Si matas de hambre a nuestros/as hijos/as te combatiremos con la misma violencia. por Francisco González Tejera. LECTURA RECOMENDADA
A Iraia y Famara, volando entre nubes de colores, uniendo distancias y construyendo esperanza.
Mis
adoradas hijas, cada una en su pequeño
universo personal, separadas por mas de 3.000 km de mar y tierra, no
saben bien lo que está sucediendo en su entorno social más inmediato.
Como
el gobierno español está generando con sus putrefactas políticas, más de
4
millones de casos de niños/as que están pasando hambre y sobreviven en
la extrema
pobreza, familias sin ingresos, desempleadas, sin casa, alimentándose en
comedores sociales, bancos de alimentos o contenedores de basura.
Las dos chiquillas que quiero tanto, con los ojos
puros, son felices, aunque transitan últimamente por la vida en el filo de la aguja. Un
equilibrio que consiguen gracias a la heroicidad y el arrojo titánico de sus
valientes y combativas madres, que entregan todo por ellas.
Yo trato de ayudar económicamente en lo que puedo desde
mis pocas posibilidades financieras, más
después de sufrir un nuevo sablazo en mi ya misérrima nómina, que me ha hecho
volver a lo que ganaba hace 25 años, pero con unos precios de productos alimenticios
básicos muy superiores, en su mayoría inalcanzables para mi escaso poder
adquisitivo.
En la pasada Navidad las dos tuvieron regalos
gracias al inmenso esfuerzo familiar, pero millones de niños/as no tuvieron
nada, teniendo que recurrir sus madres y padres a entidades de beneficencia,
que cubrieron esa demanda la noche de Reyes, con el reparto de juguetes
baratos, que llenaron de sonrisas a tantos/as chiquillos/as desconsolados/as.
Me pregunto cada día qué pasaría si pierdo mi trabajo,
si la bofia que me odia por mis ideas y lo que escribo consigue su objetivo de
robarme lo que me pertenece, si sus madres son apartadas de sus minúsculos sueldos.
Nos veríamos con seguridad
en ese negro abismo, que
ahora mismo sufren millones de familias en este barriobajero país de
ladrones
de guante blanco, obispos lameculos, curas anti abortistas, damas de
peineta y crucifijo, prensa rosa, traficantes de armas, narcos amigos de
ciertos políticos del
partido del gobierno, empresarios mafiosos donantes de sobres, bancos
que
desahucian cada día a 700 familias de sus viviendas, multinacionales que
se
adueñan del patrimonio público a precio de coste, tramposos pandilleros
con
Ferrari capaces de todo, hasta de matar, para poder seguir robando.
Entraríamos mis
chiquillas, sus madres y yo mismo en
las brutales y tristes estadísticas que avergüenzan al mundo, con
niños/as
desnutridos/as, desmayos en clase por inanición, dolor sin límites,
junto a
unos índices de mortalidad infantil que van igualando, acercándose paso a
paso, a los de muchos países empobrecidos del continente africano,
donde
mueren de hambre millones de personas cada semana.
Sinceramente si esto
sucediera pienso que no habría ya
nada que perder, que llegaría el momento de lanzarse a la acción, donde
la cárcel,
si pasamos a la lucha organizada, para combatir la violencia de estado
con su
misma medicina y quedamos vivos/as, sería el espacio de dignidad para
los héroes
y heroínas del pueblo, junto a miles de presos/as políticos/as. El lugar
más
digno para quienes jamás permitiremos que esta gentuza del coche
oficial, la que mantiene para sus pelotazos este régimen caduco, mate
de hambre a nuestros/as hijos/as.
Comentarios
Publicar un comentario