El Wall Street Journal publicó hace unas semanas, y el diario alemán
Der Spiegel se hizo eco, que "España ha saqueado la hucha de las
pensiones". Consideran "saquear" como el verbo que mejor se ajusta a la
acción de dedicar más del 97% del Fondo de Reserva de la Seguridad
Social a suscribir una parte de esa deuda pública española... que los
inversores extranjeros no quieren comprar. Y la pregunta es ¿por qué no
quieren comprar deuda española y lo tiene que hacer el propio gobierno
con el dinero de todos y todas? Porque fuera no se fían. Los dueños del
dinero saben que el país no tiene garantías y que puede estallar. De ahí
que contraviniendo cualquier lógica inversora de poner dinero en
distintas cestas, este gobierno, como el anterior, compra deuda para que
la prima de riesgo se relaje y atraiga inversores que siguen brillando
por su ausencia. Llegando incluso a sacar dinero invertido en deuda más
segura como la alemana o francesa para comprar la propia. El tema es
sumamente grave porque esa hucha, que ya se está tocando para pagar
nóminas y jubilaciones, es la garantía única de los próximos
pensionistas y jubilados. A todo eso la ministra Fátima Báñez sostiene
que para nada" es "peligroso" que el 97,46% del Fondo de Reserva de la
Seguridad Social, la conocida como hucha de las pensiones, esté
invertido en deuda española.
Báñez ha hecho estas declaraciones en el Congreso, donde acudió para
entregar en la Cámara baja el informe de gestión del Fondo
correspondiente a 2012.
El Fondo de Reserva cerró 2012 con un importe de 63.008 millones de
euros, el 5,7 % menos que en 2011, después de que el Gobierno autorizara
el uso de 7.003 millones para garantizar el cobro de las pensiones.
A la pregunta de si no considera "peligroso" que el 97 % esté en deuda española ha respondido que "en ningún caso".
Al respecto ha afirmado que "precisamente" el que esté invertido en
deuda española ha hecho que su rentabilidad haya sido "tan alta" y que
se hayan tenido rendimientos en 2012 de unos 3.000 millones (2.970
millones de euros según el informe del Fondo de Reserva).
Para Báñez esos rendimientos obtenidos suponen que los 7.003 millones
utilizados se hayan quedado finalmente en unos 4.000 millones.
Desde que comenzó la crisis, el fondo de reserva de la Seguridad
Social ha sido uno de los más activos compradores de deuda soberana
española. Ha pasado de tener una cartera equilibrada (50% en bonos
españoles y 50% en extranjeros) a concentrar prácticamente todos sus
riesgos en deuda española (97%). Sólo el año pasado compró 8.877
millones en bonos españoles en el mercado secundario, ayudando a relajar
las tensiones sobre la prima de riesgo.
Como dice Xavier Doménech “el gobierno está colocando el dinero de la
hucha de las pensiones en esa deuda de dudosa solvencia, necesaria para
evitar la suspensión de pagos. He aquí como las cotizaciones de
empresarios y trabajadores a la Seguridad Social se instrumentan para
ahuyentar el fantasma del rescate”.

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