"... Y es porque han sido las luchas sociales las que han mantenido este duro pulso, por lo que reclamamos AMNISTIA SOCIAL
y exigimos que sean olvidados nuestros supuestos delitos o infracciones
de la ley en contra de un saqueo de lo común, de lo público, de lo que
es de todas.
No pedimos
que nos perdonen por haber arriesgado nuestros sueldos y puestos de
trabajo, nuestra seguridad e integridad física por lo que estamos
sufriendo, No pedimos ni clemencia ni indultos, reclamamos y exigimos
justicia social..."
¿En qué consiste esta propuesta? ¿A quién va dirigida?
Estos
interrogantes son con los que nos encontraremos a la hora de explicar en
qué se basa esta demanda, qué queremos decir cuando hablamos de Amnistía Social. Pero tendremos que hacernos más preguntas, y eso es lo que queremos intentar responder con este documento.
Vayamos a las definiciones de lo que quiere decir literalmente amnistía :
“La amnistía
(del griego “amnestia”, olvido) es una causa de extinción de la
responsabilidad penal. Es un acto jurídico, normalmente emanado del
poder legislativo, por el que una pluralidad de individuos que habían
sido declarados culpables de un delito pasan a considerarse inocentes
por desaparición de la figura delictiva”.
“La amnistía
suele tener efectos retroactivos y, entre otros, extingue toda
responsabilidad penal o civil y anula los antecedentes penales. Por el
mismo motivo es general, dado que actúa sobre todos los que cometieron
ese delito, y no sobre individuos concretos”.
“La amnistía
suele suponer un nuevo juicio de valor sobre la conveniencia de
prohibir o sancionar una conducta. Por esa razón, las leyes o actos de
amnistía son más frecuentes en momentos de
cambios sociales o de
regímenes políticos, y en ocasiones se asocia al perdón de presos
políticos. Sin embargo, su empleo puede ser objeto de polémica, pues
puede provocar la impunidad de quienes cometieron graves hechos durante
un régimen anterior”.
Las
modalidades de amnistía más conocidas son las que afectan a militantes
presas de organizaciones políticas (amnistía política). Recientemente,
el gobierno ha usado la amnistía para beneficiar a corruptos y
defraudadores (amnistía fiscal).
¿Y qué es una AMNISTÍA SOCIAL?
El concepto que planteamos tiene unas connotaciones diferentes y más amplias de las que conocemos como “amnistía política”.
Muchas
personas han padecido sanciones (o estamos en la lista de espera)
cuando, en defensa de sus derechos básicos (sanidad, educación,
vivienda, libertad de expresión, concentración, huelga, manifestación,
dignidad humana, etc.), y forzadas por unas circunstancias de las que
son víctimas, han sufrido en sus carnes la rigurosidad de las leyes
vigentes y la desproporcionada actuación de los cuerpos de seguridad del
Estado.
Cada una de
las luchas, en este proceso de defensa de los derechos, de lo público
(huelgas generales y sectoriales (mineras, limpieza, sanidad, educación,
estudiantiles, etc.), el 15-M, los desahucios y las okupaciones, las
mareas, blancas, verdes, azules, negras, etc, las marchas de la
dignidad, en defensa del derecho al aborto y los derechos de las
mujeres, las de las discapacitadas, las de las preferentistas, contra la
represión, etc), ha conllevado una confrontación de miles de personas
con la legalidad por razones políticas y humanitarias. Mucha gente ha
comprobado como nos han apaleado, identificado, sancionado, detenido y
encarcelado.
Nos han
desdibujado e insultado sin compasión a través de sus medios de
desinformación. Nos hemos encontrado con una acción represiva desmedida
por parte del Estado en defensa de los intereses de quienes son los
responsables de esta situación de emergencia social que estamos
sufriendo, de este genocidio de baja intensidad al cual nos someten.
El Estado ha
desplegado una cobertura legal para esas actuaciones represivas y
sancionadoras (muchas de ellas violentas), que ha evolucionado en
sentido contrario de lo que sus propias leyes dictan, incluida la Carta
Magna.
