"...Se nos vendió la
idea de que con "mando en plaza" (en expresión literal de Diego
Valderas) la ejecución del programa de gobierno iba a estar más
controlada, pero ha supuesto como decimos un grave error, pues bajo la
falacia de que aceptamos los recortes "por imperativo legal" (de nuevo
en expresión de Valderas) estamos dejando a muy baja altura nuestro lema
de campaña, el famoso "¡Rebélate!", que ha quedado muy desacreditado...."
Rafael Silva.
Se cumple por estas fechas el primer año de Gobierno conjunto en la
Junta de Andalucía, cuyo...
supuesto eje rector se redactó en un documento
de Acuerdo Programático entre las dos fuerzas políticas gobernantes, el
PSOE Andaluz (PSOE-A) e Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía
(IU-CA). El balance de este primer año de Gobierno, a mi juicio, es
tremendamente negativo. Y esto en dos vertientes: una en lo tocante al
programa de gobierno en sí, que ya comentamos en la serie de artículos
titulada "Acuerdo Programático para Andalucía", un acuerdo bajo mínimos,
con una renuncia expresa a muchos puntos del Programa Electoral de
IU-CA (como no podía ser de otra manera, al estar en clara minoría), y
otra en lo tocante a la propia credibilidad de IU-CA como alternativa
real de gobierno, tanto a nivel andaluz como nacional, que se está
viendo muy resentida con este pacto.
En efecto, ya lo hemos venido denunciando en muchos artículos, una
gran parte de la izquierda andaluza y nacional se ha mostrado crítica
con este acuerdo, un conjunto muy amplio de las bases de IU-CA, que
incluso crearon la Plataforma "IU por la Base", con un montón de
Asambleas Locales de IU repartidas por toda la geografía andaluza. Y es
que el susodicho pacto de gobierno está siendo lesivo para la izquierda
en general, para los intereses de la clase trabajadora, y para la
credibilidad de Izquierda Unida como organización política y social que
aspira a representar una alternativa real de gobierno. Se nos vendió la
idea de que con "mando en plaza" (en expresión literal de Diego
Valderas) la ejecución del programa de gobierno iba a estar más
controlada, pero ha supuesto como decimos un grave error, pues bajo la
falacia de que aceptamos los recortes "por imperativo legal" (de nuevo
en expresión de Valderas) estamos dejando a muy baja altura nuestro lema
de campaña, el famoso "¡Rebélate!", que ha quedado muy desacreditado.
Lejos de representar en Andalucía un baluarte de la rebelión contra
las actuales políticas del capital, de la austeridad, de la obsesión por
el déficit público, por el desmantelamiento de los servicios públicos y
del Estado del Bienestar y por la privatización de dichos servicios,
lejos de representar una oposición clara a todo ello, en Andalucía se
continúan practicando dichas políticas, sólo que con un poco más de
suavidad. Se siguen despidiendo profesores, médicos, enfermeros,
investigadores, interinos, se privatiza en la sombra, se aplica en
última instancia la misma política, bajo la excusa del imperativo legal y
de los recortes impuestos por Madrid y Bruselas. Después de la clara
pantomima que representó la Comisión de Investigación de los ERE
fraudulentos, ahora tenemos una cúpula del Gobierno andaluz y del PSOE-A
en clara sospecha por su responsabilidad política en todo aquél asunto.
Y la izquierda supuestamente real y transformadora, es decir, IU-CA,
prestando su apoyo a dicho Gobierno.
Pero más allá de todo ello, nos estamos convirtiendo en Andalucía en
cómplices de la política del PSOE, una política fallida y traicionera a
los intereses de los trabajadores/as. En lugar de conceder un apoyo más o
menos puntual desde la oposición, condicionado a las políticas
concretas que se fueran aplicando, hemos cometido el error de aceptar la
trampa socialdemócrata, que podríamos resumir en el lema: "mejor
practicamos nosotros los recortes, que dejarlos en manos del PP". Con
ello todo nuestro trabajo como fuerza de oposición y de alternativa de
gobierno se va al garete, pues no podemos dar gato por liebre, ni
aplicar las mismas políticas bajo un paraguas de mayor "sensibilidad
social" con los afectados por la crisis. Tal como afirmamos en nuestro
discurso federal, debemos hacer que paguen la crisis sus auténticos
culpables, y para ello debemos demostrar la valentía y el coraje
necesarios para enfrentarnos a los poderosos, en vez de aliarnos con el
PSOE en la aplicación de los recortes "a la andaluza".
