Para mi amigo César Figueras...
"... no están los tiempos para
olvidar nada, menos nosotros, los obreros, los olvidados, los tontos del
pueblo, los que somos elegidos para darnos conversación aliñada,
armada, de palabras vacías, somos los obreros, los de la gorra de
obrero..."
Todos somos obreros y no tenemos
elección, somos nosotros los que tenemos que acechar y conquistar los
territorios olvidados,
el sol se va retirando y seguimos sentados a la puerta del bar, rajando solo en la barra del bar, todos somos los tontos del pueblo, bien, hagamos de eso algo digno, aunque no quememos iglesias, seamos consecuentes, neguemos la mayor, nuestra desdicha no es castigo del Señor, es el castigo que nos infringen los de siempre, y no, no nos vamos a quitar nuestra gorra de obreros, es lo que nos queda, es lo que nos va a permitir seguir reconociéndonos y, a partir de esa asunción, volver a enfilar nuestros pasos hacia la calle, y luego vamos a parar, y luego vamos a seguir, y luego vamos a tomar algo, lo necesitamos, y vamos a contar la misma historia, es la que hay, la que hay que recordar, porque como siempre está ahí, siempre se nos olvida, y no están los tiempos para olvidar nada, menos nosotros, los obreros, los olvidados, los tontos del pueblo, los que somos elegidos para darnos conversación aliñada, armada, de palabras vacías, somos los obreros, los de la gorra de obrero, los que ya no vamos a recitar la misma oración de la misma manera, somos más de un millón, y somos capaces de mantener la cabeza alta mientras la mujer del sistema intenta engatusarnos, intenta volver a decirnos que somos obreros, lo somos, y ella y ellos también se van a enterar de que no vamos a esquivar la cuestión...
el sol se va retirando y seguimos sentados a la puerta del bar, rajando solo en la barra del bar, todos somos los tontos del pueblo, bien, hagamos de eso algo digno, aunque no quememos iglesias, seamos consecuentes, neguemos la mayor, nuestra desdicha no es castigo del Señor, es el castigo que nos infringen los de siempre, y no, no nos vamos a quitar nuestra gorra de obreros, es lo que nos queda, es lo que nos va a permitir seguir reconociéndonos y, a partir de esa asunción, volver a enfilar nuestros pasos hacia la calle, y luego vamos a parar, y luego vamos a seguir, y luego vamos a tomar algo, lo necesitamos, y vamos a contar la misma historia, es la que hay, la que hay que recordar, porque como siempre está ahí, siempre se nos olvida, y no están los tiempos para olvidar nada, menos nosotros, los obreros, los olvidados, los tontos del pueblo, los que somos elegidos para darnos conversación aliñada, armada, de palabras vacías, somos los obreros, los de la gorra de obrero, los que ya no vamos a recitar la misma oración de la misma manera, somos más de un millón, y somos capaces de mantener la cabeza alta mientras la mujer del sistema intenta engatusarnos, intenta volver a decirnos que somos obreros, lo somos, y ella y ellos también se van a enterar de que no vamos a esquivar la cuestión...
... ya hemos visto el engaño en sus ojos
(Luis Enrique Ibáñez)
LETRA:
EL TONTO SIMÓN
Ya se retira el sol y los hombres acechan
Sentados a la puerta del bar
Las parejas se van por la carretera
Y aquí viene Simón con su extraño andar
Hola Simón, ¿Dónde vas tan aprisa?
Para un poco, ¿Qué quieres tomar?
Dicen que siempre cuentas la misma historia
Es lo que esperan todos, se sienten mejor
Que tu padre murió por quemar la iglesia
Que tu desdicha es castigo del señor
Eres tonto Simón
Y no tienes elección
De tu cráneo rapao al cero
Quita esa gorra de obrero
Y sortea la cuestión, Simón
Vuelve a enfilar tus pasos hacia la calle
Si llamas a esa puerta sale una mujer
Que te ofrece alimento de vez en cuando
Y da conversación si te portas bien
Hola Simón ¿Donde vas tan aprisa?
Para un poco, ¿Qué quieres comer?
Has visto el engaño en sus ojos
Que ya no tienen más que decir
Los golpes ya no duelen, ay Simón
Si pusieras tu cuerpo en acción
Vale más que te largues fuera del pueblo
Recita tu oración y no pienses mal
Tendrás allí el aliento de los luceros
Y tal vez el calor de algún animal
Eres tonto Simón
Y no tienes elección
De tu cráneo rapao al cero
Quita esa gorra de obrero
Y sortea la cuestión
Simón
(Fuente letra: lahuellasonora.com)
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