30 de Abril, 12 h. Concentracion en los INEM. NO AL PAGO DE LA DEUDA FUERA LOS GOBIERNOS DE LA TROIKA EMPLEO DIGNO O RENTA BÁSICA. PAN, TRABAJO Y TECHO.
El
paro masivo es la demostración palpable de la ineficacia de un sistema,
el capitalismo, que sólo favorece a los intereses de los poderosos y de
unas políticas fracasadas, las de la Troika, que sólo miran por los
bancos y las grandes empresas y castigan a las personas.
La
última reforma laboral, presentada a bombo y platillo como la solución,
ha resultado un desastre para la creación de empleo. Cada minuto se
destruye un empleo, y el que se genera es precario, es la expresión
gráfica del fracaso absoluto de las políticas neoliberales.
No
nos engañemos. La reforma laboral va asociada a un conjunto de ataques
contra las conquistas y derechos de la mayoría social. El recorte de las
pensiones, la reforma de la administración local, la reforma educativa,
el desmantelamiento de las ayudas a las personas dependientes, el pago
de la deuda, el aumento de la edad de jubilación, la destrucción de los
servicios públicos de sanidad, justicia o educación, la pérdida de poder
adquisitivo, la esclavitud hipotecaria, la precariedad laboral, los
desahucios, la involución en las políticas de igualdad… forman parte de
una brutal ofensiva contra los de abajo, contra la clase trabajadora,
contra la ciudadanía, contra el pueblo.
Ante
este escándalo la respuesta del poder establecido siempre es la misma:
la represión, que busca criminalizar la protesta social ante los
desmanes de los gobiernos. Una represión que vivimos especialmente en la
jornada del 22M y días posteriores. Una criminalización ejecutada desde
todos los ámbitos, incluidos los medios de comunicación oficiales, y
desplegada como cordón sanitario para tratar de impedir que la población
se una masivamente a la lucha.
Hoy
queremos recordar a dos compañeros que están sufriendo injustamente la
represión y la cárcel. Miguel, de 20 años, e Ismael, de 18. Dos jóvenes
inocentes que están sufriendo en sus carnes la represión brutal de este
gobierno que pretende con su Ley Mordaza y sus conspiraciones
para-policiales convertir la movilización ciudadana en un conflicto de
orden público.
Nuestra respuesta tiene que ser la de la movilización, la organización y la unidad. Y avanzar, tal y como lo estamos haciendo, para dar más y mejores respuestas a cada uno de sus ataques. El
primer paso, debe ser darnos cuenta de que la solución la debemos
encontrar colectivamente y que no será callando como empezaremos a
hacerla realidad. Hay que tomar las riendas. No es hora de esperar que
nos solucionen nuestra vida. Es hora de organizarse e iniciar la
construcción de una sociedad más democrática e igualitaria, con un
modelo productivo y económico sostenible, al servicio de las personas.
Esta
es una movilización por el empleo digno, contra el pago de la deuda,
por la renta básica, por los derechos sociales, por la libertades
democráticas, contra los recortes, la represión y la corrupción, por una
sociedad de mujeres y hombres libres; es un acto contra el capitalismo,
y su expresión en el Estado español, el régimen borbónico, y unos
gobiernos que nos agreden y no nos representan.
La dignidad sigue en la calle exigiendo PAN, TRABAJO Y TECHO
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