miércoles, 7 de mayo de 2014

El espía más tonto de la historia decidió no presentarse en la feria del libro de Huelva.

No vino. No apareció. Pegó la espantá. El espía más tonto de la historia decidió no presentarse en la feria del libro de Huelva.

Él, el que menea el rabo cuando su ama, la Sra. Espe Aguirre le silva, sospechando el recibimiento que simpatizantes de la Revolución Cubana le iban a dedicar decidió pegar la espantá. Él, el elemento que eleva la indignidad y la bajeza moral a
parámetros aplicables a la derecha extrema, en un dribling a lo Butragueño supuso de los adjetivos calificativos que sus tímpanos recibirían en la feria del libro donde aparecía incluido en el tríptico informativo que la organización del evento, con muy mal criterio por cierto, había editado al efecto, para que en la mañana del Domingo 4 de Mayo Ángel Carromero firmara en calidad de autor su “libro” donde narra toda una sarta de mentiras y falsedades contra las autoridades de Cuba que hasta en la calle Génova provocarían indigestión y ruborizarían al mismísimo Embajador español en La Habana. Y decidió no aparecer.

¿ Habrá tenido un accidente en el camino¿, ¿Le habrán retirado el carnet de conducir nuevamente?

¿Se habrá estrellado contra un pino?,

¿Lo habrán hecho parar en un control de alcoholemia? ,…nos preguntábamos impacientes los allí congregados a la espera de su “anhelada” presencia.

Pero no pudo ser. El agente 007 no se presentó donde estaba anunciado. Días atrás, otro escritor onubense invitado a participar en dicho evento literario denunció públicamente su indignación porque semejante farsante tuviera cabida en este certamen cultural.
Tan solo pretendíamos recordarle que su visita en esta tierra nunca será bien recibida. Que el cartel de persona no grata se lo ha ganado a pulso. Para vergüenza del ser humano siguen existiendo elementos tan embusteros como éste. Especialmente abundan en la órbita de la extrema derecha madrileña o de Miami.

Euros o dólares a cambio de mentiras, ahora en un intento de ser propagadas por la editorial Anaya. Pero se hizo el sueco,
posiblemente siguiendo instrucciones de su acompañante en tareas injerencistas en la isla, y no pudimos decirle en el terreno corto lo que se merecía…¡Carromero eres un farsante!, ¡fuera de nuestra tierra!.... en fin, consciente de las quemaduras que el TBO iba a producir en la epidermis de quién se atreviera a sostenerlo entre sus manos decidió pegar la espantá y no dejarse ver en la feria del libro en la Plaza las Monjas de Huelva.

Hasta las palomas que revolotean entre las palmeras de dicha plaza parecieran rechazar al invitado aspirante a escritor….sus excrementos buscaban el lugar que semejante delincuente tenía destinado ocupar. Pero el espía pegó la espantá. Ojalá sea definitiva.

 

 maximilianotornet@gmail.com





No hay comentarios:

Publicar un comentario