sábado, 4 de julio de 2015

Su odio de clase es vitamina para seguir luchando. Francisco González Tejera

En varias ocasiones me ha ocurrido que personajes del lacayo y falso progresismo, siempre vinculado a las élites, me mandan sus recados directos o indirectos. Recuerdo una vez en la que un periodista con apellidos de la nobleza canaria llamó a compañeros/as encerrados y encadenados por una causa ecológica en unas dependencias del Gobierno de Canarias, pibes/as jóvenes del Colectivo Ecologista Atamarazayt, a los que el ínclito plumilla disfrazado de falso informador de un rotativo isleño les pidió que yo entregara las llaves de sus cadenas. Por supuesto para amedrentar, cargarse la acción y respaldar el atentado y el destrozo ecológico, el pelotazo que llevaron a cabo con total impunidad en el Espacio Natural Protegido de la Montaña de San Gregorio, donde una empresa constructora pudo edificar sin estudio de impacto ambiental, posiblemente llenando bolsillos de algunos estómagos agradecidos.

En los últimos años he sufrido todo tipo de acosadores y paternalistas mensajes, comentarios en artículos o noticias vinculados a cada una de mis batallas por los derechos civiles, en otros casos directamente al abordarme en cualquier acto público o en plena calle, cuestionando, en algunas ocasiones de forma agresiva mi trayectoria, esa militancia en la lucha revolucionaria, lo que suelo escribir en mi blog “Viajando entre la tormenta”, en distintos medios de comunicación de la prensa alternativa donde suelo publicar habitualmente.

Lo último que parece no gustar a estos hipócritas personajes tiene que ver con la fosa común del cementerio de Las Palmas, en la que reposan los restos de mi abuelo junto a más de sesenta antifascistas asesinados por la mafia franquista. Ahora parece que molesta que se haga justicia con las personas asesinadas, que se pueda exhumar e investigar cada resto, que pueda existir la posibilidad de darles una sepultura digna.

Sinceramente no entiendo nada ¿Es acaso envidia? ¿Complejo de superioridad? ¿Considerar inferiores a quienes luchamos sin pedir nada a cambio? ¿No ver bien que alguien ejerza su activismo escribiendo con el corazón, sacando a la luz los crímenes del terrorismo franquista en Canarias?

Esta aristocracia barata que ha ocupado y ocupa cargos públicos, que están bien colocados socialmente, otros son ricos de cuna, que ganan pastones en medios de comunicación del régimen, en la universidad, en estamentos públicos o privados que han destruido nuestra tierra, que han conducido a nuestro pueblo al terrible drama de la miseria y el hambre.

Estos ladridos me dan mucha más fuerza, no me desaniman, me hacen cabalgar con la velocidad de los sentimientos arrebatados de pasión y esperanza. No siento miedo, no me inmutan, no me afectan, pero si he considerado por pura higiene mental interesante escribirlo, que quede constancia de esos bastardos abusos de poder, de los intentos de manipulación, de ridiculización, de vilipendiar, desprestigiar mi trabajo desinteresado y altruista.

Señores el camino se demuestra andando, otros revolucionarios han sufrido y sufren también esos ataques de seres mediocres, acomodados al sistema, palanganeros de empresarios mafiosos, de políticos corruptos.

Un orgullo que hablen mal de mí, que traten de destruir mi dignidad, sus rugidos de rabia estimulan mis ansias de cambiar el mundo.

http://viajandoentrelatormenta.blogspot.com.es/
 
 
 
 
Amordazad@s pero jamás hemos robado el dinero del pueblo
Se trata de amordazar la democracia, la escasa libertad que hemos atesorado como quien se agarra a un clavo ardiendo, un débil rayo de luz en estos años, tristes tiempos de esperanzas destruidas después de la muerte del criminal dictador, el mismo que colocó en el poder a una corona heredera de los 40 años de fascismo.

 

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