Lo vimos con
el 15-M en la Plaza del Sol, en Plaza Catalunya en Barcelona y en la
Generalitat de Valencia. Con las estudiantes de la Primavera valenciana y
en cada desahucio ejecutado, en cada desalojo de una okupación.
Lo hemos
visto con los casos de Laura y Eva de C.G.T de Barcelona y de Alfon en
Vallekas, con Carlos y Carmen de Granada y otra gente en los piquetes de
las huelgas generales.
Lo hemos
sufrido en los Rodea el Congreso y las Marchas de la Dignidad del 22-M,
cuando las luchas mineras o con las que llevan adelante las estudiantes
universitarias. En cada escrache contra banqueros y políticos
estafadores y corruptos, en las concentraciones solidarias con
anarquistas injustamente criminalizadas.
Lo estamos
padeciendo y les gustaría que lo hiciéramos en silencio, que hagamos de
tripas corazón tras cada suicidio ignorado y silenciado, tras cada
intervención violenta de los Cuerpos de Seguridad del Estado.
UNA SOLUCIÓN EXCEPCIONAL PARA UNA SITUACIÓN CRÍTICA
A la hora de
sancionarnos y ejercer la represión en protestas más que justificadas,
no ha contado para nada la situación de excepcionalidad a la que nos han
llevado. Una situación de empobrecimiento de millones de personas, de
perdidas de derechos conquistados con mucho esfuerzo y luchas donde las
trabajadoras dejaron su vida.
Es en este
marco excepcional donde miles de personas han tenido que encontrase en
situaciones que difícilmente imaginaban. El adiós al “estado de
bienestar”, y la ruptura de eso que llamaban “la paz social”, nos han
forzado a la confrontación, No con quienes han participado del expolio
general de nuestras economías y derechos, sino con sus medios
coercitivos, las fuerzas de seguridad del estado, y su sistema judicial.
Y es porque han sido las luchas sociales las que han mantenido este duro pulso, por lo que reclamamos AMNISTIA SOCIAL
y exigimos que sean olvidados nuestros supuestos delitos o infracciones
de la ley en contra de un saqueo de lo común, de lo público, de lo que
es de todas.
No pedimos
que nos perdonen por haber arriesgado nuestros sueldos y puestos de
trabajo, nuestra seguridad e integridad física por lo que estamos
sufriendo, No pedimos ni clemencia ni indultos, reclamamos y exigimos
justicia social.
Y lo hacemos
conscientes de lo justas y necesarias que son nuestras luchas. Porque
no somos fichas en el juego político. Sea quien sea
quien acceda al
poder político, tendrá que hacer justicia con las personas que han
pasado por momentos de represión injustificada durante este período tan
brusco para miles de personas. Es necesaria esa AMNISTIA SOCIAL porque hemos luchado con ejemplaridad y por eso ninguna persona merece un castigo.
Además es
justa su exigencia, máxime cuando es demostrable que los métodos de
lucha empleados en defensa de nuestras reivindicaciones, por
contundentes que parecieran, no han generado hechos violentos que
supusieran perdidas de vidas alguna. Fueron muestras de nuestra
impotencia y de la rabia contenida frente a la prepotencia de lo que se
nos aplicaba, frente a la dimensión de lo que se nos venía encima, ante
la ocultación y la deformación de nuestras demandas.
Por el
contrario, han sido parte de los sectores sociales más afectados (por
los recortes en los presupuestos públicos, por la pérdida de trabajos y
viviendas, por la desesperación que queda instalada en nuestras vidas
ante la inseguridad de un futuro mejor para ahora y en adelante), los
que han puesto la parte más amarga de las consecuencias de esta
crisis-estafa. En esta guerra declarada cobardemente contra el pueblo,
los muertos los hemos puesto nosotras. Como se puede comprobar, la AMNISTIA SOCIAL tiene mucho de política.

