Todo un ejemplo de lucha: UN HÉROE de carne y hueso
Todo un ejemplo de lucha: Un héroe de carne y hueso.
Al leer esto, alguno pensará que voy a escribir de algún futbolista, o de esos cantantes de la Voz, o algunas de esas barbies. O quizá de Jill Love, la del desnudo del 25-S, convertida de Musa de la revolución a esclava del capital en Interviu. O del camarero con afán de protagonismo. Pues no, todos ellos no valen un duro al lado de la persona que les voy a contar.
Al leer esto, alguno pensará que voy a escribir de algún futbolista, o de esos cantantes de la Voz, o algunas de esas barbies. O quizá de Jill Love, la del desnudo del 25-S, convertida de Musa de la revolución a esclava del capital en Interviu. O del camarero con afán de protagonismo. Pues no, todos ellos no valen un duro al lado de la persona que les voy a contar.
Seguramente él no saldrá en Telecinco, ni en ningún medio digital. Nadie le conocerá. Solo alguno al leer mi texto, y él mismo, que desconoce dicho escrito, podrá saber de quien se trata.
Porque mientras él, junto a unos pocos más, peleaban hasta limites insospechados, sometidos a la coacción más rastrera, al cuasi-pistolerismo empresarial del Señor Vitorino Alonso, auténtico cáncer de Léon, el Bierzo y Laciana, al silencio mediático más vergonzoso que se haya visto desde el inicio de la crisis, y a las ansias pacificadoras de los sindicatos; todos nosotros también les hemos olvidado. Hemos indirectamente contribuido, con nuestro silencio, a dejarles rodeados y casi solos. Hemos preferido el circo que las televisiones nos mostraban con el 25-S que la lucha a cara de perro de unos trabajadores por defender sus derechos, sus puestos de trabajo y su dignidad como trabajadores. Como nadie lo ha hecho desde 2007.
Él, el héroe, estuvo, como recordarán, durante dos largos meses de lucha contra el Gobierno. Otra lucha que fue silenciada, pero que gracias a las redes, pudo sacar cabeza y explotar un 11 de julio donde cuatrocientos mil hombres y mujeres, acompañeron al héroe y a otros muchos heroes mineros en su manifestación en Madrid.
Lo conocí por la red, a raíz de una misiva que se hizo conocida en honor a esos valientes. Y tuve el honor de conocerle en persona en Riello y en dos etapas de la Marcha Minera. Minero, brutote, grande, pero también grande en ideas y en convicción. En su casco llevaba escrito el nombre de MARCELINO CAMACHO y seguramente quien se lo puso, le conoce y sabe que es un luchador nato y un hombre con unos principios morales impresionantes. Y ahora entenderéis porque y el porqué de mi admiración ante este valiente obrero luchador.
Nada más desconvocarse la huelga minera contra el Gobierno, el Sr. Alonso decidió que la factura del Gobierno se la iba a pasar directamente a los trabajadores. Aprovechando dos meses y medio de huelga indefinida y la situación precaria (al no tener los sindicato cajas de resistencia como DEBERÍAN EXISTIR), el Sr. Cacique, perdón, el Señor Empresario pensó "Esta es la mía", y decidió aplicar a los mineros de UMINSA un recorte en sus condiciones laborales y salariales.
Y entonces el héroe, junto a otros héroes, decidieron "que de eso, nada". Que ellos eran mineros y no había nacido desgraciado que se atreviera a tocarles el pan de sus hijos. Y solo 22 días después de haber desconvocado la huelga estatal, UMINSA fue a la huelga. A la huelga contra un patrono forrado a base de subvenciones para las explotaciones mineras con un margen de beneficio que es verdaderamente escandaloso, tratándose de dinero público, y que cuando ve ese dinero reducido, en lugar de reducir márgenes de beneficio y "arrimar el hombro", decide que el hombro es solo para que lo arrimen los más débiles: los trabajadores.
