A
la muerte de Santiago Carrillo
Los
comentarios de sus “adversarios” polÃticos nos pueden aclarar
mucho más que mis palabras, veamos:
Juan
Carlos de Borbón y Borbón; "Una
persona fundamental para la Transición y la Democracia y muy
querido”
Mariano
Rajoy; “El
destacado papel que desempeñó durante la Transición y su
contribución al orden constitucional, al nuevo marco de convivencia
y a un futuro común sin abandonar sus profundas convicciones,
perdurarán como referente para la polÃtica española”
Pérez
Rubalcaba “Su
comportamiento durante la transición fue de mucha generosidad”.
No, uno puede ser generoso dando, cediendo o regalando cosas propias,
no se es generoso cuando das cosas que son patrimonio de muchas
personas, aunque fuera el PCE, el que más sufrió los rigores de la
dictadura franquista, hubo también otras personas que lo sufrieron.
Sáez
de SantamarÃa: “Las
personas tenemos momentos de luz y de sombras, el de Santiago
Carrillo en el momento de la transición fue de Luz”
PodÃa
estar medio año escribiendo sobre los comentarios de los diferentes
titulares y comentarios tras su muerte, solo me queda añadir: “Dime
con quién andas y te diré quién eres”, —que
dirÃan en mi pueblo— de todas formas Santiago Carrillo nunca fue
un comunista convencido, — provenÃa de la organización Juventudes
Socialistas Unificadas (JSU) en la II República de España— aunque
si imitó todos los vicios y malas artes de Stalin y los trasladó a
su partido, más tarde se inventó el “Eurocomunismo” que no era
otra cosa que aceptar el capitalismo como modelo económico y
participar en el parlamento burgués sin más. Al mismo tiempo lanzó
una campaña desde las ondas radiofónicas de la Estación Pirenaica,
(más conocida como Pirenaica) de la “reconciliación nacional”.
Para
los más jóvenes quiero evocar o recordar tres momentos claves para
mÃ, en la trayectoria de Carrillo en España.
1.- Su
actitud junto a la del PCE ante los asesinatos de los abogados de
Atocha, apagando cualquier atisbo de protesta que generara un paso
hacia la ruptura con el régimen franquista.
2.- Su
polÃtica de reconciliación nacional, nos dejó más de 100
asesinatos de trabajadores/as en la dichosa “transición modélica
española”.
3.- Su
firma de los Pactos de la Moncloa. Ejemplo de entreguismo y
claudicación ante los poderes fácticos y la oligarquÃa española.
Para
terminar quiero recordar un hecho que vivà personalmente y que
siempre recuerdo con amargura y desencanto.
Hacia
pocas semanas que el PCE habÃa sido legalizado, y convocó una
manifestación en apoyo a las Asociaciones de Vecinos que llevábamos
años luchando por una vivienda digna en Palomeras y el Pozo del tÃo
Raimundo (Puente de Vallecas) Madrid, todo transcurrÃa con
normalidad, gritos reivindicativos, protestas y reclamaciones propias
de una manifestación, era la segunda vez que se organizaba una
manifestación legalizada en Vallecas, (la primera fue la de las
Asociaciones de Vecinos).
Recuerdo
que al pasar por el local del PCE en la calle MartÃnez de la Riva,
casi al final de la manifestación, un grupo de jóvenes que llevaban
una bandera republicana fueron abordados por un grupo del servicio de
orden y les exigieron que guardaran la bandera, —eran tiempos en
los que le dabas un brazalete a alguien y se creÃa capitán general—
los jóvenes se negaron y esto ocasionó un pelea impresionante entre
el servicio de orden y los jóvenes, algunos resultaron heridos de
diversa consideración, al final la bandera fue retirada, desde
entonces no acudo a ninguna manifestación que convoque el PCE.
Resulta
que la reconciliación nacional consistÃa en agradar a los
“nacionales” y reprimir a los republicanos u otro tipo de
izquierda que no fuera el PCE, para mà fue un desengaño total hacia
este tipo de “eurocomunismo” represor.
Solo me queda decir al
Carrillo polÃtico que; descanse
en paz, D. Santiago.
Madrid,
19 de septiembre del año de las desdichas
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