LAS AMENAZAS DEL JUEZ SILVA ENCOGEN LOS ESFÍNTERES DE LOS PODEROSOS. El nuevo juez que sustituye a Silva da el carpetazo al caso del banquero Blesa. Por A.R. Suárez
"La Justicia en España es la caja negra que nadie quiere abrir", decía allá por el pasado mes de julio el juez Elpidio Silva.
No se equivocaba. Como tampoco se equivocaba la sabiduría popular,
cargada de referencias de impunidad a lo largo de décadas.
Y es que este fin de semana se ha sabido que la investigación abierta a Miguel Blesa, el intocable ex-presidente de Caja Madrid, ha sido definitivamente paralizada. El juez sustituto de Elpidio Silva, que responde al nombre de Juan Antonio Toro, ha dictado un auto por el que se abstiene "del conocimiento de la presente causa".
Y es que este fin de semana se ha sabido que la investigación abierta a Miguel Blesa, el intocable ex-presidente de Caja Madrid, ha sido definitivamente paralizada. El juez sustituto de Elpidio Silva, que responde al nombre de Juan Antonio Toro, ha dictado un auto por el que se abstiene "del conocimiento de la presente causa".
Los leguleyos y muchos periodistas han expresado su sorpresa por
una decisión judicial que estaba cantada para aquellos que conocemos
poco de los intrincados vericuetos de la judicatura. Los arbolitos les
impiden divisar el bosque. Los "técnicos", sin embargo, no se explican la decisión del juez Toro. Enredados en los tecnicismos jurídicos olvidan que en el affaire Blesa
están implicados como el propio juez se ha encargado de reiterar una y
otra vez, numerosos factótum del sistema. Los indiscretos e-mails del
presidente de CajaMadrid han revelado datos estremecedores, que según el juez Silva podrían hacer caer al propio sistema.
La información acerca de la correspondencia electrónica mantenida entre el ex presidente José María Aznar y su amigo el banquero Miguel Blesa,
pone en evidencia la relación de ambos personajes con el tráfico de
armas. De acuerdo con eso se e-mails el ex-Presidente del gobierno
actuaba como gestor e intermediario de la empresa armamentística Einsa (Equipamientos Industriales de Manutención SA), con la que Aznar
negociaba directamente la gestión de la compra y venta de armamento.
Los correos electrónicos ponen de relieve que Einsa trataba de que Aznar
ayudara a la empresa "a llegar a un acuerdo con los fabricantes de aviones militares pudiendo contar con otro "intermediario", sin que la suculenta comisión que recibía a cambio sufriera la menor merma.
Las múltiples filtraciones de emails han provocado que muchos esfínteres en la cumbre del estado hayan comenzado a encogerse. Por lo pronto el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dado a conocer su decisión de impedir al juez Silva utilizar los correos electrónicos de Blesa,
que están trascendiendo en los últimos días como si de un torrente se
tratara, para defenderse de la acusación de prevaricación que pesa sobre
él. Por su parte, el juez sustituto de Silva, Juan Antonio Toro, va a iniciar diligencias por la filtración de los correos electrónicos de Blesa y los directivos de Caja Madrid. Pero Silva parece tener las cosas muy claras. Ha advertido que tendrán que liquidarlo físicamente para impedir que hable en su defensa de todo lo que sabe acerca de Cajamadrid y sus implicaciones institucionales.
LOS OTROS VÉRTICES DEL SISTEMA
Pero no sólo el ex-Presidente ultraconservador disfrutó de la generosa gestión de Blesa en CajaMadrid en este y otros asuntos. De acuerdo con la documentación aportada por el digital Vozpopuli el sindicato Comisiones Obreras
vendió su voto de apoyo a la dirección de Miguel Blesa a cambio de un
crédito que ascendía a la friolera de 11 millones de euros.
Este
tipo de operaciones pudieron ser posibles gracias a la presencia en el
Consejo de Administración de CajaMadrid del economista y representante
de Izquierda Unida, Moral Santin, que junto a la representación de CCOO, UGT y PSOE constituyeron una trinchera abierta en el citado Consejo que blindaba la continuidad en el cargo del banquero Blesa.
Según pone de manifiesto la contabilidad del banco, entre los años 2000 y 2009 Blesa concedió a IU
nada menos que un total de nueve créditos por un importe conjunto de
más de 5 millones de euros. Lo curioso es que estas magnánimas
concesiones crediticias se aprobaron justamente cuando los efectos de
la crisis habían cerrado ya herméticamente los grifos del crédito de la
Banca a particulares, autónomos y a medianas empresas. Sin embargo la
organización que hoy lidera Cayo Lara había encontrado en CajaMadrid una suerte de cuerno de la fortuna.
Pero lo más sorprendente es que eso sucedía cuando de acuerdo
con los libros de contabilidad, de un crédito concedido a IU en el año 2004, €884.630 se encontraban "en situación vencida". Tan sólo un año después de que se diera esa situación, Miguel Blesa volvió a otorgar un crédito de 2,02 millones de euros a la Coalición Izquierda Unida. En 2007 le dio otros tres más por 1,02 millones (uno de ellos no iba para la organización federal sino para el grupo municipal de Córdoba); en 2008 concedió 400.000 euros a Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid y en 2009 firmó hasta tres préstamos más por 2,138
millones. Nunca la banca había sido tan generosa con un partido que
reclamaba para sí la representación de los intereses de la clase
trabajadora.
El pasado sábado, 21 de diciembre, el juez Silva declaraba
en una entrevista concedida a "la Sexta" TV, que lo que el público
conocía del caso de CajaMadrid constituía tan solo un 1% de lo que
todavía no se ha visto. "El caso Blesa - aseguraba Silva en la televisión - es como un tráiler del film "Lo que el viento se llevó". Lo más interesante está todavía por ver. ¿Llegaremos a conocer aunque solo sea la primera parte de esta interminable película?
No creo que lleguemos a conocer el resto de la película, sino que incluso lo que hemos visto lo borrarán y pasará a olvido.
ResponderEliminarEs indignante el desprecio que la castuza política y sus amos sienten por el pueblo y más indignate es como el pueblo lo consiente.