"Y
no nos damos cuenta de que nosotros estamos en medio, en mitad de la
tormenta, y nos llueve, y nos mojamos, y seguimos ahí, en la calle,
desnudos de voz, borrachos de indignidad...
...
Y si alguien está pensando en algo que se nos haya escapado, o
simplemente, está pensando, que lo sepa, está terminante prohibido... Prohibido decir que este sistema es una puta mierda"
UNA TIERRA DE BUEYES
Resulta increíble lo que está soportando
la población española. No puede ser verdad. Pareciera como si a los
ciudadanos españoles se les hubiera inyectado una dosis infernal de
silencio y sumisión. A veces, miramos a nuestro alrededor y resulta
incomprensible que la vida siga su curso normal, su camino al infierno,
comprobar que las ruedas siguen girando, que las calles no están
ardiendo. Las tragedias, los desmanes, la mentira, el ultraje a la
ciudadanía, nos llaman, nos tocan, nos lloran, nos suplican, y nosotros
seguimos mirando al otro lado, como convencidos de que si no
respondemos, podremos seguir viviendo en la orilla buena del mundo, a
salvo del huracán. Y no nos damos cuenta de que nosotros estamos en
medio, en mitad de la tormenta, y nos llueve, y nos mojamos, y seguimos
ahí, en la calle, desnudos de voz, borrachos de indignidad.
Prohibido hablar. Prohibido pensar. Prohibido gritar. Prohibido manifestarse en la calle, el que quiera hacerlo, que lo haga calladito, en su casa, en privado. Prohibida la risa. Prohibido no sonreír mientras agachamos la cabeza. Prohibido abortar. Prohibido quejarse. Prohibido leer. Prohibido hablar con los policías, prohibido invitarles una caña. Prohibido protestar si te pegan tres hostias sin venir a cuento. Prohibido hacerles una foto. Prohibido pedirles su acreditación. Prohibido no llevar la tuya. Prohibido denunciarles; además, no tienes dinero para pagar las tasas judiciales, capullo. Prohibido acompañar a esos miserables que van a ser desahuciados. Prohibido hablar de los suicidados. Prohibido sacar temas de conversación desagradables. Prohibido pedir firmas. Prohibido poner una pancarta. Prohibido no obedecer.
Prohibido no pagar. Prohibido que paguen los que tienen que pagar. Prohibido quejarse. Prohibido no consumir. Prohibido no ser feliz, o, al menos, no aparentar que uno lo es. Prohibido hablar de la Deuda. Prohibido insultar, ¿a quién? A quien yo te diga que está prohibido, imbécil. Prohibido no flipar con el anuncio televisivo de la lotería de Navidad. Prohibido llorar.
Prohibido no trabajar, prohibido no buscar trabajo, prohibido cagarse en sus muertos. Prohibido dar digna sepultura a los muertos de todos. Prohibido estudiar. Prohibido no ser estafado. Prohibido no arrodillarte, mientras te sacudo. Prohibido (que ya sé lo que estáis pensando) boicotear el mensaje navideño del Rey de España. Prohibido meterse con el fútbol. Prohibido no verlo. Prohibidos, vosotros estáis prohibidos, tenéis que asumirlo.
Prohibido socorrer a algún inmigrante malnacido (nunca mejor dicho). Prohibido no permitir que algún malnacido se desangre en alguna valla. Prohibido hablar de los inmigrantes. Prohibido hablar, en general, prohibido.
Prohibido recordar a Saramago, prohibido hablar de José Luis Sampedro, prohibido leer o hablar de aquello que está prohibido ver o leer. Prohibido no ver todos los canales de televisión. Prohibido mencionar al SAT, prohibido hablar del 15-M. Prohibido insinuar que esto no es una Democracia. Prohibido insultar a los políticos. Prohibido no votar. Prohibido no votar como Dios manda, prohibido. Prohibido decir que este sistema es una puta mierda.
Prohibido morirse de hambre, o por haber ingerido alimentos en mal estado, si alguien se ve obligado a hacerlo, que lo haga a solas, en el campo, y que nadie le vea. Y si alguien lo ve, que se calle. Prohibido hablar de ello.
