18 familias sin casa ocupan 18 casas sin familias en Sevilla

18 familias sin casa ocupan 18 casas sin familias en Sevilla


Al paso de la manifestación por el derecho a la vivienda que culmina las jornadas celebradas el sábado e24 de noviembre en Sevilla, 18 familias han dado a conocer una nueva Corrala llamada “La Ilusión” en la calle Lumbreras nº 13-15, cerca de la Alameda de Hércules, donde llevan realojadas un par de días.

El edificio ocupado permanece vacío desde hace al menos un año y pertenece a una inmobiliaria con graves problemas financieros fruto de la vorágine especulativa de la burbuja inmobiliaria. Las viviendas, construidas en 2008 y posteriormente rehabilitadas, se encuentran desocupadas. La publicidad de los pisos afirma que “el extrarradio se hizo para los demás, quizás el deseo irrefrenable de vivir en el centro no sea tan utópico”. Sin embargo con precios aún hinchados que van desde los 155.000 € (25.26 m útiles) hasta los 416.000 € (62,94 m) las viviendas siguen vacías y alguna de ellas se encuentra incluso embargada por una de las entidades financieras rescatadas con dinero público.


Mientras que miles de inmuebles como éstos permanecen vacíos y con los precios inflados hasta que el estado asuma las pérdidas con la creación de (otro) banco malo, miles de familias no tienen un techo bajo el que vivir. 18 de ellas han decidido que realmente vivir en un piso no debería ser utópico y han decidido reclamar su derecho a una vivienda ocupando el edificio deshabitado.

Familias como la de Vanessa y Sergio, de 25 y 39 años, con dos hijos de 4 y 1 año que viven separados en casa de familiares desde que Sergio fue despedido de la construcción y fueron desahuciados por impago de su piso en alquiler.

Personas como Daniel, de unos 40 años, trabajador incansable desde los 18 en la construcción y la hostelería, cuyo último contrato fue hace 4 años. Tras cobrar 6 meses de desempleo sobrevive precariamente en la economía informal y duerme en un coche que encima es prestado.

Parejas como Libertad y Antonio, él un parado que trabajó de guardia de seguridad y ella embarazada, que viven en la calle y han tenido que recurrir a los albergues municipales. Solicitantes de una vivienda de Emvisesa que nunca llega, han decidido que su bebé tiene derecho a nacer en una casa.

O como Dolores y José que viven en una tienda de campaña desde hace 9 meses tras haber pasado por los saturados albergues municipales. Ella limpiadora parada desde hace 1 año y él obrero de la construcción en paro desde hace 2, cobran solamente 425€ de una ayuda por desempleo que se acabará pronto.

Gente trabajadora que son solo parte de las 5.778.100 personas en paro (EPA), las 400.000 familias desahuciadas desde 2008 (PAH) o el 22% de los hogares españoles que viven en la pobreza (Cáritas) y que ponen cara a las cifras de una crisis provocada por la avaricia y la especulación bancaria, pero que recae sobre las clases populares que sólo tratan de vivir una vida digna.

Familias que no quieren ser víctimas sino protagonistas de sus propias vidas y que no están dispuestas a que políticos y banqueros sigan viviendo por encima de sus posibilidades. Sólo la lucha ha hecho posible el abrumador consenso social para frenar los desahucios, pero la lucha continúa para que los ya desahuciados puedan tener un techo bajo el que cobijarse, algo que no es ningún lujo sino un derecho fundamental al que estas 18 familias no están dispuestas a renunciar.
Tomado de Sat.Sevilla

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