Gabriela Rivadeneira, ¡ sorpresa en el parlamento ! (...De Ecuador)
¿Qué hacemos para liberarnos?
'El progreso es la realización de las utopías'
La
representación de un mundo idealizado que se presenta como alternativa
al monstruo capitalista, mediante una profunda crítica de los horrores de los sistemas de alienación (muerte que danza sobre la vida, explotación que castiga, dientes rotos, valle de lágrimas, es la sombra que oprime, su destrucción). No, no puede
haber democracia sin revolución ni revolución sin derecho al desarrollo,
ni barrera que pueda anular el acceso a la vivienda, trabajo, sanidad,
educación, igualdad social, que ningún niñ@ o persona mayor se vea
obligado a la calle a vender su dignidad, rehabilite una vida feliz en
el bien común, donde los sueños fluyan embelleciendo la utopía contra
los intereses individualistas. El planeta ha de ser un hogar, no
contrapuertas para el crimen, y los hijos que luchan, utopía sobre la
tierra. Salta el trueno y las nubes oscuras se difuminan ¡Bienvenida
conciencia!, compañera del alma, compañera. Una mujer clara como la
luna, tremenda flor de revuelo! Una mujer, nada más que una mujer, libre
como viento proletario: agua brava, aliento, movimiento, luz y sonido.
Una mujer roja como la sangre derramada por tantos luchadores de la utopía, como esa bandera caída que un compañero rescata y enarbola a los
vientos ensalzando imposibles, desafiando a los intrusos. Así se nos ha
presentado Gabriela “la comunista”, presidenta del parlamento
ecuatoriano hablando a su pueblo. Por fin una luchadora, una más en el
club de los poetas vivos/muertos, una más no sólo mujer entre nosotros
pensando, vivenciando, hablando durante casi una hora de vida, todo
vida, sin papeles muertos por medio dictados por los poderosos de la
ignorancia sembradores de la corrupción. Habló con corazón y mente lúcida, impregnada en ideología de clase, desde el pueblo y para el pueblo. Así es como habló de utopías, de las que se alejan cada vez que
las tenemos cerca por motivos y causas ajenas a los segad@s de su raíz.
No habló de música celestial del pan para hoy y hambre para mañana, no,
no habló sino con purita poesía desgarrada, como una más de la farándula
altiva revolucionaria, elevándose como de lo más profundo de la tierra de la explotación y del saqueo.
'La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor'
El discurso de Gabriela se hizo canción en las gargantas oprimidas, y los
ojos de los indios ecuatorianos se transforman en soles alumbrando por
primera vez en décadas de capitalismo colonialista, un sendero luminoso
con miras al horizonte. Habló, clarito que habló, de tantas cosas habló
que la historia tembló. Algunos que la escuchaban, de los que crecen a
lo alto aplastando todo lo demás, temblaron de incomodidad, como el
representante del reino impuesto del E. Español, residuo sin reclamo
posible. La cuna colonialista de los borbones se hizo la sorda sin saber
dónde esconder sus garras, no acertando con su visión ni atinando con
su rapiña dormitada en su propia muerte, pensando quizá, en salir por patas como la alcaldesa y concejales del PP, en el ayuntamiento de Cádiz ante la intervención de un ciudadano, portador de la dignidad antifascista frente a la corrupción del capitalismo feudal. No, Gabriela
no resucitó de la tumba de Alexandra Kollontai, ni de la de Rosa Luxemburgo, era ella misma. Gabriela Rivadeneira, ecuatoriana de 29
años, elegida presidenta hace unos días del nuevo parlamento del Ecuador. Desde el altiplano andino hasta las llanuras se extendió la voz
como ráfaga de viento que no se detiene y avanza por los pueblos de
Indoamerica. Un discurso cuyo eje transversal ha sido la utopía, que ha
definido como la fuerza de tod@s, para transformar las relaciones
sociales inequitativas:
<<.
. . Utopía es esa fuerza incontenible de millones de hombres y mujeres
que luchan cada cual en su tiempo y en su espacio por la construcción de
colectividades más justas y más igualitarias; formaciones sociales,
modos de producción o estructuras que buscan la justicia social y la
felicidad de la especie humana, allí donde precisamente no existen
condiciones para la realización de los sueños. Seres humanos que
sacrifican su vida por conquistar estados integrales, para toda la
sociedad, aunque para ello deban desafiar a las fuerzas perversas que se
oponen a estas causas. . .
Para
los enemigos de la utopía lo práctico era dejar las sociedades tal como
están, no cambiar nada, y peor aún invertir el orden de las cosas, por
ejemplo, el orden de la pirámide social, cuyo vértice minoritario
siempre debía -según ellos- estar arriba, pues desde su "astuta"
ideología, ese orden era un orden divino. El pueblo, la plebe, los
vasallos abajo, y el poder siempre arriba. . . El mirar la sociedad con
ojos alternativos era evidenciar que los creadores de la riqueza de las
naciones siempre fueron los trabajadores. Pero, paradójicamente, en
nuestras sociedades signadas por el poder económico los productores de
la riqueza siempre carecieron de ella, fueron eternamente los más
pobres, mientras que las clases ociosas vivían opulentamente apropiadas
de los bienes materiales y culturales generados por los pueblos a través
del trabajo. . .
