Iberia: Empresa, gobierno, CC.OO y UGT contentos; CGT y CNT convocan huelga
Que
echen a más de tres mil trabajadores y que haya sindicatos satisfechos
con el manido argumento de que pudo haber sido peor, es un retrato de lo
que representa aquí y ahora CC.OO y UGT. La patronal y el gobierno está
muy satisfechos con ellos....
La dirección de Iberia y la mayoría de los sindicatos de los
trabajadores de la aerolínea han aceptado este miércoles la propuesta
del mediador designado en el conflicto, Gregorio Tudela, que reduce de
3.807 a 3.141 los despidos en la compañía y prorroga el ERE en vigor
hasta 2015. La firma del documento, que pone fin a la huelga de la
próxima semana, se ha producido en el Ministerio de Fomento.
El director de Recursos Humanos, José Luis Romero, y los
representantes de los sindicatos CC.OO., UGT, Sitcpla, Asetma, USO y
CTA-Vuelo han rubricado la propuesta del mediador en un encuentro
presidido por la ministra de Fomento, Ana Pastor.
El sindicato de pilotos Sepla ha decidido no rubricar el documento,
por considerar que necesita más tiempo para estudiar la propuesta, pero
no seguirá adelante con los paros para no enturbiar la paz social
lograda. Tampoco han apoyado el acuerdo otras centrales, como Stavla,
CTA Tierra y CGT.
Sin embargo, los sindicatos minoritarios CNT y CESHA (Coordinadora
Estatal de Handling) han convocado huelga para los días 25, 26 y 27 de
marzo en demanda de un "plan de viabilidad" que garantice a largo plazo
el futuro de la compañía y para pedir una política de renovación de
flota y expansión comercial.
Lo que implica la propuesta
La propuesta de Tudela, que ya había aprobado IAG, reduce en 666 los
despidos sobre el ERE extintivo del 12 de febrero presentado por la
aerolínea.
Además, establece como prioridad para las salidas la aplicación del
Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en vigor desde 2001 en Iberia
-que incluye prejubilaciones, recolocaciones diferidas y bajas
incentivadas-, ampliando dos años su vigencia, hasta 2015.
La firma del documento implica la retirada por parte de la empresa
del expediente de inaplicación o descuelgue de los convenios,
formalizado el 1 de marzo.
Para Iberia, la firma es "un paso importante" y "un buen punto de
partida" para asegurar su futuro. Así lo ha destacado el director de
Recursos Humanos de Iberia, José Luis Romero, quien ha insistido en su
compromiso de "seguir negociando" para retomar "cuanto antes la senda de
la rentabilidad".
Por parte de los sindicatos, supone la desconvocatoria de las cinco
jornadas de huelga pendientes, del lunes 18 al viernes 22 de marzo, del
total de 15 paros de 24 horas iniciados el pasado 18 de febrero, del que
finalmente se han llevado a cabo un total de diez días de inactividad,
que han cancelado unos 2.600 vuelos.
Tudela, mediador del conflicto: "Ha sido un proceso complejo"
El mediador en el conflicto de Iberia, Gregorio Tudela, ha afirmado
en RNE que "ha sido un proceso complejo" y está "todo lo satisfecho que
se puede estar en una situación así".
"Ha sido un proceso complejo, que ha requerido el esfuerzo de mucha
gente incluso antes que yo. Estoy todo lo satisfecho que se puede estar
cuando se produce la extinción de 3.141 contratos en un momento muy
complicado en el país, cuando donde hay una situación de paro muy
elevado".
El mediador de Iberia: "Estoy todo lo satisfecho que se puede estar en una situación así"
"Hemos conseguido rebajar el volumen, hemos conseguido evitar algunos
efectos muy negativos que produce la actual legislación como
consecuencia de la reforma de 2012. Creo que hemos conseguido establecer
un marco en el que se puede desarrollar una actividad negociadora por
las partes que mejore la situación de la compañía".
Respecto a los tres sindicatos que no han aceptado la propuesta,
Tudela ha comentado que “no cree que vayan a cambiar de opinión”.
