A LOS JÓVENES DE SANLÚCAR DE BARRAMEDA (y de cualquier lugar), por Luis Enrique Ibáñez

A LOS JÓVENES DE SANLÚCAR DE BARRAMEDA (y de cualquier lugar), por Luis Enrique Ibáñez

"El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan."
(Arnold J. Toynbee)

"Ángel y yo observábamos, con profunda admiración, esos rostros curtidos por el trabajo, armados por la vida, esos rostros que mostraban su indisimulada indignación...

Porque sois vosotros, los jóvenes, los que más os estáis jugando en esta partida macabra."


 




























(Este artículo está dedicado, con todo el cariño, a los alumnos mayores, de  más edad, y, quizá, de más conciencia, del Centro de Adultos Mardeleva de Sanlúcar de Barrameda)...





A LOS JÓVENES DE SANLÚCAR DE BARRAMEDA (Y DE CUALQUIER LUGAR)

El pasado jueves 21 de marzo, Ángel Barroso y yo dimos una charla para Centro de Adultos Mardeleva en el Círculo de Artesanos de nuestra ciudad. La charla llevaba por título "Crisis, Medios de Comunicación y Movimientos Sociales", y estaba enmarcada en la Semana Cultural organizada por ese centro educativo.



En el centro de Adultos cursan sus estudios personas mayores, y otras no tan mayores, jóvenes: chicos y chicas que pueden oscilar entre los 19 y los 30 años de edad. Al acto solo asistieron (y fueron muchas) personas del primer grupo, personas mayores.

He de decir, además, que esa charla fue especialmente agradable, activa, fértil. Las preguntas, las intervenciones, el coloquio, traían a mi memoria esos aires de asamblea, de rabia, que tantas veces han llenando las plazas de España.

Ángel y yo observábamos, con profunda admiración, esos rostros curtidos por el trabajo, armados por la vida, esos rostros que mostraban su indisimulada indignación cuando oían, por ejemplo, cifras de desahucios, de suicidios. Algunos mostraban altivos sus arrugas orgullosas que, como cicatrices de guerra, parecían colocar delante de nosotros, para que fuésemos conscientes, años y años de dignidad.

Estaban preocupados, enrabietados, con lo que pasa, con lo que ocurre. Y sus inteligentes palabras llamaban, sin duda, a la acción,  a la resistencia, al contraataque. Dejaban muy claro que la palabra "rendición" no es apta para una ciudadanía que se reconozca como tal. Para una ciudadanía que está siendo humillada, estafada... apartada de la palabra, amputada de derechos, de las conquistas sociales que tantos esfuerzos, vidas, golpes, nos habían legado.

Fuimos nosotros, Ángel y yo, los que recibimos una lección de conciencia y dignidad. Y damos gracias por ello.

Sin embargo, apenas había jóvenes entre los asistentes.

Y no se trata de que nosotros deseemos ser escuchados. Lo importante es que los jóvenes deberían desear conocer la realidad, deberían querer estar alerta para saber cómo y por qué tienen que defenderse, por qué tienen que luchar por un futuro que, ahora mismo, día tras día, está siendo robado de su horizonte, y de una manera salvaje.

Porque sois vosotros, los jóvenes, los que más os estáis jugando en esta partida macabra.

Sois vosotros, los jóvenes, los que tenéis un porcentaje de paro obsceno, violento, insoportable... más del 55%, ¿qué os parece?

Sois vosotros, los jóvenes, los que, en caso querer realizar estudios universitarios, tendréis que pagar unas tasas solo aptas para las clases más altas, para los ricos, no para vosotros.

Sois vosotros, los jóvenes, los que tendréis casi imposible obtener una beca para estudiar en la Universidad.

Es para vosotros, para los jóvenes, para los que se han realizado (y se seguirán "perfeccionando") reformas laborales que os van a convertir en esclavos, eso, claro, si es que conseguís un empleo.

Sois vosotros, los jóvenes, los que llevaréis marcadas a fuego, en la frente, las palabras "precario" y "temporal".

Es para vosotros, para los jóvenes españoles, para los que se está diseñando un futuro de cuarta categoría. Probablemente, jóvenes de otros países ocupen el lugar preferente en las primeras divisiones.

Es para vosotros, para los jóvenes, para los que se está eliminando la Sanidad Pública. Como todo siga así, pronto tendréis que pagar cuando os pongáis malos... si tenéis dinero, claro.

También es para vosotros, los jóvenes, para los que se están reforzando todos los aparatos de represión del Estado. Para que, cuando decidáis luchar por lo vuestro, el miedo habite vuestra mente.

Sois vosotros, los jóvenes, las víctimas preferidas de unos Medios de Comunicación que, además de esconder, de manipular la información, quieren convertiros en idiotas.

Quieren haceros partícipes del mal gusto, de la vulgaridad, de la incultura... para que no penséis, para que no podáis ser críticos con el poder, para transformaros, de modo irreversible, en borregos consumidores de la más pestilente zafiedad.

Sí, vosotros entreteneros con noticias del corazón, de deportes, de cotilleo, y, mientras tanto, Ellos irán aprobando leyes que dilapidarán vuestro futuro.

Es a vosotros, a quienes os están operando la inteligencia, para que cuando oigáis expresiones como "optimización de recursos humanos", penséis que se trata de algo bueno, y no entendáis nunca el significado real, esto es, "despidos sin alma".

Porque sí, a vosotros también os están robando el lenguaje.

No digo yo, claro que no, que no haya jóvenes concienciados, enfrentados a la vida y al mundo. Los hay, y muchos. Lo que digo es que deberíais ser más, muchos más... todos.

No podéis esperar que otros resuelvan los problemas que ahora tenéis, y los que están por llegar. Eso no va a ocurrir.

La palabra, el grito y la calle son de vuestra propiedad. Que no os roben lo que la naturaleza os concedió.

Si lucháis por vosotros, también lo estaréis haciendo por todos los que hoy, en estos tiempos que tanto hieren, están sufriendo.

Tiempo que se ensancha, tiempo para la risa, para los besos... y para la lucha.

Porque, como decía Gabriel Celaya, hoy más necesario que nunca,



"vivimos a golpes... apenas si nos dejan decir que somos quien somos... estamos tocando el fondo, estamos tocando el fondo..."



Y siguiendo a Vetusta Morla



Puedo forzar la realidad
Puedo doler
Puedo arrasar
Puedo sentir que no doy mas
Puedo escurrir
Puedo pasar
Puedo fingir que me da igual...



Y nunca llegar a eso de "Sálvese quien pueda... hay tanto idiota ahí fuera"




"La política fue en principio el arte de impedir a la gente meterse en lo que le importaba. En una época posterior agregósele el arte de comprometer a la gente a decidir sobre lo que no entiende."

(Paul Valery)

Y recordad a Miguel Hernández, "no somos un pueblo de bueyes", ¿o sí?







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