OBJETIVOS BÁSICOS DE LA PROPUESTA :
La AMNISTÍA SOCIAL llevaría aparejada la DEROGACIÓN INMEDIATA de la LEY DE SEGURIDAD CIUDADANA, más conocida como la LEY MORDAZA. Y, además, debería contener las siguientes medidas:
- Supresión de todas las causas abiertas en los juzgados derivadas de acciones de protesta contra las políticas de recortes, tanto de derechos laborales como sociales.
- Anulación de todos los procesos y expedientes sancionadores derivados de la intervención gubernativa en contra de manifestaciones en defensa de derechos democráticos reconocidos.
- Eliminación efectiva de todo cargo delictivo para quienes se enfrentaron a las intervenciones de la policía (en desahucios, huelgas generales y luchas sectoriales o individuales )
- Desaparición de toda ficha policial o antecedentes penales archivados que se deriven de las justas protestas sociales llevadas a cabo como consecuencia de la crisis económica.
- Reparación a las personas más afectadas por la represión (daños físicos o secuelas de otro tipo) y exigencia de responsabilidad a quienes ordenaron intervenciones desmedidas, arbitrarias o de abuso de poder de las fuerzas de seguridad del estado.
- Restauración de todos los derechos perdidos y cumplimiento integro de todos los derechos humanos. Derecho a decidir.
- Libertad inmediata para las personas presas que han sido víctimas de montajes policiales o que se vieron forzadas a cometer delitos debido a la extrema situación a la que nos ha arrastrado el actual modelo político y económico.
También
lleva implícita la desaparición de los ficheros policiales de todos
nuestros antecedentes derivados por nuestras protestas Así mismo, la
derogación de las leyes que facilitan la cooperación de la policía con
empresas de seguridad privada. Leyes que permiten el intercambio de
nuestros datos obtenidos bajo unas actuaciones policiales abusivas.
Estas leyes
atentan contra cualquier principio de respeto a las libertades
individuales y colectivas, y es un ejemplo de la deriva autoritaria y
pre-fascista del actual “ESTADO DE DERECHO”.
Solamente la
presión desde todo tipo de colectivos sociales afectados puede hacer
que esta propuesta de Amnistía Social salga adelante, que sea tenida en
cuenta en un supuesto nuevo escenario político oficial. Si una ley de
Amnistía de este tipo tiene que ser tenida en cuenta por quienes
gestionen el poder político en el futuro, será porque quienes hemos
padecido la represión en cualquiera de sus variantes, la exigimos como
salida colectiva a cada uno de nuestros procesos judiciales derivados
por nuestra resistencia y encontronazos con la ley.
Nunca hemos
delinquido, al contrario, hemos tenido que responder a los delincuentes.
Si algunos métodos han estado al margen de la legalidad o han tropezado
con ella, ha sido porque nos han forzado a ello las circunstancias de
agresión continua a nuestra dignidad como personas.
Es por tanto
necesario que hagamos esta reivindicación extensible a todo el mundo
que crea en una salida digna a nuestras “cuentas pendientes con la
justicia”.
¿A QUIÉN VA DIRIGIDA ESTA PROPUESTA?
La AMNISTÍA
SOCIAL es una reivindicación de todas y de nadie. Es el reclamo justo
para unas luchas justas que jamás debieron ser castigadas ni
sancionadas.
Es un
elemento unificador de las distintas respuestas antirepresivas frente a
la disgregación y segmentación que pretende el Estado. Señala cada uno
de sus distintos rostros y sitúa “los problemas” en uno sólo: la
represión.
Principalmente
es una propuesta dirigida a quienes de una forma u otra han padecido
episodios de represión. Es decir a todas aquellas que han pasado por
comisaría o los juzgados, a quienes han sido identificadas y ahora
figuran en un fichero policial. También a quienes han padecido la
violencia del estado y se resistieron y ahora tienen delitos de
desobediencia o agresiones a la policía. Todas hemos sido víctimas de
las misma violencia.
Va también
dirigida a los colectivos anti-represivos que son la espina dorsal de la
resistencia a tanta agresión. A grupos de familiares o amigas
(organizadas o no, pequeños o grandes), que saben lo importante de no
dejar sola a quien padece la represión.
