¡Bien por Caricom!. Narciso Isa Conde (República Dominicana). No hay manera de “humanizar” lo inhumano...
01.Dic.13 :: Batalla de ideas. La Rosa Blindada
No
hay manera de “humanizar” lo inhumano. Es todavía mas cruel hablar de
“regularizar” el sufrimiento que conlleva negarle a un ser su existencia
documentada.
¡Formidable! Se lo ganó la ignominia racista pele-balaguerista.
Entramparse en la mentira y la maldad extrema conduce a perder el
sentido de la realidad. Y eso le pasó a este gobierno cuando “acató” la
sentencia del Tribunal Constitucional y se lanzó a la campaña
internacional en defensa de un genocidio civil, poniendo a su premier
Montalvo al frente.
Imbuido de oportunismo y pusilanimidad política, lo motivó el dato
frágil de que el 90% de este pueblo es anti-haitiano; dato surgido de
una manipulación que no podrá resistir el acenso de la verdad.
No se a quien pudo ocurrírsele que las naciones caribeñas, nuestra
América y el mundo podría tragarse la idea de “humanizar” el
nazi-racismo y la xenofobia.
Nadie es tonto para admitir el derecho de ese tribunal a violar su
propia Constitución, despojando retroactivamente de la nacionalidad
dominicana a centenares de miles de personas de ascendencia haitiana.
Y digo centenares de miles, porque independientemente de la maniobra
publicitaria de la JCE-Gobierno (reduciendo a 13 mil los/as
registrados/as “irregularmente”), la realidad es que los/as nacidos
después de 1929 son centenares de miles, que siguen y seguirán siendo
objeto de persecución desde un poder racista administrado por almas
retorcidas.
El país y el mundo saben, además, que lo de la separación de los
poderes en este país es una falacia, que todos están controlados por el
cohollo del partido de gobierno y que el presidente Medina no estaba
obligado a acompañar al nazi-racismo a violar la Constitución que juró
respetar; menos en algo tan sensible como la negación del derecho a la
nacionalidad, con el impacto desgarrador que implica lanzar a una parte
de la sociedad a la condición de apátridas.
No hay manera de “humanizar” lo inhumano. Es todavía mas cruel
hablar de “regularizar” el sufrimiento que conlleva negarle a un ser su
existencia documentada.
Las lágrimas presidenciales y sus promesas de “humanizar la
tragedia” son lágrimas de cocodrilo en el contexto de una nueva farsa,
que ahora mezcla el grave problema migratorio y la saña hipócrita que lo
acompaña con el despojo masivo de nacionalidad.
De eso se ha dado cuenta el CARICOM y por eso el cañonazo anunciado;
pendientes condenas más drásticas, extensibles al CELAC, la ONU y otros
ámbitos.
No son sanciones ni al país ni al pueblo dominicano, sino a un gobierno y a un Estado que se las merece. Y “poco me lo jayo”.
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