LA COMPLICIDAD DE LA POLICÍA ARGENTINA EN LOS SAQUEOS ORGANIZADOS. Videos, textos..entrevista a Claudio Katz
Argentina: Desclasados, nunca trabajadores. Correpi repudia la asonada del aparato represivo del estado. Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
LA PROPIA POLICÍA ARGENTINA ORGANIZÓ LOS SAQUEOS EN EL PAÍS
[Vídeo] Torturas: No es una “cultura”, es una política de estado
22.Jul.12 :: Batalla de ideas
Un
vídeo muestra cómo se tortura a dos jóvenes presos en una comisaría al
norte de Argentina. Intentan confinarlo a un “episodio aislado”, un
“exceso”
Los videos al igual que el titulo han sido tomados del blog de Carlos TenaClaudio Katz: “El levantamiento policial es el mayor motín corporativo de la historia argentina”
15.Dic.13 :: Batalla de ideas
Entrevista a Claudio Katz de Economistas de Izquierda (EDI)
Mario Hernandez (MH): Buenas noches Claudio, refiriéndome al motín
policial estaba diciendo que nunca fueron democráticos. ¿Cuál es tu
opinión?
Claudio Katz (CK): Primero hay que definir con claridad que esta no
es una huelga, es un planteo, un chantaje, un apriete de una fuerza
represiva, pero no es una huelga de trabajadores. No son explotados. Son
custodios del orden dominante y esto que hicieron es mucho más grave y
reaccionario que el planteo de la Gendarmería en el 2012.
No tiene nada que ver con el 2001, ni siquiera con lo que sucedió a
fines del año pasado. Este es el mayor motín corporativo de la historia
argentina. Han encerrado a los gobernadores, liberado las calles, han
sostenido un saqueo organizado. Además, no hay que olvidar que se ha
probado una conexión muy intensa de la cúpula policial con el
narcotráfico en Santa Fe y Córdoba. Hay que tomar conciencia. No diría
que es exactamente como lo de Ecuador en el 2010, que fue un acto
político destituyente, es más bien una demanda económica corporativa,
pero la diferencia es de grado. Se pasa de una cosa a la otra con mucha
facilidad.La policía se ha convertido en un poder político autónomo que negocia de igual a igual con el poder político. Esto nos demuestra qué tipo de policía tenemos 30 años después de retomar el régimen constitucional. Aquí nunca hubo depuración.
Otra cosa, se les ha concedido un salario que no es el de los docentes ni el de los empleados estatales. Ha habido un trato diferencial. Es el modelo de Macri con La Metropolitana: pagarle bien a los policías para que actúen contra el resto de la población.
MH: Y lo han obtenido a punta de pistola.
CK: Esto hay que mirarlo con mucha atención. Creo que el poder
político del gobierno ha quedado mucho más licuado y debilitado de lo
que parecía. Realmente la reacción gubernamental ha sido dar palos de
ciego, jugar con De la Sota a si enviaba o no la Gendarmería, etc.
MH: Alguna vez dije por estos micrófonos que al Presidente de la
Segunda Década Infame, a quien no quiero nombrar, nunca le reconocí
absolutamente nada de su gestión, salvo cuando en diciembre de 1991 se
sublevaron los “carapintadas” y dijo: “Acá no se negocia, rendición
incondicional” y se terminó la joda. Nunca más. Lamentablemente este
gobierno no ha tenido la misma actitud.
CK: Esto más bien se parece al “Felices fiestas” de Alfonsín.
MH: Pero en aquella oportunidad, hoy lo recordábamos con mi señora,
estábamos en Plaza de Mayo y creo que Alfonsín no supo aprovechar la
reacción popular que hubo contra ese levantamiento en Semana Santa y
terminó negociando la Obediencia Debida y el Punto Final. Desde el
primer momento hubo una reacción popular contra la asonada militar, la
gente rodeó los cuarteles y cuando festejábamos que se habían rendido
vino el famoso “la casa está en orden”.
CK: Aquí es más grave en el sentido que hay una transformación
social de todo el aparato represivo que se ha lumpenizado muchísimo, que
está infiltrado por el narcotráfico, que actúa como una banda de
poliladrones, esto está conectado con la fuga de decenas de presos de
las cárceles, que la DEA y la CIA están participando de todo el
entramado de los servicios de seguridad y el gobierno está mirando esto
como alguien que ve pasar las cosas.