“Estaría encantado de que reflexionaran y se incorporaran al acuerdo
pero no es la impresión que he tenido estos días”.
Tudela ha querido quitarse mérito y lo ha atribuido a "la buena
actitud de ambas partes". "A lo largo de todo el proceso he tenido una
colaboración leal y eficaz de todas las partes. Se tiende a atribuir el
mérito al mediador, pero el mérito es de las partes, han tenido una
actitud de máxima responsabilidad y colaboración y espero que ese
espíritu con el que se ha producido esta mediación se proyecte en las
reuniones para fijar los criterios de productividad y para hacer un
seguimiento de estos acuerdos con absoluta transparencia".
Los sindicatos que firman el acuerdo
La ejecutiva del sector aéreo de CC.OO. tomó la decisión de apoyar el
texto, por unanimidad, en una reunión celebrada el pasado lunes, al
igual que UGT, en cuyo caso, la tomó en la conferencia extraordinaria
del sector aéreo estatal celebrada el martes.
Este miércoles, el secretario federal del sector aéreo de UGT,
Francisco Rodríguez, ha destacado que la firma del acuerdo es "el punto y
seguido" de otra cuestión, porque a su entender no se acaba con el
problema que tiene Iberia, y ha añadido que, a juicio de los sindicatos,
la viabilidad de la compañía no se obtiene solo por hacer un ERE y un
acuerdo de reducción salarial.
En su opinión, "se obtiene además, adquiriendo compromisos, que se
encuentran aún pendientes de adquirir", pero la parte social espera que,
las próximas semanas y meses las dos partes seamos capaces de
adquirirlos.
También el sindicato de tripulantes de cabina de pasajeros (TCP)
Sitcpla acudía a la reunión con Tudela con el sí bajo el brazo, tras
sumar el 80% de apoyos en una asamblea extraordinaria.
Por su parte, USO hacía público el resultado del referéndum realizado
entre sus afiliados en el que el 61% votaba a favor de la propuesta,
frente al 36% que lo hacía en contra. También iban con el sí de sus
bases Asetma y CTA-Vuelo.
Los sindicatos que no firman el pacto
Por el contrario, del lado del 'no' se sitúa el sindicato mayoritario
de tripulantes Stavla, cuyos afiliados han rechazado la propuesta del
mediador en una votación online y asambleas, al considerar que un
acuerdo que no incluya un plan de futuro para Iberia será "pan para hoy y
hambre para mañana" y que supone "la sentencia de muerte de Iberia".
Igualmente, los sindicatos minoritarios de tierra CTA Tierra y CGT
han señalado que la mayoría de sus afiliados ha votado en contra del
documento de Tudela.
Precisamente, CESHA y CNT consideran que con la firma del informe del
mediador se ejecutará "un paso determinante en la desaparición y
desmantelamiento de Iberia", ya que los sindicatos mayoritarios "se han
saltado las líneas rojas que no se iban a cruzar" y han aceptado un
acuerdo "sensiblemente peor que el que ofreció IAG el pasado 31 de
enero".
Mientras, el sindicato de pilotos Sepla ha decidido no rubricar el
documento, por considerar que necesita más tiempo para estudiar la
propuesta, pero no seguirá adelante con los paros para no enturbiar la
paz social lograda.
Su jefe de sección sindical en Iberia, Justo Peral, ha precisado que
desde la posición del colectivo todavía no se han alcanzado una decisión
respecto al acuerdo, fundamentalmente por ciertas garantías de futuro
que quieren ver "más claras" y por un ERE, que tal y como está reflejada
en estos momentos, es "muy desigual para los pilotos con respecto al
resto de colectivos", por lo que van a seguir negociando.
El Gobierno, satisfecho
A los pilotos se ha referido el ministro de Industria, Energía y
Turismo, José Manuel Soria, que ha considerado "positiva y favorable" la
firma del acuerdo. Soria ha instado al Sepla a suscribirlo "a la mayor
brevedad" ya que "sería muy mala noticia" que la falta de la firma de
este último truncara el acuerdo. Soria ha confiado en que el pacto sea
"definitivo" y ha instado a todas las partes a trabajar a partir de
ahora para lograr un futuro para la compañía.