No podemos engañar de este modo a una ciudadanía que confía en
nosotros, porque lo vamos a pagar muy caro, ya que esta política de
complicidad con el PSOE puede provocar que nos arrastre en su caída. De
las muchas contradicciones que nos atrapan, por dar un ejemplo claro,
tenemos lo sucedido con la huelga de las limpiadoras de Centros de
Estudio en Jerez. La Junta de Andalucía procedió ¡a aumentar los
servicios mínimos! para “garantizar el derecho a la educación”. Los
mismos argumentos del PP, sólo eso bastaría para abandonar el gobierno,
si fuésemos consecuentes con la defensa de los intereses de nuestra
clase. Pero además, y es muy grave, compromete nuestra política de
futuro. ¿Cuál es la alternativa de IU Federal al gobierno del PP? ¿La de
Andalucía? ¿Un gobierno de IU en coalición con el PSOE con Rubalcaba de
Presidente, cumpliendo los recortes impuestos por Bruselas por
imperativo legal? Ello constituiría, como está ocurriendo en Andalucía,
todo un fraude a nuestros votantes y simpatizantes, a nuestro
electorado, y a las esperanzas de la clase trabajadora de este país.
Estamos dando una imagen de estar más preocupados en tocar poder y en
ocupar cargos en el Gobierno y en las Instituciones que en conseguir
esa fuerza alternativa, pergeñada desde y con la ciudadanía, para
representar ese contrapoder que sea capaz de hacerle frente a las
fuerzas neoliberales y del capital, que son las que nos gobiernan. Aún
no le vemos color a un montón de promesas estrella de IU-CA, tales como
la reforma agraria, la renta básica, la banca pública, el aumento de la
economía social, el cambio de modelo productivo, etc. Las medidas que se
toman a iniciativa de los cargos de IU son muy tímidas, casi ridículas e
imperceptibles en todo el maremágnum de recortes que tenemos que
soportar. Tómese como ejemplo la medida impulsada recientemente por la
Consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, en el sentido de instar a
los jueces andaluces a prohibir taxativamente el deshaucio en las
primeras viviendas durante el período que va de septiembre a marzo, para
que las personas deshauciadas no se vean expuestas a una meteorología
que pueda afectar a su salud. Aunque es cierto que también prohíbe el
lanzamiento de familias que tengan entre sus miembros a desempleados,
menores a su cargo, mayores de 65 años, o dependientes.
Por lo demás, todo pretende ser arreglado mediante la interposición
de recursos al Tribunal Constitucional, mientras la población se
desangra diariamente por el empobrecimiento masivo, el paro y los
recortes. Y a estas alturas, la Junta de Andalucía continúa debiendo a
sus proveedores, agobiada por la exigencia del Ministro Montoro en
cuanto al cumplimiento de los objetivos de déficit. Parece que la
"rebelión" a que llamaban a sus votantes era puro eslógan vacío y
mojado. El desempleo en Andalucía continúa siendo de los más altos,
superando con creces la media nacional, y el resto de políticas públicas
se ejecutan por la Junta con total seguidismo del Gobierno Central, por
mucho que Rubalcaba ponga al Gobierno de Griñán como continuo ejemplo
de cómo se pueden hacer las cosas de otra forma. Desde el sector crítico
de la izquierda nos seguimos preguntado ¿Qué hace IU-LV-CA en la Junta?
¿Aplicar su programa, ser fiel a su ideario, o gestionar las migajas
que le conceden PP y PSOE? Exigimos por enésima vez la retirada del
gobierno de la Junta de Andalucía de todos los Consejeros y altos cargos
de IU, para recuperar la credibilidad perdida y poder hacer frente a
las políticas neoliberales con la cabeza bien alta, y representado de
verdad a los de abajo. De otro modo, traspasaremos una frontera muy
difícil de recuperar.
Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es/
rebelion.org
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