MH: Yo diría que está en babia. Cuando sucedieron los saqueos de
Rosario en diciembre pasado, alerté que bandas narcos en connivencia con
la policía provincial estaban realizando lo que denominé un pequeño
ensayo. Lo dije hace un año y agregué que sería bueno que el vice
ministro de Seguridad, Sergio Berni, a quien le gusta trasladarse en
helicóptero, se diera una vuelta por allá y viera in situ lo que estaba
pasando. Desde estos micrófonos no marcamos agenda pero pudimos analizar
esa realidad, ¿cómo puede ser que el aparato estatal no se dé cuenta y
caiga de las nubes hace un mes?
CK: Una parte no se da cuenta, otra tiene miedo y una tercera es
cómplice. Tenemos un combo de todos estos elementos. Recordá que hace
menos de un mes se baleó la casa de un gobernador. Estamos hablando del
problema a ese nivel y evidentemente el gobierno ha quedado shockeado
por la derrota electoral, está sin política, sin estrategia y no ha
tomado clara noción de la gravedad de estos hechos.
MH: Antes de llamarte estaba haciendo referencia a la entrevista que
Raúl Kollman le hiciera a la nueva ministra de Seguridad, María Cecilia
Rodríguez, el pasado domingo en Página 12, donde ella sostiene que el
80% del país está radarizado. Estuve recabando datos y creo que lo dijo
por desconocimiento, quiero pensar que no lo hizo de mala fe, me extraña
que un periodista como RK no la haya rectificado, quien seguramente
debe conocer mejor que yo que esto no es verdad. La mayor parte de los
radares anunciados en el Plan por el Decreto 1407/2004, durante la
presidencia de Néstor Kirchner, aún no fueron instalados. Ya empezó mal,
con mala información por lo menos.
Te agradezco estos comentarios porque por lo menos uno no se siente tan solo cuando dice estas cosas.
CK: Somos muchos los que opinamos en esta línea.
MH: Lamentablemente hay compañeros que lo hacen bastante mal.
CK: Efectivamente. Hay algunos que están un poquitito perdidos.
La economía argentina transita un peligroso desfiladero
MH: Hace ya tiempo. Vayamos al análisis económico porque en ese
terreno también han sucedido cosas importantes. No sé si hablar de un
gobierno despistado en economía pero has escrito un importante trabajo
“La economía desde la izquierda” y empezás diciendo que la economía
argentina transita un peligroso desfiladero. ¿Por qué?
CK: Hay tres problemas. Hay un problema de diagnóstico, otro de caracterización y por último de propuesta.
En el diagnóstico el desfiladero es evidente por la alta inflación, demanda de dólares, desplome de reservas, déficit fiscal, estamos en ese escenario que tan bien conocemos los argentinos cada vez que se vislumbra un fin de ciclo.
Ocurre que no estamos en 1989 ni en el 2001 y estos elementos coexisten con otros rasgos de bajo endeudamiento privado, de solvencia de los bancos, de altos precios de las exportaciones, de buenos negocios bursátiles, es decir, hay un escenario un poquito complicado pero en el corto plazo con elementos muy críticos, por ejemplo, la situación del dólar. Evidentemente hay una corrida, nadie iba a imaginar hace un tiempo que iba a estar a $ 10 en el mercado paralelo y el gobierno no encuentra la manera con minidevaluaciones de sacarse de encima el fantasma de una maxidevaluación.
Las provincias están en una situación muy crítica porque dependen de los envíos de fondos de la Nación y ésta ya no tiene superávit sino puro déficit fiscal. Todo esto en un contexto inflacionario por sexto año consecutivo. Esta ya no es una inflación porque la inversión se desgajó de la demanda o por los oligopolios o por los altos precios de las exportaciones alimentarias, ahora entramos en una secuencia semi inercial de la inflación cuando comenzó a agravarse mes tras mes. Recordá que andamos en 25% y si sigue así entramos al año que viene con 30%. Estamos en una inflación convalidada por una alta emisión y una economía que se está planchando. Este año se recuperó un poco, pero en 2014 todo indica, con estos niveles, que la economía se estanca y el gobierno actúa como frente al motín policial. Vos lo señalaste al principio, está tan perdido frente a un acontecimiento como al otro.
Básicamente está tratando de llegar al 2015 y no hacer un mega ajuste sino pasarle el fardo al que venga y tratar de mantenerse a flote con algún crédito externo. Por eso arreglaron con el CIADI, reabrieron el canje, colocan deuda a los grupos cerealeros y petroleros, arreglaron con el FMI la confección de un nuevo índice de precios, etc.
