No pagamos, qué joder!!

No pagamos, qué joder!!


Activar y fomentar la desobediencia económica.

Hartos de que políticos e instituciones no hagan caso a las demandas del pueblo. Cada vez más gente en el Estado Español está decidida a construir un verdadero espacio público (esto es popular y autogestionado), que esté ajeno a recortes y otras ingerencias de aquellos que ostentan el poder.
Vemos necesaria, una mejora de la organización popular por medio de asambleas y servicios autogestionados. Las circunstancias apremian, pues debido a la situación general en la Europa basada en la deuda, los Estados europeos seguirán recortando derechos, prestaciones y servicios, dejando al descubierto un gran número de necesidades sociales que ni quieren ni son capaces de satisfacer.
Es nuestra oportunidad para rellenar ese vacío, y con ello mostrar que es posible otra forma de organizar el trabajo, el ocio, el consumo... la vida.
Por otra parte, los Estados europeos seguirán aumentando los impuestos y multas, con objetivo de seguir recaudando dinero y mantener a raya a la disidencia. Por eso también es necesario: profundizar, compartir y poner en práctica las herramientas que permitan defendernos de estos ataques (insolvencia, recursos comunes, cooperativas integrales).
No sólo porque la reivindicación y las manifestaciones masivas no están ofreciendo ningún resultado.
Sino porque si de verdad queremos ofrecer una resistencia real a todos los abusos a los que nos somete la banca y el Estado, hemos de ser capaces de crear un poder popular real y efectivo. Y eso no se consigue sumando acólitos a las manifestaciones.
Recordemos que el pastor sólo necesita de unos pocos perros para controlar a todo el rebaño.
Para conseguir tal contrapoder, para sentar las bases que conduzcan a una revolución social. Necesitaremos conseguir recursos (por ejemplo mediante la objeción fiscal y la desobediencia económica), y poco a poco extender prácticas organizativas y solidarias entre personas que durante mucho tiempo han sido acostumbradas a la delegación y al egoísmo.
No basta con reivindicar, es preciso transformar.
Hemos de pasar de lo simbólico a lo práctico, de las palabras a los hechos, de la indignación a la acción.
Desobediencia económica, cooperativismo, monedas sociales, insolvencia, organización de deudores, grupos de consumo, recursos comunitarios, acción directa... Hay muchas alternativas, y muchas personas poniéndolas en práctica, es responsabilidad de todas/os conocerlas, profundizar en ellas, compartirlas y, sobretodo, realizarlas.
Estas herramientas no sólo sirven a las personas que apuestan únicamente por la autosuficiencia y la autogestión, sino que también pueden ser útiles para aquellas personas que dedican su lucha a la defensa de nuestros derechos.
Pues la lucha de estos últimos será más eficaz en la medida en que más se empoderen, cuanto más recursos dispongan, y menos dependan del sistema.

 
Tomado de inSurgente

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