Y por último, y dado que la imagen que provocan está perjudicando gravemente la noble "marca España", quedan terminantemente prohibidos los suicidios. Podrán ser sancionados con multas de hasta 600.000 euros, y penas de cárcel de hasta 20 años, no revisables. Sabemos que estas sanciones pueden escandalizar a algunas personas de bien que, probablemente, piensen que son excesivas para a un delito menor como es querer suicidarse en este puto país. Pero es lo que hay. Queda prohibido. Así que cada cual se atenga a las consecuencias.
Y si alguien está pensando en algo que se nos haya escapado, o simplemente, está pensando, que lo sepa, está terminante prohibido.
Lo único que no está prohibido, es más está recomendado, es comprar el libro de Belén Esteban. Por algo es el más vendido en este país. No es un país para otra cosa.
Prohibido hablar de todo lo que está prohibido.
¡Feliz Navidad!
Prohibido hablar. Prohibido pensar. Prohibido gritar. Prohibido manifestarse en la calle, el que quiera hacerlo, que lo haga calladito, en su casa, en privado. Prohibida la risa. Prohibido no sonreír mientras agachamos la cabeza. Prohibido abortar. Prohibido quejarse. Prohibido leer. Prohibido hablar con los policías, prohibido invitarles una caña. Prohibido protestar si te pegan tres hostias sin venir a cuento. Prohibido hacerles una foto. Prohibido pedirles su acreditación. Prohibido no llevar la tuya. Prohibido denunciarles; además, no tienes dinero para pagar las tasas judiciales, capullo. Prohibido acompañar a esos miserables que van a ser desahuciados. Prohibido hablar de los suicidados. Prohibido sacar temas de conversación desagradables. Prohibido pedir firmas. Prohibido poner una pancarta. Prohibido no obedecer.
Prohibido no pagar. Prohibido que paguen los que tienen que pagar. Prohibido quejarse. Prohibido no consumir. Prohibido no ser feliz, o, al menos, no aparentar que uno lo es. Prohibido hablar de la Deuda. Prohibido insultar, ¿a quién? A quien yo te diga que está prohibido, imbécil. Prohibido no flipar con el anuncio televisivo de la lotería de Navidad. Prohibido llorar.
Prohibido no trabajar, prohibido no buscar trabajo, prohibido cagarse en sus muertos. Prohibido dar digna sepultura a los muertos de todos. Prohibido estudiar. Prohibido no ser estafado. Prohibido no arrodillarte, mientras te sacudo. Prohibido (que ya sé lo que estáis pensando) boicotear el mensaje navideño del Rey de España. Prohibido meterse con el fútbol. Prohibido no verlo. Prohibidos, vosotros estáis prohibidos, tenéis que asumirlo.
Prohibido socorrer a algún inmigrante malnacido (nunca mejor dicho). Prohibido no permitir que algún malnacido se desangre en alguna valla. Prohibido hablar de los inmigrantes. Prohibido hablar, en general, prohibido.
Prohibido recordar a Saramago, prohibido hablar de José Luis Sampedro, prohibido leer o hablar de aquello que está prohibido ver o leer. Prohibido no ver todos los canales de televisión. Prohibido mencionar al SAT, prohibido hablar del 15-M. Prohibido insinuar que esto no es una Democracia. Prohibido insultar a los políticos. Prohibido no votar. Prohibido no votar como Dios manda, prohibido. Prohibido decir que este sistema es una puta mierda.
Prohibido morirse de hambre, o por haber ingerido alimentos en mal estado, si alguien se ve obligado a hacerlo, que lo haga a solas, en el campo, y que nadie le vea. Y si alguien lo ve, que se calle. Prohibido hablar de ello.
Y por último, y dado que la imagen que provocan está perjudicando gravemente la noble "marca España", quedan terminantemente prohibidos los suicidios. Podrán ser sancionados con multas de hasta 600.000 euros, y penas de cárcel de hasta 20 años, no revisables. Sabemos que estas sanciones pueden escandalizar a algunas personas de bien que, probablemente, piensen que son excesivas para a un delito menor como es querer suicidarse en este puto país. Pero es lo que hay. Queda prohibido. Así que cada cual se atenga a las consecuencias.
Y si alguien está pensando en algo que se nos haya escapado, o simplemente, está pensando, que lo sepa, está terminante prohibido.
Lo único que no está prohibido, es más está recomendado, es comprar el libro de Belén Esteban. Por algo es el más vendido en este país. No es un país para otra cosa.
Prohibido hablar de todo lo que está prohibido.
¡Feliz Navidad!
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