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POSICIÓN DE CNT EN EL CONFLICTO
¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN IBERIA?
Un poco de historia. Sucesivos
gobiernos de España contribuyeron en su día a privatizar Iberia a un
precio de saldo en relación con su masa económica total, iniciando de
este modo un proceso de debilitamiento de la compañía. Más tarde British
Airways plantea una fusión disimétrica con Iberia, por la que la
compañía inglesa se hace con el control del nuevo consorcio IAG y con la
caja de Iberia, uno de los verdaderos objetivos de British, que desde
ese momento pasa a manejar directamente, hecho por el que el gobierno
español no puso objeción alguna.
Esto
ha permitido a la compañía británica vaciar las arcas de Iberia y
transferir parte significativa de dicha caja para sostener el sistema de
pensiones de sus propios empleados (que cuenta con un déficit superior a
los 5.500 millones de euros y la propia British considerable inviable),
ocasionando así graves perjuicios para Iberia y dando lugar a un
paulatino proceso de desmantelamiento de ésta mediante la cancelación de
líneas en Iberoamérica, en el corto-medio radio y en diferentes
destinos domésticos españoles, además de proceder a la cesión de líneas y
flota de aviones a Vueling o Iberia Express, comprando combustible a
precios muy superiores a los medios del mercado y realizando una
política comercial totalmente escorada a los intereses de British
Airways, como por ejemplo el direccionamiento de la oferta con vuelos
intermedios en el hub londinense de Heathrow, disminuyendo así la
demanda de pasajeros que desean enlaces directos de Iberia y debilitando
en consecuencia el índice de ocupación de los vuelos de la compañía
española.
A día de hoy.
La fría estadística demuestra que una compañía que daba beneficios y
planteaba líneas de expansión en 2009, comienza a perder dinero e
influencia desde que se integra en IAG y British Airways marca el rumbo
de su gestión comercial y operativa. Mientras que ésta compañía adquiere
en gran nuevas aeronaves más eficientes, a Iberia le va restando flota
mediante una cesión forzada a Vueling e Iberia Express, obligándola a
operar con aviones con mayor consumo de combustible y con capacidad
sobredimensionada para una demanda mermada por la crisis económica
general del país.
Los
diferentes gestores operativo-comerciales de Iberia han sido
sustituidos paulatinamente por gestores británicos que están
contribuyendo de forma oportunista al desmantelamiento de la compañía,
mediante cuestionables políticas comerciales, abandono de destinos
tradicionalmente dominados por Iberia o mediante técnicas subterráneas
de desvío de pasaje, carga, correo y disponibilidad de slots para
British Airways. El último fichaje italiano para la dirección comercial
de Iberia intervino en la desestructuración de Alitalia, evidenciando el
futuro papel reservado a la aerolínea española. De seguir así la T4 de
Barajas - construida con el dinero de los contribuyentes - pasaría a ser
un mero satélite del hub Londres de British Airways, resolviendo de
este modo su actual falta de capacidad operativa sin gastar un duro en
ello al fagocitar las potencialidades de la T4.
La
transferencia de vuelos y flota de Iberia tanto en destinos de medio
radio como domésticos a favor de Vueling e Iberia Express, contribuye
poderosamente al adelgazamiento de este mercado en la propia Iberia, con
fuertes repercusiones en la pérdida de empleo, mantenimiento de aviones
a costa de Iberia sin incluir en las cuentas de explotación de Vueling,
innecesaria competencia entre ambas compañías (no se
debe olvidar que Iberia es la mayor accionista de Vueling e Iberia
Express), junto a un sucesivo abandono de la presencia de Iberia en el
campo de las concesiones de handling aeroportuario y mantenimiento a
otras compañías en hubs como Barajas, Barcelona, Palma, etc.
