Nada nuevo bajo el sol

Historia, lucha de clases ... Pedían pan y les dieron  plomo...

 

Nada nuevo bajo el sol 

Salvador Moreno Valencia

Leyendo la novela Extramuros de Jesús Fernández Santos, y el libro de investigación literaria Ver, comienza de Ricardo Mena Cuevas, se me ha ocurrido recoger algunos párrafos de dichos libros sobre la riqueza y la pobreza, transcribo primero el de Extramuros y a continuación transcribiré el de Ver, comienza.

“Más cuando llegó la primavera, sucedió como en otras ocasiones. Pronto se pudo ver que nadie se había cuidado de sembrar, que unidos tedio y desengaño, viendo cuán poco el cielo se cuidaba de ellos, las gentes preferían pedir a sembrar, mendigar el pan del que no se cuidaron, recordando otros años en los que nada cosecharon.

Y por si fuera poco aquellos que poseían la semilla apretaban más en el precio justamente por la falta de diezmos, con lo que los caminos y ciudades se poblaron de hombres al sol, unos escasos de ánimos, otros faltos de recursos.

Aquella nueva miseria universal de ricos con simiente y tierras yermas y pobres sin grano…

Cada cual según su necesidad, según se viera acosado por el hombre o los recaudadores, escogía a su mejor entender una de estas dos únicas veredas: morir en la hoguera o ahorcados en la soga, o huir en partidas armadas a los montes”.

Y el segundo que recoge el libro Ver, comienza dice así:

En el verano de 1595, a causa de las revueltas ciudadanas por la escasez de comida, se ordenó cerrar todos los teatros. Ackroyd nos lo describe muy vívidamente:

Había habido un número de disturbios por falta de alimentos, que tenían que ver con el altísimo coste del pescado y la mantequilla, al final de la primavera y el comienzo del verano; hubo doce refriegas en el mes de junio solamente. Los instigadores habían tomado el mercado de Southwark, y luego posteriormente el mercado de Billingsgate, con el fin de vender la comida al precio que consideraban apropiado. Entonces, el 29 de junio, unos mil londinenses marcharon hacia Tower Hill para saquear las tiendas de las armerías (…). Las columnas de madera en Cheapside habían sido tiradas abajo, y unas horcas improvisadas fueron erigidas fuera de la casa del Alcalde. Hubo panfletos circulando sobre los “tumultos rebeldes” y en unos juicios posteriores los instigadores fueron culpados con intentar “tomar la espada de la autoridad” del alcalde y los concejales de la ciudad. Cinco de sus líderes fueron colgados, estirados, y descuartizados, incurriendo así en un castigo inusualmente severo.”
Estos textos hablan, el primero de la época en la que el santo tribunal hacía estragos en ciudades y pueblos de España, desde 1478 hasta 1834 y el segundo data de 1595. Y ahora sé tú lector el que saque tus propias conclusiones porque lo triste es ver cómo la historia se repite, y necios los hombres, cegados van directo al matadero.
Tomado de sanlucardebarrameda.tv

Comentarios