Estados Unidos había previsto desde hace tiempo la posibilidad de la una revolución en Egipto, aunque estimaba que se produciría únicamente con el fallecimiento de su títere Hosni Mubarak. Los estadounidenses estaban, por lo tanto, listos para tomar cartas en el asunto.
Ya desde la primera semana de manifestaciones en El Cairo, Washington activó los equipos del Albert Einstein Institution. Un manual, ya utilizado anteriormente en otros países, fue adaptado y traducido al árabe. Y se distribuyó para canalizar a los manifestantes. Dicho manual remite a los lectores a los servicios de facebook y twitter activados por el Departamento de Estado y la CIA.... Sigue leyendo en Voltairenet
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