Juan Carlos I de Franco renuncia a un yate... que no es suyo

Y no lo hace porque sea un tipo sencillo, pues ya todos conocen su soberbia y mala leche, sino porque quienes se lo mantienen, con nuestro dinero, no tienen recursos. El día que este impresentable... estire la pata coja y la sana, no faltarán los brindis al sol y a la luna.

 
Lo que en principio se presentó como un gesto del Rey Juan Carlos, dispuesto a renunciar a un lujo como el del yate Fortuna en solidaridad con las dificultades que sufren tantos españoles, ha terminado revelándose como un acto de oportunismo puro, un intento de ganar imagen sin coste o renuncia alguna. Fue Patrimonio Nacional quien a principio de año anunció a la Zarzuela la imposibilidad de hacer frente a los 1,8 millones de euros que anualmente cuesta el mantenimiento del lujoso Fortuna, entre sueldos de la tripulación, reparaciones, amarres y demás. Sólo llenar sus tanques de combustible cuesta alrededor de 20.000 euros.


En la foto que acompaña la puede verse al Borbón luciendo nalgas reales en el yate Fortuna. Aún eran tiempos de coristas y vedettes...

JM Álvarez

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