La
secuela de subrogaciones, cesiones de personal, figuras precarias en
los contrarios de trabajo (FIJI, fijos discontinuos, eventuales…),
sueldos por debajo del mileurismo, etc., están sumiendo a muchos de los
trabajadores de Iberia en una dinámica de precariedad generalizada,
bajos sueldos, congelaciones económicas, deficientes condiciones
laborales y de descanso, además de unas nulas condiciones de promoción
socioprofesional. Ni que decir tiene que la pérdida de cotizaciones al
Montepío Loreto motivada por la caída de cotizantes, pondrá en graves
aprietos a dicha institución y le restará capacidad real de maniobra
para cumplir sus objetivos sociales y de previsión.
British
Airways acecha la caja de Vueling (250 millones de euros) del mismo
modo que ha hecho con la de Iberia, mediante una batalla por el control
accionarial de la compañía creada bajo la fórmula de low cost, en la que
se ha producido una nueva merma de condiciones laborales y sueldo en su
personal, tal y como ocurre también en Iberia Express o Air Nostrum.
ERE y despidos.
Llama la atención la agresividad e intransigencia de los planteamientos
de IAG para Iberia, que proyecta en una primera andanada 4.500 despidos
directos (que supondrían en la práctica otros 20.000 indirectos dentro
de la industria aérea conexa), la desaparición de nuevos destinos
tradicionales de Iberia, la disminución de la actual flota hasta un
número cercano a los 35 aviones, la canibalización general de slots,
aeronaves, servicios en tierra, personal, etc. a favor de Vueling e
Iberia Express, así como el paulatino desmantelamiento de la matriz
Iberia, para muy posiblemente en un segundo ataque con ERE incluido a
partir de 2014, en el cual el número de trabajadores quedaría reducido a
6.000 efectivos y una mínima red de vuelos. Negro provenir para una
compañía que con distintas adaptaciones si tiene un futuro plausible,
siempre que se rompa con la esclavitud del proceso de fusión en IAG, que
indica a las claras las numerosas vulneraciones de las cláusulas de
salvaguarda incluidas en el proceso legal de fusión.
Mientras
tanto ¿qué hace el gobierno español al respecto?. Posicionamientos
tibios y falta de implicación ante el problema, máxime cuando el Estado
es el propietario actual de Iberia a través del accionariado de Bankia
(intervenida por el gobierno) y de la SEPI (Sociedad Estatal de
Participaciones Industriales), es decir el Estado es hoy el accionista
estratégico de Iberia, y por tanto, está capacitado para tomar
decisiones frente a la actual situación de la compañía.
El
futuro de Iberia no está en la negociación concertada de su capacidad
operativa o de tráfico ni en la cesión de flota o el despido de sus
trabajadores, si no en la salida inmediata del consorcio IAG haciendo uso de las diferentes cláusulas de salvaguarda,
habida cuenta de la actuación depredadora de British Airways. La
diletante posición del Gobierno español está dañando cada día que pasa
no sólo a Iberia, sino a la conectividad general del país por vía aérea y
por extensión al conjunto del sector turístico español. El gobierno
esta acumulando una grave responsabilidad en la evolución del conflicto,
y no bastará con dañar arbitralmente a los trabajadores de Iberia, se
encuentran en juego numerosas expectativas comunes de futuro.
No
se trata pues de valorar las pérdidas económicas a la empresa por los
días de huelga previstos, todos los trabajadores que participen en la
misma verán reducidos sus sueldos y nadie dice nada de ello, en
consecuencia urge plantear alternativas reales para el futuro de Iberia,
sin despidos, recortes, desmantelamientos o ventas fraudulentas a
especuladores que utilizan filibusteros para alcanzar sus objetivos. De
éstos, es imprescindible conseguir la destitución inmediata del
presidente de Iberia, Antonio Vázquez Romero, ejecutor material en IAG
de los intereses de Willie Walsh consejero delegado de British Airways.
El
mantenimiento de su actuales destinos, la ampliación a otros nuevos, la
sustitución de una flota poco competitiva, la compra de combustible a
precios más aquilatados, la mejora del servicio y de las condiciones
laborales de sus trabajadores, han de ser los pilares para asegurar un
futuro prometedor para Iberia. Cualquier actuación que no tenga en
cuenta estos principios está condenada al fracaso. ¡Iberia tiene futuro!
28 de febrero de 2012
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