¿De dónde salen los 7.200 millones de ahorro de la reforma sanitaria?
Por
primera vez los pensionistas empezarán a pagar parte de sus medicinas y
a la gran mayoría de los ciudadanos también les tocará pagar más, según
la nueva reforma sanitaria que hoy aprueba el Consejo de Ministros.
Pero el nuevo baremo de copago (repago) sanitario no es la medida de la que se
sacará el mayor ajuste para alcanzar la cifra prometida de 7.200
millones de euros de ahorro. El montante mayor lo obtendrá el Ministerio
de Sanidad de los cambios que hará en la cartera de servicios, es decir
de los servicios y tratamientos que se prestan.
El
grueso del ajuste está en los cambios en farmacia, dietoterápicos
(complementos nutricionales), ortoprótesis (calzado ortopédico, muletas,
férulas para articulaciones...) y la reducción de ambulancias para
transporte que no sean urgentes, como los destinados a llevar a
pacientes a tratamientos de rehabilitación. De este capítulo se
ahorrarán 3.550 millones de euros de los 7.200 prometidos. Se negociará a
la baja con la industria farmacéutica algunos medicamentos, sin afectar
a la innovación y también se unificará la cantidad que los pacientes
deben pagar en ortopedia y complementos nutricionales. Será un copago, (repago)
similar al de farmacia, en función de la renta.
Unos
1.200 millones saldrán de la compra centralizada del material sanitario
y de medicamentos de uso hospitalario. En lugar de que cada comunidad o
cada hospital negocie un precio con cada uno de los laboratorios que
les suministren, se creará un organismo para conseguir precios más
competitivos.
Casi
mil millones anuales saldrán de la eliminación de abusos en turismo
sanitario. Setecientos millones se obtendrán de la informatización de
datos médicos y puesta en marcha de la tarjeta electrónica. Con esta
tarjeta, válida en todas las comunidades, y la historia clínica digital
permitirá a los médicos tener acceso a todos nuestros datos para no
repetir pruebas innecesarias aunque nos traslademos de hospital.
La
reforma sanitaria también afectará a la reordenación de recursos
humanos del personal sanitario. Se favorecerá su movilidad y reasignar
profesionales. De aquí saldrán 500 millones de euros.
Residencias en lugar de hospitales
No
lo detalló Ana Mato, pero en el decreto que apruebe el Consejo de
Ministros se incluirá una medida que supone un cambio de concepto
importante. Se prevé destinar a residencias a los enfermos crónicos que
necesiten cuidados prolongados y no requieran la sofisticación
tecnológica de un hospital.
Las
camas de residencia, con menor gasto que las de un centro hospitalario,
implicarán un ahorro de 600 millones extra. Esta medida tiene como
principal objetivo a la población de mayor edad. Todos estos capítulos
suman 7.267 millones, según los cálculos que maneja el Ministerio de
Sanidad. A largo plazo, los ahorros podrían ser mayores.
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