CONTRA EL SILENCIO DE UN BICENTENARIO (y VII): Epílogo inacabado, por Santi Ortiz

CONTRA EL SILENCIO DE UN BICENTENARIO (y VII): Epílogo inacabado, por Santi Ortiz

 ...Tres años después, alentada por su vil cobardía la injerencia de la Santa Alianza –no en vano la frase de Chateaubriand, “Monarcas hay que se sientan en el trono para hacerle despreciable”, le venía a Fernando VII como anillo al dedo–, volvimos a sufrir otra invasión extranjera: la del duque de Angulema y sus Cien mil hijos de San Luis, que tornaron a imponer la monarquía absoluta dando paso a la década ominosa, donde los realistas se dedicaron a hacer una escabechina en el bando liberal, y el borbón vengativo a cubrirse de sangre y oprobio ordenando complacido todo un rosario de execrables ejecuciones, entre las que caben destacar: primero, la de Riego –mandado ahorcar y cuyo cadáver fue descuartizado y repartido entre Las Cabezas de San Juan, Sevilla, San Fernando, Málaga y Madrid– y a sus colaboradores; después la de El Empecinado, el más popular de los guerrilleros, al que se llevó enjaulado al cadalso, para que fuera apedreado y escarnecido por las turbas, antes de morir en la horca; el mismo fin que, años más tarde, sufriría Mariana Pineda en Granada, por el “gravísimo” delito de haber bordado una bandera que, se suponía, iba a servir para un levantamiento liberal. Siete meses después, tras un intento frustrado de derrocar al tirano, caería fusilado en Málaga el general Torrijos...>>>> mas

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