MH: Aclarame si son actos de soberanía financiera como sostiene el oficialismo.
CK: Son harakiris, un suicidio. Cuando el gobierno dice que las
reservas caen porque paga deuda externa y está muy orgulloso de ser un
pagador serial, es un caso patológico de ceguera. Un gobierno al que se
le están cayendo las reservas y, por lo tanto, pierde el respaldo para
la emisión monetaria y se le dispara el dólar y orgullosamente paga,
paga, paga, lo menos que se puede decir es que se trata de gente
ingenua.
MH: Vos hablás de ingenuidad, pero hace quince años tuve la
oportunidad de tratar al actual Ministro de Economía, Axel Kicillof, y
me pareció una persona para nada ingenua y muy formada.
CK: Sí, pero tiene la típica confianza ingenua de un heterodoxo en
la clase dominante. Piensan que si pagan con reservas van a venir los
créditos, que si hacen buena letra el FMI los va a ayudar, esa típica
sensación de si hacemos bien los deberes nos van a tratar bien.
MH: Tendrían que tomar nota de la famosa frase de un ex Ministro,
Pugliese: “les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”.
CK: Esa confianza en el capital es explicable en un radical o en el
cinismo menemista, pero está totalmente reproducida por los economistas
heterodoxos del kirchnerismo. Están repitiendo exactamente las mismas
creencias. Mirá el caso de Repsol. El mismo Kicillof dijo el año pasado
que tenía que pagarnos a nosotros por la depredación ambiental, que un
tribunal iba a definir la eventual indemnización y ya arregló pagar
entre U$S 5/6.000 millones. ¿Por qué? Porque imagina que hacemos eso y
después vienen las inversiones.
Parece mentira que se repitan esas creencias. En síntesis, hay un diagnóstico sumamente complicado y una pulseada con el establishment que les dice hagan el ajuste Uds. y el gobierno que trata de argumentar y pasar el ajuste al que venga en el 2015. Vamos a ver qué 2014 tenemos en medio de ese conflicto.
MH: ¿Van a tocar los subsidios?
CK: No te quepa duda. Recordá que hace dos años atrás Cristina lo
intentó con la “sintonía fina” que consiste en decirnos a la mayoría de
los trabajadores que somos privilegiados, que hay un sector que cobra
planes sociales y pueden tener una tarifa social, pero todo el resto
somos privilegiados que debemos sufrir algún tipo de tarifazo.
La crisis actual es resultado de los desequilibrios que ha generado el propio modelo
MH: Hay una campaña lanzada con ese tipo de argumentos.
CK: Como si pagar las tarifas que pagamos fuera una concesión
graciosa. En verdad lo que ha pasado en Argentina es que se ha
dilapidado el dinero que ya existía en gastos completamente irracionales
y ahora están entre la espada y la pared pensando nuevamente en cortar
los subsidios y subir las tarifas. Para serte preciso te diría que lo
van a intentar, no te aseguraría que lo van a lograr. La tragedia
ferroviaria de Once le hizo cambiar de opinión súbitamente a Cristina y
modificar lo que tenía previsto. Dependerá de la capacidad política que
tengan pero lo van a intentar.
El problema es que están equivocando la caracterización de lo que está ocurriendo. Está fallando el análisis de lo que sucede. Para los economistas del kirchnerismo y el gobierno todo anda fenómeno salvo la crisis mundial que se nos cayó encima. La teoría es que el modelo simplemente tiene algún desequilibrio menor y el problema es completamente externo, lo cual es un absurdo a esta altura del partido porque la crisis global golpea de manera diferenciada a cada país. No es lo mismo Grecia que China, no los afecta de la misma manera. En el caso argentino el efecto ha estado mediado por los altos precios internacionales de la soja. La crisis actual es el resultado de los desequilibrios que ha generado el propio modelo y en menor medida por el contexto internacional.
Por supuesto, están también los neoliberales que dicen que debemos repetir el buen camino de nuestros vecinos.
MH: Ponen como ejemplo a Perú. Yo he entrevistado varias veces al ex
senador peruano Ricardo Napurí y me decía que la situación de Perú es
lamentable.
CK: Es el caso de mayor desigualdad social, mayor reprimarización,
mayor endeudamiento externo, mayor recolonización del país, mayor
transformación de una economía en un enclave minero.
