sábado, 12 de marzo de 2016

Contra la retención ilegal de Gustavo Castro en Honduras, único testigo del asesinato de Berta Cáceres. Red Roja ... Y mucho mas





Se ha producido un nuevo ataque del capitalismo más despiadado y asesino, realizado con total impunidad y silenciado internacionalmente, hacia los defensores de la lucha contra la explotación de los bienes comunes de la naturaleza y en defensa de la tierra.

La madrugada del jueves 3 de marzo fue asesinada Berta Cáceres fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) en su vivienda del poblado de la Esperanza. Ataque en el que resultó herido el ambientalista mexicano Gustavo Castro Soto, integrante de la Organización Otros Mundos Chiapas/Amigos de La Tierra México.

Hasta el momento Gustavo Castro continúa retenido por una orden “de permanencia” emitida por el juzgado que lleva el caso, que le obliga a permanecer en el país al menos por 30 días más. Un proceso judicial plagado de irregularidades según denuncia la familia en un comunicado: “El proceso judicial ha estado caracterizado por la violación de los derechos humanos y garantías procesales de Gustavo Castro y su familia, como por ejemplo largas jornadas de espera para la práctica de las diligencias investigativas, la falta de reposo, la falta de acceso a las fotocopias de todas las diligencias, la falta de asistencia médica y psicológica como víctima de un delito grave. También la retención de sus pertenencias y sobre todo, la prohibición de salir del país, medida que la misma jueza reconoce como no prevista para testigos”.

Los familiares y diferentes organizaciones humanitarias temen por la integridad física y psicológica de Gustavo Castro quien se encuentra ahora mismo en total indefensión ya que entre otras medidas la jueza ha suspendido de su ejercicio a su abogada, Ivania Galeano.

Toda una serie de irregularidades que según el COPINH responden a un intento de las autoridades hondureñas de proteger a los responsables del ataque armado y de no esclarecer los hechos.

Según declaraciones de la familia de la asesinada Berta Cáceres, las circunstancias de su asesinato se dan en medio de la lucha en contra de la instalación del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, de la empresa DESA, en el río Gualcarque por parte del pueblo Lenca. Responsabilizan directamente a la empresa DESA y a los organismos financieros internacionales que respaldan el proyecto (Banco Holandes FMO, Finn Fund, BCIE, Ficohsa, y las empresas comprometidas CASTOR, Grupo empresarial ATALA) de la persecución y de las constantes amenazas de muerte hacia la líder indígena y al COPINH.

También la familia señala directamente al Estado Hondureño como responsable indirecto por obstaculizar la protección de Berta y por proteger los intereses de la empresa por encima de las decisiones y mandatos de las comunidades indígenas. Asimismo, en un comunicado emitido el pasado 5 de marzo la familia exige "que se configure una comisión internacional imparcial para la investigación de este crimen, entre la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismos internacionales de Derechos Humanos y los estamentos gubernamentales pertinentes, puesto la demostrada falta de objetividad por las investigaciones que se han iniciado en el país."

Tanto Berta Cáceres como Gustavo Castro, personas de reconocida lucha social y ambiental a nivel internacional, han dedicado buena parte de su vida a la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y campesinos, a quienes han acompañado en sus procesos de resistencias para que de forma organizada y pacífica, puedan evitar que el proyecto neoliberal de los gobiernos regionales se apropien del territorio mesoamericano, a través de sus proyectos industriales que pretenden acabar con la vida indígena y los recursos naturales de esta parte del planeta.

Por ello desde Red Roja nos sumamos a la repulsa por el asesinato de Berta Cáceres y a la exigencia del traslado inmediato a México de Gustavo Castro.




"...Tenemos derecho a la Insurrección, según la constitución por que es un régimen usurpador, decía Berta en la primera parte de la entrevista acerca de la situación en el Honduras y los meses después del Golpe de Estado. Agregó que en los municipios en donde la Resistencia y los indígenas son poder real deberían imponer también un poder paralelo a las autoridades de facto..."



1 La minería canadiense mataLa minería canadiense mata”, indican activistas durante una vigilia en la convención de minería más grande del mundo.

Toronto, Canadá – A pocos días del asesinato de la dirigente indígena hondureña Berta Cáceres, la Red contra Leer mas



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