Dos amigos cuentan cómo se vive la dispersión de los presos vascos
Hablamos
de presos vascos. O bueno, en realidad no. Porque mi intención no es
hablar de presos de ETA, sino de la situación en la que viven sus
familias. Sus hijos. Sus padres. Sus parejas. Sus amigos. Gente que no
es responsable en absoluto de lo que en su momento hiciera un familiar,
pero que tiene que soportar una venganza, un maltrato sistemático por
parte del Estado, que pone en peligro sus vidas cada semana, y que
supone un gasto imposible de mantener.
Según Etxerat,
la asociación de familiares de presos políticos vascos, hoy día "hay
608 presas y presos que forman el Colectivo de Presos Políticos Vascos.
Estos 608 presos están dispersados en 86 cárceles. Solo 8 de ellos se
encuentran en centros de Euskal Herria".
Estos
presos están encarcelados a cientos y cientos de kilómetros de sus
casas. Muchos tienen padres muy mayores. O enfermos. Y sin embargo se
les ha arrebatado una serie de derechos que los demás presos que no son
políticos ni vascos sí tienen, y que sufren sus familiares.
Esos
chavales tenían que estar tuiteando sobre fútbol, sobre chicas y
chicos, sobre exámenes, sobre lo que les diera la gana... pero
desgraciadamente, esta es su realidad.
Al
leer todo aquello, en seguida pensé que aquella conversación la debería
leer más gente, de hecho lo tuiteé, y dos de ellos me dijeron que por
qué no lo hacía, que lo escribiera, que si solo una persona despertara
al leerlo y se diera cuenta de que hay gente que vive así, ya habría
valido la pena. Así que terminamos metidos los tres en una conversación
que duró hasta la madrugada, en la que me estuvieron contando cada uno
cómo vive esta durísima situación, para que después la trasladara al
blog y que más gente pudiera leerla. Así que, aquí va la transcripción
de todo lo que estas dos personas me contaron anoche. Uno es L.I. y el
otro es P.E.:... no dejes de seguir leyendo aqui >>>
Comentarios
Publicar un comentario