SOFÍA,
BULGARIA: Ayer se cumplieron 35 días desde el comienzo de las masivas
protestas en las calles de Sofía y de algunas de las grandes ciudades
para exigir la dimisión del gobierno del supuestamente independiente Plamen Oresharski -apoyado
por los socialistas y el Movimiento de Derechos y Libertades (MDL), de
la minoría turca- y la convocatoria de elecciones anticipadas, sólo dos
meses después de las últimas legislativas.
Ayer, la capital volvió a tener bloqueados varios de sus cruces más
céntricos. Desde la mañana, un nutrido grupo intentó bloquear con una
cadena humana el acceso de los diputados al Parlamento, acción que fue
impedida por la policía. Si bien las protestas se han caracterizado
hasta el momento por su carácter pacífico, sin
enfrentamientos graves entre policías y manifestantes, el futuro es
impredecible. Las actuaciones de los gobernantes parecen orientadas a
azuzar cada vez más a los ciudadanos con una serie de nombramientos en
puestos claves, con figuras muy polémicas por su vinculación a círculos
de dudosa reputación.
El detonante de las protestas fue el nombramiento, hace ya un mes, de Deliyan Peevski, diputado por el MDL, al frente de la Agencia Estatal para la Seguridad Nacional -el FBI búlgaro como
la suelen denominar aquí- un oscuro personaje representante de la
oligarquía económica, que tuvo que dimitir dos días después de asumir el
cargo.
Oresharski es, según los analistas, una figura que no hace más que cumplir lo que le mandan tanto el líder socialista Serguey Stanishev como el del MDL, Liutvi Mestan con el apoyo de cuyos grupos parlamentarios fue elegido.
Algunos llegan al extremo de afirmar que en lo más alto, pero en la sombra absoluta, se halla Ajmed Dogan,
presidente de honor del MDL, que a lo largo de los casi 25 años de
“democracia” burguesa ha jugado siempre el papel de bisagra en muchos
gobiernos y que sin duda es uno de los máximos exponentes de la
oligarquía nacional.
Juego de fechas
Por otra parte, la multitud que protesta no tiene claro sus
horizontes. “¡Las protestas no ofrecen nada; sólo exigen dimisión
inmediata del gobierno y el Parlamento, y elecciones ya!” afirmaba ayer
tarde un comentarista.
No cabe duda de que el actual gobierno durará poco en el poder.
Varios embajadores de la UE, y ayer el embajador de EE.UU., también
apoyaron veladamente las protestas de los búlgaros.
Los más pragmáticos consideran que elecciones anticipadas ahora
no son la mejor solución ya que el legislativo debe votar una serie de
leyes imprescindibles y empezar a trabajar para los presupuestos
generales del 2014. Para ellos, lo fecha idónea sería en la segunda
quincena de mayo próximo, coincidiendo con las elecciones al Parlamento
Europeo… siempre que el clamor popular no obligue a algo distinto.
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