La españa casposa de los terratenientes, banqueros..., obispos, jefes militares, políticos a su servicio..., sus cachorros falangistas... La heredera de Torquemada, de la quema de mujeres, de libros..., la rapiñadora que sigue empobreciendo a los pueblos celebra de nuevo su "toma" de Granada.Video y documental
Al final pueden ver el documental
"La insolencia del condenado. Causa 661/52" de Falconetti
Peña, que ademas de denunciar como la memoria histórica ha
usurpado el lugar de la memoria política. La máquina normalizadora
ahoga la potencia del relato, encierra las rupturas revolucionarias
en la camisa de fuerza del melodrama.
¿Por qué se insiste tanto en las recuperaciones exclusivamente sentimentales del pasado?.
El documental Causa 661/52 indaga, a partir de la historia de la Agrupación Guerrillera de Granada y Málaga en las claves de ese desplazamiento.
Si lo ven, a partir del
minuto 60, también pueden encontrar elementos que ayudan a entender
un poco mejor los intereses del poder, en esa fiesta macabra, que
pretende seguir manteniendo bajo su bota a las trabajadoras y
trabajadores, al pueblo andaluz, engordando sus beneficios,
sus latifundios, sus grandes empresas, sus bancos a costa de un
empobrecimiento generalizado cada día mayor.
salud y poder popular
espinodefuego
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Kaos Andalucia. Como ya es habitual cada 2 de enero, cientos de personas se han
hecho presentes en la Plaza del Carmen de la capital granadina para
mostrar su rechazo a la celebración de la Toma de la ciudad por parte de
los Reyes Católicos.
Los gritos de "2 de enero, nada que celebrar", "No a la toma, Sí a
Mariana", "No eran moros eran granadinos", "los genocidios no se
celebran", "Ningún pueblo celebra su derrota", etc., han vuelto a
retumbar en Granada este dos de enero, en lo que ya viene siendo una
protesta habitual, y cada vez más numerosa, contra la celebración de una
fiesta racista, excluyente y nacional/católica como es La Toma.
Al otro lado, varias decenas de nazis, fascistas, falangistas, etc.
se han concentrado también, como todos los años, para rendir su
particular homenaje a esta fiesta, demostrando así, una vez más, el
carácter de la misma y dando la razón con su sola presencia, a quienes
se oponen a su celebración en la ciudad.
Por lo demás, la presencia de espectadores al acto es cada día menos
numerosa y la fiesta empieza ya a ser más conocida por todo lo que la
rodea, que por la fiesta en sí misma. A la inmesa mayoría del pueblo
granadino esta fiesta no le interesa lo más mínimo, y el día que deje de
existir, que algún día pasará, no habrá la menor polémica por ello,
pues nadie la echará en falta, salvo los cuatro nostálgicos franquistas y
poco más.
De lado de los opositores, banderas andaluzas con la estrella roja,
rojinegras anarquistas, alguna republicana española, banderas comunistas
y símbolos antifascistas, han llenado la plaza de dignidad humanista y
antirracista, frente a la vergonzosa presencia -impune- de los
habituales símbolos franquistas y neonazis que portan los nazis llegados
desde diversos puntos del estado español para conmemorar el acto.
No obstante, pese a todo, no deja de ser sorprendente que, en pleno
siglo XXI, se siga celebrando un acto de semejantes características en
una ciudad que se dice democrática y abierta, un acto que mezcla lo más
rancio de la tradición nacional/católica española con una esceneografía
propia de la Edad Media, mediante lo cual rendir homenaje a una fecha
que dio inicio a una de las etapas más penosas de la historia de la
ciudad de Granada, en la que no solo se celebra que unos Reyes
incumplieran los pactos que previamente habían firmado con los
anteriores moradores de la ciudad (las capitulaciones), mostrando así su
carácter rastrero y rapiñador, sino también, a consecuencia de ello, el
inicio de la persecución religiosa, la quema de libros, la imposición
fundamentalista y, en definitiva, la persecución de miles y miles de
personas a manos de unos Reyes fanáticos y fundamentalistas solo por el
hecho de profesar una religión distinta. Valores, obviamente, cualquier
cosa menos democráticos y abiertos.
Afortunadamente, cada día son más los que se oponen a esta vergüenza
(y no solo en el acto de protesta celebrado en la plaza), y cada vez
menos los que se interesan por ella y/o la defienden.
En paralelo al acto en la plaza, por ejemplo, en la sede de la
Fundación Euroárabe, en la calle San Jerónimo, Granada Abierta celebraba
su tradicional acto alternativo, en el que un año más pedía que la
fiesta local se traslade al 26 de mayo, Día de Mariana Pineda. El ex
Defensor del Pueblo Andaluz y actual presidente de la Asociación
Voluntarios por Otro Mundo, José Chamizo, impartió una conferencia en la
que expresó su preocupación por el incremento de la xenofobia en la
Unión Europea y advirtió al Ayuntamiento de Granada de cómo “la extrema
derecha ha convertido La Toma en un acto propio”.
Este año, por otro lado, ya ni el grupo municipal del PSOE se ha
atrevido a participar en las celebraciones de esta fiesta, e incluso la
españolista UPyD ha criticado en lo que se ha convertido el acto de La
Toma, aunque su concejala en la ciudad sí ha estado presente en parte de
las celebraciones. El grupo municipal del PP, y tampoco nos vamos a
extrañar, claro, se ha quedao solo junto a nazis y franquistas en su
defensa de la "fiesta". Pero el fin de esta vergüenza se siente cada vez
más cerca.
Por muchas maniobras que trate de hacer el PP al respecto, la Toma
tiene sus años contados, principalmente porque, por mucho que les
moleste a quienes la defienden, su arraigo popular en la ciudad es
absolutamente nulo. Y frente a eso, en cuanto se den las condiciones
políticas, nada podrán hacer quienes se opongan a su eliminación. Tiempo
al tiempo.
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Causa 661/52 La insolencia del condenado
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