saber cómo se viven en Brasil los preparativos para el inicio de este evento que cada cuatro años paraliza a la mayoría de los habitantes del mundo, hablamos con Gustavo Cabrera, integrante de la Red Nacional de Medios Alternativos, que desde hace tiempo vive en ese país, y quien nos contó el lado oscuro y oculto de la pasión que moviliza multitudes.

     A pesar de que el pueblo brasileño es futbolero, recién en los últimos días se empezó a percibir un verdadero clima mundialista. “Hoy anduve por el centro y se puede decir que ya está la ciudad poblada de banderas, los autos con las banderitas tipo 25 de mayo en Argentina, muchas banderas en restaurantes y comercios. Con la gente con la que vivo aquí decíamos que esto era algo que no se veía semanas antes, es una cosa novedosa en Brasil y en Recife en particular”, describió Gustavo Cabrera, integrante de la RNMA, que nació en Neuquén, pero hace unos años se fue a vivir a Brasil y ahora reside en Recife.

    Sucede que los preparativos y construcciones para el desarrollo de la Copa del Mundo de Fútbol comenzaron hace tiempo, pero fueron acompañados desde sus inicios por grandes protestas sociales. Para Cabrera hay tres ejes principales en este sentido: los gastos desmedidos, los desalojos, y las muertes en las construcciones de los estadios, a los que se referirá como arenas: "perdón, pero se me escapan algunas palabras en portugués", se excusará.

Gastos billonarios

      25,6 billones de reales, o 13.000 billones de dólares es el dinero que se está “invirtiendo” en el Mundial de Fútbol: “lo llamativo –señaló al respecto Cabrera– es que es nueve veces más de lo esperado cuando fue electa la sede en 2007. Era menos de 3 billones lo que se iba a gastar, y en su mayoría iban a ser aportes privados, pero hasta ahora el 83% del gasto salió de las arcas públicas. Y esto genera mucha indignación. Cuando uno anda por acá, aunque ahora un poco menos, se ve mucha pobreza, muchos problemas de vivienda, muchos problemas de transporte para viajar, acá en Recife, en Río, San Pablo. Yo me estuve moviendo por algunos lugares de Brasil, es bastante complicado moverse en las horas pico, porque los transportes están llenos, varias de las obras de construcción, de infraestructura que se han llevado a cabo no están terminadas y muchas tienen que ver con el acceso a las Arenas, que en su mayoría no benefician a toda la población sino que van a beneficiar a los turistas que ya están llegando a Brasil en estos días. De esos 25,6 billones, 7 se gastaron en estadios, que esa suma es más de lo que se gastó en estadios tanto en los últimos mundiales de Alemania como Sudáfrica”.

Higienización social

     La Articulación Nacional de los Comités Populares de la Copa informó que para la construcción de estadios y acondicionamiento de las ciudades para recibir a las delegaciones de los distintos países como así también turistas de todo el mundo, se desalojaron a 250 mil personas: “yo soy del sur, de Neuquén, y es un número que me llamó la atención porque 250 mil personas es la población que tiene Neuquén capital”, afirmó Cabrera, quien agregó que los desalojos se realizaron en su mayoría para construir infraestructura, rutas, y además para “disfrazar la pobreza en Brasil”. “La higienización social que se vive más que nada en San Pablo, en Río, Fortaleza; en Recife también, pero se puede ver un poco menos porque no es una ciudad tan grande y turística; pero las favelas en Río han sido como cerradas, es más difícil salir, y en San Pablo se llevó hacia las periferias a todo lo que es la población más pobre, con algunas políticas de higienización social. Por ejemplo en el caso de Recife hay un caso que es de diciembre del año pasado que es el Terminal Integrado de Camaragibe, que es un punto de acceso hacia la Arena Pernambuco y los desalojados recibieron un indemnización o iban a recibirla, pero por ahora el Estado no cumplió con parte de eso, y en muchos casos la tasación de las casas que fueron destruidas y de las desalojadas fueron menores de lo que en verdad valían”.

      Cabrera explicó que de por sí el problema de la vivienda –o moradia como se dice en Brasil– es gravísimo: “es de los problemas más llamativos y fuertes de Brasil, mucha gente en la calle, viviendo en situación de riesgo, en favelas, bajo techos. Hay muchos campamentos también de los sin tierra. Es algo que está muy vigente en Brasil y la Copa lo único que hizo fue profundizar ese problema”.

Muertes evitables

     Hasta el momento nueve personas fallecieron durante la construcción de los estadios, erigidos o refaccionados especialmente para el Mundial. El último deceso se registró el 8 de mayo pasado en el Estadio Pantanal, en Mato Grosso, en la ciudad de Cuiabá: “murió un obrero electrocutado, estaba haciendo la instalación eléctrica del estadio y murió por una descarga. Las otras muertes se sucedieron en Brasilia, Manaos y San Pablo. En San Pablo cayó parte de un techo que estaba siendo construido. Un dato que me llamó la atención, comparando con otros mundiales, es que en Sudáfrica 2010 hubo dos muertes, y en Brasil, que todavía no ha empezado la Copa del Mundo, que se sabe que se están haciendo trabajos apurados para poder entregar las arenas y que estén en condiciones, ya ha habido nueve muertes. Me parece que esos números reflejan cómo es la precariedad laboral también en Brasil, cómo la FIFA se ha encargado solo de cargar, llevarse la plata y no se encarga de la seguridad de los trabajadores que están bajo sus costas, los que están creando el bonito clima de Brasil mundialista, que para algunos es bonito, para otros no tanto”.

Concientización Cero

      Ante la llegada de cada mundial de fùtbol, se repite una preocupación sobre todo en los ámbitos en los que se trabajan temáticas sobre género, que tiene que ver con cómo combatir la trata de personas y la explotación sexual que se multiplica en estas instancias ante la llegada de tantos hombres a ver los partidos. En este sentido, Cabrera remarcó que una de las principales denuncias que se llevan adelante desde los comités populares es contra el turismo sexual. Sin embargo, manifestó que al menos él no ha visto prácticamente campañas de concientización sobre estas problemáticas. “Lo que sí leí que me llamó la atención fue que en la Arena Itaquerao, ahí en San Pablo, donde va a ser el primer partido de la Copa, se habían producido algunos casos de violaciones de jóvenes mujeres que vivían por la zona, en manos -algunos decían– de los operarios, constructores. Sí se sabe que el turismo mundial como turismo genera aumento de la explotación sexual en los diferentes lugares donde se lleve a cabo el mundial”, afirmó Cabrera en diálogo con La Retaguardia.

¿Brasil Campeón?

       “A mí no me caben dudas de que Brasil va a salir campeón, nos guste o no. Tienen equipo, hay ánimo, ganas desde un sector de la población, mientras que otro sector tiene ganas de que las cosas estén un poco más oscuras, y estaría bueno que Brasil esté un poco más movilizado. En estos últimos días ha habido varios paros de profesores de universidad, media e inicial, también de motoristas, camioneros, los colectiveros pueden entrar en paro si no hay acuerdo. Puede ser que también nos sorprenda el mundial con unos paros que sería algo lindo para disfrutar. Si Brasil es campeón que por lo menos haya lucha y calle”, reflexionó Gustavo Cabrera en relación a los posibles resultados deportivos de este mundial, como así también de la repercusión que esto podría tener en un pueblo con un gran sector movilizado por los efectos y consecuencias de la realización de un Mundial de Fútbol en su país.

Del periódico "La Retaguandia"
http://canarias-semanal.org/not/13314/la-otra-cara-del-mundial-de-futbol-desalojos-muertes-e-higienizacion-social/

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