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El insulto fascista
Antonio
Álvarez-Solís.- Si España fuese un país mínimamente serio, hoy se
poblarían las calles para defender la soberanía nacional, que ostenta en
plenitud cada ciudadano y ha de ejercerla con vigor en la parte
alícuota que le corresponde. Los ciudadanos no pueden permanecer pasivos
ante la gravísima ofensa fascista que la Sra. Cospedal hizo a los
manifestantes situados ante el Congreso de los Diputados para pedir la
apertura de un periodo constituyente. Lean ustedes este párrafo que
pretende asimilar a los congregados frente al Parlamento con los
rebeldes del 23-F: «La última vez que se rodeó al Congreso fue por el
intento de golpe de Estado por unas personas que querían taparnos la
boca a todos los españoles que habíamos elegido libremente a nuestros
representantes y querían ocupar la casa de todos». Exquisito manejo del
idioma para no ofender a los rebeldes del 23-F, tradicionales servidores
de la derecha. Es imposible agraviar con más desprecio a quienes
solicitan una nueva Constitución... mas >>>
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