No se lo
planteamos a un organismo oficial ni a una institución del poder
político o judicial. Conscientes de que estos sectores sólo moverán
ficha si les obligamos, la AMNISTÍA SOCIAL deberá germinar y ser
resultado de una voluntad decidida y colectiva de mantener las luchas
contra la represión a base de la solidaridad activa, el apoyo popular a
las justas luchas que se perfilan en el horizonte. Por lo tanto, no es
sólo una reclamación sobre lo que ya ha pasado, si no sobre lo que está
pasando y pasará.
Esta idea
que planteamos debe desarrollarse en todas sus variantes organizativas;
en coordinadoras, plataformas, asambleas, grupos de afinidad, etc. Debe
ser escrita en las paredes, cantada en los conciertos, coreada en las
manifestaciones, hablada en las radios y escrita en los diarios y
revistas. Si no en sus medios en los nuestros, si no ellas, nosotras.
Hacemos un
llamamiento para que todas las personas implicadas en su trabajo con la
justicia (abogados y juristas), se pongan manos a la obra para dar forma
de ley a esta petición.
La
elaboración de una ley de AMNISTÍA SOCIAL tiene que ser participativa;
los colectivos afectados y personas represaliadas, las asambleas
antirepresivas y las asociaciones y juristas solidarias tienen mucho que
decir. Eso sí, habría mucha más faena que hacer en caso de que la
propuesta fuera asumida por cada vez más grupos y colectivos.
La propuesta
de AMNISTIA SOCIAL sirve también para insistir en la injusta situación
de miles de personas que han padecido la represión sólo por luchar por
su dignidad y por la justicia social. Consiste en establecer una
referencia unitaria que aglutine, más que disperse, a las miles de
personas que han padecido la represión y cuyos casos se han intentado
individualizar. Es necesario dar sentido a eso de “si nos tocan a una es
como si nos tocasen a todas”, y también a lo de “hoy por ti, mañana por
mi“.
Es por eso que proponemos que hagáis vuestra esta demanda, que la incluyáis en vuestras reivindicaciones y actividades.
Que la AMNISTÍA SOCIAL se plasme en cada lucha antirepresiva que llevemos adelante.
Es una reivindicación que nos pertenece a quienes nos han situado en su diana sólo por el hecho de no resignarnos a claudicar.
Nos pertenece a quienes aún creemos en la dignidad del pueblo trabajador.
¡¡POR LA JUSTICIA SOCIAL!!
¡¡AMNISTÍA SOCIAL, YA !!
Envía la adhesión de tu colectivo u organización a sp-a.social(ARROBA)cgt.org.es
¡Rompamos el aislamiento! ¡Escribe a l@s pres@s polític@s! Un pequeño gesto que te agradecerán #AmnistiaPresospic.twitter.com/nN8D4TxXNW
¡Amnistia ya para todxs lxs militantes obrerxs y populares! Continua la represión contra militantes obrerx y populares por toda la peninsula, ¡Solidaridad!. (En construcción)
Reflexion:
Mientras
nos montan el circo electoral continúan las detenciones, los
juicios, las condenas, las multas, contra los hombres y mujeres del
pueblo
trabajador, otrxs ya están en las prisiones, mientras los
responsables del dolor, de la trágica situación de millones de
hermanxs siguen gozando de la vida, de las riquezas acumuladas,
del poder ... con total impunidad. (Gurtel, preferentes, Bankia,
Formacion, EREs, recalificacion de suelos, privatizaciones,
desmantelamiento de servicios publicos, evasion de capitales, indultos a
torturadores, a banqueros, cesion de soberania con la modificacion del
articulo 135 de la constitución, OTAN, Guerras...)
Continuan
los despidos, los desahucios, la precarización crece, la pobreza
aumenta. a la par que la ilusión electoral desmoviliza
Algunxs
nos preguntamos: ¿ Por que tras tantos años de represión contra el
movimiento obrero y popular desde nuestras organizaciones no hemos
comenzado a exigir ya amnistia para nuestra gente?
saludos salud y poder popular ...>>>
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