
El escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano, falleció este lunes a
los 74 años en Montevideo (capital uruguaya). Galeano está considerado
como uno de los más destacados escritores de la literatura
latinoamericana. Libros en PDF:
15.Abr.15 :: Cultura de la rebelión
Texto completo en: http://www.lahaine.org/10-libros-para-descargar-de
Resumen Latinoamericano TV: Homenaje a Eduardo Galeano
Gaza, Eduardo Galeano.
Ayotzinapa. x Eduardo Galeano
"Los
gobernantes han perdido el control del miedo; la furia que han
desencadenado se está volviendo contra ellos"
Los huérfanos de la tragedia de Ayotzinapa no están solos en la porfiada
búsqueda de sus queridos perdidos en el caos de los basurales
incendiados y las fosas cargadas de restos humanos.
Si yo fuera palestino, por Eduardo Galeano ...y mucho más
Desde 1948,
los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni
respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su
libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir a sus
gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza
está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida,
Por qué escribo. Eduardo Galeano
Una confesión para empezar: desde que era un niño he tratado de ser jugador de fútbol. Todavía soy el número uno.
La demonización de Chávez Eduardo Galeano.
Eduardo Galeano: “El 15M es pura vitamina de esperanza”
Haití, país ocupado. Eduardo Galeano
"Están dando una lección de dignidad", dice Eduardo Galeano a los estudiantes chilenos
"Están dando una lección de dignidad", dice Eduardo Galeano a los estudiantes chilenos . "Quiero
enviar un abrazo de muchos brazos a los jóvenes valientes que nos están
dando a todos una lección de dignidad democrática desde las calles de
Chile.
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Los amigos de Hitler, un texto esclarecedor del desaparecido escritor uruguayo
GALEANO: ¡AH!, LA DE COSAS QUE NADIE LE HABIA DICHO SOBRE HITLER Y SUS AMIGOS AMERICANOS
Reproducimos un esclarecedor texto del escritor uruguayo Eduardo Galeano, extraído de su libro Espejos: una historia casi universal. Galeano, con manos de experto cirujano, disecciona y describe la perfecta simbiosis entre los grandes emporios capitalistas de EEUU y Alemania —de ayer y de hoy— que, con la inestimable colaboración de la Iglesia Católica y la banca suiza, allanaron el camino para el ascenso del nazifascismo y su conquista de Europa… Un lectura muy recomendable del autor de Las venas abiertas de América Latina fallecido este lunes.
«Los amigos de Adolf Hitler tienen mala memoria, pero la aventura nazi no hubiera sido posible sin la ayuda que de ellos recibió.
Como sus colegas Mussolini y Franco, Hitler contó con el temprano beneplácito de la Iglesia Católica.
Hugo Boss vistió su ejército.
Bertelsmann publicó las obras que instruyeron a sus oficiales.
Sus aviones volaban gracias al combustible de la Standard Oil [hoy Exxon y Chevron] sus soldados viajaban en camiones y jeeps marca Ford.
Henry Ford, autor de esos vehículos y del libro El judío internacional, fue su musa inspiradora. Hitler se lo agradeció condecorándolo.
También condecoró al presidente de la IBM, la empresa que hizo posible la identificación de los judíos.
La Rockefeller Foundation financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi.
Joe Kennedy, padre del presidente, era embajador de los Estados Unidos en Londres, pero más parecía embajador de Alemania. Y Prescott Bush, padre y abuelo de presidentes, fue colaborador de Fritz Thyssen, quien puso su fortuna al servicio de Hitler.
El Deutsche Bank financió la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
El consorcio IGFarben, el gigante de la industria química alemana, que después pasó a llamarse Bayer, Basf o Hoechst,
usaba como conejillos de Indias a los prisioneros de los campos, y
además los usaba de mano de obra. Estos obreros esclavos producían de
todo, incluyendo el gas que iba a matarlos.
Los prisioneros trabajaban también para otras empresas, como Krupp, Thyssen, Siemens, Varta, Bosch, Daimler Benz, Volkswagen y BMW, que eran la base económica de los delirios nazis.
Los bancos suizos ganaron dinerales comprando a Hitler
el oro de sus víctimas: sus alhajas y sus dientes. El oro entraba en
Suiza con asombrosa facilidad, mientras la frontera estaba cerrada a cal
y canto para los fugitivos de carne y hueso.
Coca-Cola inventó la Fanta para el mercado alemán en plena guerra. En ese período, también Unilever, Westinghouse y General Electric multiplicaron
allí sus inversiones y sus ganancias. Cuando la guerra terminó, la
empresa ITT recibió una millonaria indemnización porque los bombardeos
aliados habían dañado sus fábricas en Alemania.»
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