EL PODER JUDICIAL LLEVA A LA PICOTA AL JUEZ SILVA POR "PREVARICAR" CONTRA EL MILLONARIO BLESA

[Img #25154]Las jerarcas de la judicatura dan con el "caso Silva" un toque de atención a los magistrados "díscolos"
 
Por A.R. Suárez - Canarias-semanal.org
       La alta magistratura está resultando implacable  con quienes estima son sus enemigos . Y es que en las jerarquías de la judicatura se conciertan los más conspicuos representantes del conservadurismo histórico español. Es la cúpula de la judicatura quien se encarga de mantener las esencias legales del sistema. Cualquier supuesta desviación de las mismas es atentamente examinada y castigada. Ese es el papel del poder judicial, cuya independencia no es ni ha sido nunca la que en la Ilustración y los albores de la Revolución Francesa preconizara Montesquieu.
      Por ello no tiene nada de extraño que tal y como todo el mundo preveía, el Consejo General del Poder Judicial se haya decidido por dar el primer paso para separar de la magistratura a quien se atrevió un día a arrastrar hasta una celda de una prisión madrileña a uno de los más destacados prebostes de las altas finanzas .
     En efecto, el  Consejo General del Poder Judicial suspendió de sus funciones al juez Elpidio José Silva hasta que se produzca una sentencia en el proceso que se le sigue por presunta prevaricación y otros delitos cometidos supuestamente durante la investigación al expresidente de caja  Madrid, el multimillonario Miguel Blesa.
      Con ello, el juez Silva se ve obligado a abandonar el juzgado de instrucción número 9 de Madrid, al que había retornado después de cumplir una sanción de cuatro meses que le había impuesto el CGPJ . La ofensiva del alta magistratura española contra el juez está adquiriendo características que muchos interpretan como de una sistemática persecución. El fiscal que lleva su causa pide nada menos que 30 años de inhabilitación por "prevaricar" en contra del banquero. Pero el propio banquero Blesa va más allá: solicita a través de los abogados pagados por él para llevar la acusación, la friolera de 45 años de inhabilitación. De serle adversa la sentencia tal y como muchos esperan, Silva se vería imposibilitado para retornar a la carrera judicial. Con lo que los deseos de que el "caso Silva " pueda servir de lección para aquellos magistrados que en el futuro pudiera pasárseles por la cabeza   traspasar los límites señalados por el sistema político vigente.
        Lo más provechoso de esta última secuencia protagonizada por el Poder Judicial es que está contribuyendo a colocar en el sitio que corresponde ante la sociedad española,  a cada una de las piezas del sistema monárquico post franquista.

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