En este caso no todos fueron a una. Algunos se olvidaron de la anterior unión. Llegándose al bochorno de ver como la Guardia Civil, tras un mes de huelga ( hacia finales de septiembre) escoltaba a "personas que trabajan en la mina" para que entrasen a trabajar, mientras los héroes mineros, reclamaban continuar la lucha.
A ese héroe lo tengo en mi red social desde junio. Se expresa de manera muy sencilla, puede que simple, en mayúsculas, con alguna falta. Pero más claro no puede ser: contínuamente habla de unidad, de luchar, de conciencia de clase, de recordar como lucharon sus padres. A veces se indigna al ver el servilismo de alguno de sus compañeros. Y a pesar de su sencillez, siempre ha acabado teniendo razón.
Su heroicidad y su lucha le ha costado cara: HA SIDO DESPEDIDO, junto a 30 personas más, de forma totalmente ilegal por huelga. Y pese a ello, continúa luchando, peleando por sus compañeros y sus puestos de trabajo, como si no hubiera despido. Continúa tratando de convencer a esos "que trabajan en la mina" que han dejado de ser y de actuar como mineros. Despedido como han despedido hace nada al nuevo comité de huelga de la empresa UMINSA, por orden del cacique Alonso, auténtica peste para las comarcas mineras desde hace mucho tiempo.
Lo más triste del caso es que el héroe, junto a los demás héroes de UMINSA, han sido abandonados en parte por los sindicatos a los que mayoritariamente apoyaron y defendieron en tantas huelgas, que han decidido, al menos, el representante de UGT, echarse para "atrás" en este conflicto. Cosa que los héroes de UMINSA han reprochado pero que no les ha impedido continuar la huelga, a pesar de las Asambleas convocadas con intención de apagar fuegos por parte de algunos cuya función es otra .
Y no solo es un héroe por todo lo que os he contado, por pelear aun habiendo sido despedido tras años de trabajo en la empresa de forma totalmente ILEGAL; lo es por su entereza, por su firmeza y la firmeza en sus convicciones, por su conciencia de clase y su dignidad. El no se venderá por un plato de lentejas jamás. Él jamás agachará la cabeza. Nunca dejará tirados a los que considera sus compañeros obreros. Pero sobretodo lo es porque el tiempo ha acabado dandole la razón.
Su despido será nulo e ilegal, pero los que han esquiroleado obtuvieron ayer la respuesta del empresario Vitorino Alonso a su esquirolaje: REBAJA DE UN 37,5% DEL SUELDO. Como lo leen. Rebaja de un 37,5% del sueldo, anulación del tiempo de descanso, obligación de los mineros de pagarse la ropa del trabajo, ERE para más de la mitad de la plantilla, etc. Ese es el premio a la servidumbre. Y con ello, queda más que demostrado que, aquellos que se dignaron a luchar tenían razones más que suficientes para hacerlo.
Por ello sirva esta misiva, para reconocer a esos valientes su INTEGRIDAD, su fortaleza y su dignidad. Telecinco no los sacará en un programa, la prensa los silenciará, e incluso muchos de nosotros los hemos olvidado, después de mucho "llenarnos la boca" de alabanzas a los mineros.
Pero tengan por seguro que si todos, si todos y cada uno de nosotros y nosotras, si cada trabajador del Estado español, tuviera LOS COJONES U OVARIOS que este héroe de cuyo nombre no quiero acordarme, viviríamos en un país donde jamás hubieramos perdido un solo derecho desde 2009, gozaríamos de muchos más derechos de los que gozábamos entonces y podríamos escribir una historia muy distinta a la que estamos escribiendo. Una historia con la D de Dignidad y la I de integridad. Una historia que se escribiría en negro de carbón minero y no con el gris del acero de las tijeras.
Para acabar, dar las gracias a esa persona por haberla conocido, pues para mí, al menos por lo que a mi respecta, es un honor y un ejemplo a seguir. ¡No cambies nunca, compañero!
Tomado de inSurgente
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