¿A quién le interesa nuestro miedo?
¿Que cambiará después de este nuevo atentado?
¿Viviremos con la sospecha permanente, delatando a los vecinos, a las hijas, a los turistas, a las emigrantes?
¿Quién se atreverá a viajar, a juntarse más de cuatro?
¿Quién se acordará de los refugiados, de los que mueren en los mares, de los que resisten en sus países reventados con bombas made in Europa?
¿Serán los niños sirios, iraquíes, libios… menos niños, más diablos, menos víctimas, más responsables?
¿A quién le interesa nuestro miedo?
¿A los terroristas islámicos, a los dueños del capital, a los que a río revuelto ganancia de pescadores?
¿Nos molestará de ahora en adelante que nos vigilen más que antes?
¿Nos molestará más que antes que nos censuren y nos detengan preventivamente o nos disparen porque nuestro aspecto es poco saludable?
¿Por qué sólo contamos nuestros muertos?
¿Y los otros?, ¿Los que caen diariamente desde que el imperio y sus siervos nacionalizaron la codicia?
¿A quién le interesa nuestro miedo, este terror cuerpo a cuerpo, este suplicar a nuestros ejércitos que nos defiendan, que nos protejan, que nos salven, a cualquier precio?
¿Es nuestro miedo rentable para alguien?, ¿Para quién?
¿Quién empezó primero?
¿Quién armó a los verdugos, quién les instruyó, financió, aconsejó?
¿Serán estas preguntas sospechosas, punibles, criminales?
Estos días atrás he leído que en Nigeria (sobre todo), proliferan cada día más, las fábricas de niños. Lugares donde las mujeres son forzadas a parir y después les arrancan sus bebés para la venta de órganos, la brujería o para ser dados en adopción.
Pensando en esto, me acordaba también de los niños robados en...>>>
¿Que cambiará después de este nuevo atentado?
¿Viviremos con la sospecha permanente, delatando a los vecinos, a las hijas, a los turistas, a las emigrantes?
¿Sera alguna religión prohibida, alguna mezquita cerrada a cal y canto?
¿Quién se atreverá a viajar, a juntarse más de cuatro?
¿Quién se acordará de los refugiados, de los que mueren en los mares, de los que resisten en sus países reventados con bombas made in Europa?
¿Serán los niños sirios, iraquíes, libios… menos niños, más diablos, menos víctimas, más responsables?
¿A quién le interesa nuestro miedo?
¿A los terroristas islámicos, a los dueños del capital, a los que a río revuelto ganancia de pescadores?
¿Nos molestará de ahora en adelante que nos vigilen más que antes?
¿Nos molestará más que antes que nos censuren y nos detengan preventivamente o nos disparen porque nuestro aspecto es poco saludable?
¿Por qué sólo contamos nuestros muertos?
¿Y los otros?, ¿Los que caen diariamente desde que el imperio y sus siervos nacionalizaron la codicia?
¿A quién le interesa nuestro miedo, este terror cuerpo a cuerpo, este suplicar a nuestros ejércitos que nos defiendan, que nos protejan, que nos salven, a cualquier precio?
¿Es nuestro miedo rentable para alguien?, ¿Para quién?
¿Quién empezó primero?
¿Quién armó a los verdugos, quién les instruyó, financió, aconsejó?
¿Serán estas preguntas sospechosas, punibles, criminales?
¿Y ahora, qué?
¿Preparamos más mortajas?, ¿Cavamos nuevas fosas?, ¿Fabricamos más cadenas?, ¿Recortamos más derechos?, ¿Alimentamos el fascismo?, ¿Condecoramos a quienes alardean de cruz gamada, de racismo?
¿A quién le interesa nuestro miedo? ¿A quiénes?
Publicado por Silvia Delgado
sábado, 19 de marzo de 2016
La fàbrica

Pensando en esto, me acordaba también de los niños robados en...>>>
domingo, 13 de marzo de 2016
No cuenten conmigo
No cuenten conmigo pa defender las fronteras,
ni pa defender el
disparo a pueblos que caen uno tras
otro,
tras otro,
ni pa mantenerme neutral ante el inmisericorde que cierra las puertas a las ganas de vivir
otras primaveras.
No cuenten conmigo para escupir blasfemias contra las
costumbres ajenas,
ni pa maldecir al hombre que aguarda mojado,
ni al niño hambriento de madre,
ni a la mujer aterida de miedo.
No cuenten conmigo.... >>>
jueves, 10 de marzo de 2016
Rèquiem
Se cuentan por millones, en
barcas que a veces naufragan, agarrados a vallas que nunca debieron ser levantadas,
caminando exhaustos o esperando, esperando, esperando.
Millones haciendo cola en comedores donde les dan sopa y
agua, durmiendo a la intemperie o en tiendas de campaña improvisadas en los
márgenes de las patrias.
Millones obligados a dejar sus casas.
Es simple: les matan.
Harapientos,
desnutridos, tristes, engañados por mafias, de luto, con pena o con rabia.
Las cuchillas no...>>>
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