MH: Pero en Lima ya no se siente el olor a fritanga.
CK: Porque echaron a los pobres de los circuitos turísticos. Esta
gente hasta hace poco decía que el modelo a seguir era España y ahora no
hablan más de ese país.
MH: O Irlanda.
CK: Esos eran los ejemplos a seguir pero ahora se olvidaron porque
son países que están con tasas de desocupación y quebranto mayúsculos.
Los ejemplos son países que están recreando situaciones de reinserción
primaria. Los neoliberales viven de mito en mito. Ahora está el mito del
endeudamiento indoloro. Nos vamos a endeudar y eso no va a costar nada.
MH: Porque sobran los dólares en el mundo. Como si no hubiéramos sacado ninguna conclusión de los ‘70/’80.
Hiciste un diagnóstico, una caracterización, pero no quiero que se nos vaya el programa sin escuchar una propuesta desde la izquierda.
CK: Justamente el artículo que estamos comentando se llama “La
economía desde la izquierda” porque me parece que la izquierda es
escuchada con mucha atención. Hablo de toda la izquierda. Una parte
significativa ha conquistado posiciones legislativas, otros sectores
pesan mucho en los movimientos sociales y hay una receptividad muy
grande en estos momentos de cambio de ciclo a todos los planteos que
está realizando la izquierda como salida ante la crisis.
La clave es que nuestros planteos no se confundan con los de la derecha, metodológicamente es clave. Tenemos que tener mucho cuidado en que la crítica que le hagamos al gobierno no sea la misma de los grandes medios de comunicación, la crítica al cepo, a la patota, al intervencionismo estatal. Nuestra crítica es desde otro lado. Nos oponemos al ajuste descarado que quieren los neoliberales y al dosificado del gobierno. No queremos ni sinceramiento de precios ni sintonía fina. Tampoco un Pacto Social mediante el cual el gobierno pretende ponerle un techo a los salarios, es decir, cortar la inercia inflacionaria haciéndole pagar el costo a los trabajadores en lugar de reducir las ganancias, causa de la inflación que han generado las grandes empresas.
Entonces, la primera propuesta es ponerle un límite a la inflación. Reducir la escalada de precios, fiscalizándolos y reduciendo ganancias. El control debe estar sobre toda la escala productiva y hay que mirar los libros empresarios para reducir las ganancias. Por ese lado hay que hacer el ajuste.
Después es muy importante no pensar que de esta situación se sale eliminando el control de cambios. Al contrario, hay que hacer uno en serio para que no se vayan U$S 80.000 millones al exterior sin ningún tipo de limitación. Hay que hacer el control sobre los peces gordos, no sobre el pequeño turista o ahorrista y poner fin al drenaje de la deuda investigándola, suspendiendo el pago y revisándola.
Hay que hacer una reforma fiscal porque ahora hay un quebranto de las finanzas públicas y parece que la única salida es endeudarse, pero si lo hacemos para pagar gasto corriente dentro de pocos años vamos a estar como en el 2001. Necesitamos una reforma fiscal y que los U$S 80/90.000 millones que tienen los grupos dominantes en Argentina reingresen al circuito formal.
Para hacer todo esto se necesita un poder político que lo haga. Un poder político que permite un chantaje policial como el que vimos en estos días obviamente no va a ser capaz de imponerle a los grandes grupos económicos que trasparenten los dólares que tienen en los circuitos financieros informales. Necesitamos un poder político efectivo que comience una transformación real de la Argentina y eso exige que discutamos muy a fondo cómo nacionalizamos el comercio exterior que está en manos de un grupo de bancos y agroexportadores. Todo el sistema de nuestras exportaciones tiene que ser manejado por el Estado porque en esa renta está la clave para que haya fondos para un proceso real de reindustrialización.
Hay que mirar estas ideas para pensar otro horizonte. No solo tenemos como posibilidad un retorno a los ’90, una vuelta al neoliberalismo o resignarnos al fracaso del modelo neo-desarrollista heterodoxo. La gente de izquierda tenemos que estar orgullosos de nuestros planteos, de nuestra perspectiva, de nuestros modelos anticapitalistas, pro-socialistas como perspectiva efectivamente emancipadora. Tenemos que tener esperanza en el 2014 que nuestro pueblo, que ha demostrado tener tanta capacidad de resistencia, de lucha y de levantarse en momentos difíciles, va a encontrar el rumbo.
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