“Creo en el Hombre, su avanzado Hijo, concebido en ardiente evolución, progresando a pesar de los Pilatos e inventores de dogmas represores para oprimir la Vida y sepultarla. Pero la vida siempre resucita y el Hombre sigue en marcha hacia el mañana.”. José Luis Sampedro
Al final puedes encontrar algunos videos con entrevistas, reflexiones...
José Luis Sampedro – La conciencia de la economía: reflexiones que nos invitan a pensar
Quiero
honrar la memoria de este gran hombre, recopilando sus múltiples sus
reflexiones sobre el capitalismo, la economía, los políticos, los
jóvenes… Y una pequeña biografía encontrada en lainformación.com.
José Luis Sampedro (Barcelona, 1 de febrero de 1917 - Madrid,
9 de abril de 2013) es lo opuesto a un best-seller, pese a que su
aparición en el programa de La Sexta Salvados le devolviese al centro de
la escena mediática. Sea como economista, profesor, político, humanista
o novelista, su biografia puede empezarse por media docena de momentos y
nos dejan una historia pausada y coherente, lejos de los éxitos
fulgurantes.
El primero es su infancia, que pasó en el Tánger de los múltiples protectorados, en aquella ciudad repleta de espías de entre guerras justo cuando nacía el concepto de espía.
El segundo
es su juventud, enterrada en las trincheras de la Guerra Civil, a la que
se incorporó en el ejército republicano, pero la luchó enteramente en
el nacional en Melilla, Cataluña, Guadalajara y Huete (Cuenca).
Nacido en
una familia donde se consideraba al socialismo sinónimo de anarquía, la
posguerra la comenzó como funcionario de Aduanas en Melilla.
En esto que
llega el tercero de los inicios posibles: su ingreso en 1944en la recién
inaugurada Facultad de Ciencias Económicas de la Complutense, en
Madrid.
Allí es
donde se encuentra con el profesor nazi Heinrich Freiherr von
Stackelberg, un economista que hoy sería bastante más reconocido de no
ser por el adjetivo de nazi que le acompaña. Invitado en 1943 a unas
conferencias en Madrid, ya se quedó en España hasta su muerte de cáncer
en 1946.
De
Stackelberg, Sampedro (y otros grandes economistas de la transición)
aprendería teorías como las de la competencia imperfecta, la de los
precios o la del duopolio que desarrolló el propio economista alemán.
También descubriría que la economía carece de compasión.
Llegamos
a la cuarta forma de abordar su biografía: su dilatada trayectoria como
economista. Premio Extraordinario de licenciatura en 1947, un año
después entra en el Servicio de Estudios del Banco Exterior de España y
sería asesor del ministro de Comercio a principios de los años 50.
Durante esa
década ejerce de catedrático de Estructura Económica y continúa
escalando posiciones en el Banco Exterior hasta ser subdirector general.
De 1961, igualmente, es una de sus novelas más conocidas, El río que
nos lleva.
Surge en
aquellos años el quinto momento vital que podría haber servido de
arranque. A mediados de los sesenta son expulsados de la Universidad los
profesores Aranguren y Tierno Galván y de aquellos polvos vinieron los
lodos que acabarían con un breve exilio de Sampedro en Inglaterra.
A principios de lo setenta vuelve al Ministerio de Hacienda y
en 1976, a su Banco Exterior, al que seguiría vinculado de una forma u
otra hasta su jubilación, en 1984, exceptuando su pequeño paréntesis en
la política, ya que fue senador por designación real en las cortes
constituyentes de 1977.
Los ochenta
alumbran al Sampedro novelista: Octubre, octubre y, sobre todo, La
sonrisa etrusca, una de las obras en castellano más vendidas en su
momento. Ingresa en la Real Academia de la Lengua y se forja una sólida
trayectoria literaria.
Sin embargo,
todavía falta el último Sampedro, el que ha terminado como símbolo del
15-M. Este trayecto le ha llevado desde las pancartas del No a la
guerra de 2003 al regreso a la teoría económica de base para afrontar (y
acaso explicar) los efectos devastadores de la crisis.
“El
capitalismo está muerto”, aseguraba poco antes de fallecer, a los 96
años, más despierta que nunca su faceta como economista y convertido en
la conciencia del sistema. Justo a tiempo para denunciar el miedo que
atenaza a la sociedad actual y comparar a la economía con la política y
la religión, tres regímenes que no admiten que las viejas reglas han
cambiado.
Como toda biografía siempre se puede resumir en una frase, la de Sampedro parte de su propio credo personal, que asegura: “Creo
en el Hombre, su avanzado Hijo, concebido en ardiente evolución,
progresando a pesar de los Pilatos e inventores de dogmas represores para
oprimir la Vida y sepultarla. Pero la vida siempre resucita y el Hombre
sigue en marcha hacia el mañana.”
Sus ideas no eran dogmáticas, ni siqueira ideológicas, solo animaba a los jóvenes a pensar y reflexionar por sí mismos sobre los problemas de la sociedad. Pese a su avanzada edad, demostró que hasta el último día tuvo una mente lúcida y reflexiva, que ayudó a muchos a salir del letargo crítico en que se encontraban. Las diez frases más singulares de José Luis Sampedro por el Muy interesante “El tiempo es invencible porque él mismo se destruye a cada instante” “Deberíamos vivir tantas veces como los árboles, que pasado un año malo echan nuevas hojas y vuelven a empezar” “Uno escribe a base de ser un minero de si mismo” “Hay dos clases de economistas; los que quieren hacer más ricos a los ricos y los que queremos hacer menos pobres a los pobres” “Siempre se puede, cuando se quiere” “El niño siempre anda buscando. Entonces, si no se siente buscado, por fuerza pensará que el mundo falla y le rechaza” “El tiempo no es oro; el tiempo es vida” “La libertad es como una cometa. Vuela porque está atada” “Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y la degradación, donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a pisar firme” “Qué importa mi boca cerrada, ¡cuando piensas con el alma te oyen!”
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