Mientras
la utopía exista, nosotros, los utópicos, seguiremos luchando por ella;
mientras esa utopía exista, nosotros, seguiremos en pie>>
'En la utopía de ayer, se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades'
Asomó
al mundo la voz de la conciencia vestida de nueva primavera desde
Ecuador. Gabriela Rivadeneira, ha destronado los imperios, y destacado
la inversión de la pirámide social, el rol protagónico de las mujeres en
la esfera pública, la inversión en el sector social y cultural ocurrido
en los últimos años, como Presidenta, ha señalado que el recinto
legislativo, es la casa de tod@s, desde donde se hará la guerra a las
estructuras sociales desiguales. Su voz manifiesto dejó clarito el lado
del crudo invierno abandonado, que no han sido electos para favorecer a
la clase hegemónica, ni para volver a las viejas estructuras feudales,
coloniales y neoliberales, sino para hacer realidad, las necesidades
demandadas por los sectores que históricamente han sido excluidos y
explotados. En ese contexto se refirió a las grandes deudas pendientes
de la Revolución Ciudadana, abogando por una revolución cultural dónde
los nadie todo han de ser, y llamando “camaradas” a sus compañe@s
(palabra en desuso entre los que luchan por la justicia y por un mundo
mejor), y, aclamó por la reforma agraria, por una ley de culturas, por
el derecho de las aguas. Señaló que l@s jóvenes revolucionarios están
preparados para tomar la posta y cristalizar los cambios necesarios
cobijados bajo el ejemplo de Bolívar, Túpac Amaru, Alfaro, las tres
Manuelas, Recabarren, Vasconcelos, Sandino, Martí, Che, Fidel. . . y,
habló también, del poeta de los pueblos, del chileno, Pablo Neruda. . .
¡NO DESCANSAREMOS HASTA QUE NO HAYA NI UN SOLO NIÑO MÁS EN LA CALLE!
América Latina y el Ecuador son una poesía y un Macondo construyéndose.
Son una poesía y al mismo tiempo trágica por los siglos de opresión.
ECUADOR NO SERÁ NUNCA MÁS UNA “BANANA REPUBLIC” NI PATIO TRASERO DEL
IMPERIO.
'Cómo
voy a creer que el mundo se quedó sin utopías, cómo voy a creer que la
esperanza es un olvido o que el placer una tristeza. . . Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable'
Gabriela
arremetió contra los gringos, contra la deuda externa que oprime a los
pueblos, arremetió contra el decadente Imperio Español, aniquilador de
tantas alas, vidas, y culturas milenarias. Y, el representante de la
dinastía de los borbones de la oligarquía financiera y el imperio yanqui
de la muerte, sentadito como “un santo”, corroído por la codicia
mientras “su pueblo”, miles de familias dentro de él, viven en la
absoluta miseria. Pensando quizá, en soltar altanero el látigo feudal, a
forma de “fracesita” que su padre espetó a Chávez. Pero no, en ese
parlamento adornado de historia andina estaba hablando una mujer,
revolucionaria, con ella, toda América Latina, todos los hombres y
mujeres del mundo, que luchan.
'Yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra'
Ofreció
un discurso vibrante. Construido en torno a la utopía revolucionaria,
imprescindible para conquistar la Liberación de clase, con el que es
imposible no emocionarse y adherirse, no sólo por su contenido, sino
también, por el sentimiento expresado. Gabriela Rivadeneira, flor de
flor dentro del mundo de la farándula en que me desenvuelvo. Su
credibilidad proyecta el entusiasmo. Maravillosa oradora con excelente
conciencia e inteligencia, que no requiere "papel", para exponer sus
ideas, sentimiento, deseos (contrario a la inmensa mayoría en el mundo
de “profesionales de la política”, cuya “inteligencia” es la codicia).
Un compañero decía: “Cuando se habla para "los mercados" o para los
"inversores" se necesita leer bien los discursos que preparan los
asesores y "expertos" para que las mentiras encajen perfectamente. Esa
es la diferencia entre los "políticos" al servicio del capital que
piensan y actúan en beneficio de la minoría dominante.
PD.
Qué hermoso va a ser mi sueño hoy! Beso,
una vibración de ellos amiga y camarada Gabriela, como luciérnagas irán
llegando a tu iluminada tierra ya vigilante, dispuesta para la defensa.
Tu lucha es nuestra lucha, desde mis manos solidarias puños, flores y
estrellas rojas. Como rubís de futuro, piedras preciosas, como ojos de
vanguardia siguen iluminado el camino de la utopía, esa que se esconde
no se sabe dónde. Haciéndome eco de Gabriela Mistral, me despido:
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú.
Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú.
Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú.
Sé tú el que aparta la piedra del camino.
Gilbert Keith Chesterton
'Nunca pude admitir una utopía que no me deje la libertad que yo más estimo: la de obligarme'
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