lunes, 19 de mayo de 2014

Comprar, votar, callar

Entre las muchas opciones para las elecciones europeas está la de no votar. Abstenerse es una opción que a veces es muy criticada, sobre todo por los políticos. Pero al final, es comprensible que muchas personas no se sientan identificadas con ninguno de los partidos o que piensen que da exactamente igual votar o no.
Hace unos días el sindicato CGT nos envió información sobre su campaña a favor de la abstención activa. Se trataba de una campaña para que la gente no votase, pero también para que empezara a hacer muchas otras cosas. Nos pareció interesante, así que decidimos contactar con Irene de la Cuerda del sindicato para que nos contara más cosas sobre esta campaña.

VICE: ¿Por qué habéis decidido hacer una campaña a favor de la abstención?
Irene de la Cuerda: Nosotros somos un sindicato anarco sindicalista, no creemos en la democracia pseudoparticipativa que tenemos ahora. Normalmente no hacemos campaña por la abstención pero creemos que esta vez es diferente. Las elecciones son al Parlamento Europeo y nosotros estamos especialmente en contra de esta institución.

¿Por qué?
Creemos que la Unión Europea es un montaje hecho desde las élites que detentan el poder económico y un instrumento del poder de las grandes empresas multinacionales. El Parlamento Europeo es solo una fachada, porque tiene muy poca capacidad de maniobra. Las decisiones no se toman en el Parlamento europeo, sino que se toman  en la Troika, en el Consejo, en el Banco Central y en la Comisión.

Nosotros consideramos que esta no es la Europa que nosotros queremos y que esto es una farsa porque los diputados que salen no tienen la capacidad de incidir realmente en las grandes decisiones. Por ejemplo, no sé si habéis oído hablar sobre el Tratado Transatlántico para el Comercio y la Inversión el TTIP (por sus siglas en inglés).

No, ¿de qué se trata?
Es un tratado que se está negociando en secreto entre EE.UU. y la UE desde hace dos años. Este documento es la madre de todos los tratados de libre comercio. Si eso se firma, supondrá que las empresas multinacionales tendrán poder por encima de los estados. Hay una cláusula en el tratado, la que prevé las discrepancias entre estados y empresas, que significa que si el gobierno de un estado promulga una ley y si una empresa multinacional ve perjudicados sus intereses por esa ley, puede demandar a ese estado y le puede pedir indemnizaciones por perjuicio y lucro cesante, o sea, por lo que ellos dejan de ganar a consecuencia del cambio legal. Eso irá a un Tribunal europeo compuesto por 3 abogados privados que serán quienes decidirán.

Es reamente increíble. A veces da la impresión de que todas las cosas realmente importantes pasan desapercibidas para la opinión pública.
Nosotros creemos que la gente no es consciente de lo que significa la UE tal y como está montada. La asociación de empresarios europeos y los lobbies americanos tiene todos oficinas en Bruselas y son de consulta casi obligada cada vez que se va a promulgar una ley o una directiva.Nosotros no queremos seguir esa farsa.

¿Y los partidos de izquierdas no hacen nada para detener esto? Ellos sí que tienen que estar enterados.
Hace unos días, Izquierda Unida presentó en el Parlamento español una moción en contra de este tratado que fue rechazada con los votos del PP y del PSOE.

¿En qué consiste entonces vuestra campaña por la abstención activa?
Nosotros queremos dar un toque de atención. Sabemos que es complicado que la gente realmente pueda comprometerse con una abstención activa, ya que practicarla no es algo fácil. Pero es una manera de concienciar, de decirle a la gente que las decisiones las tiene que tomar por sí misma, que tiene que participar y por eso con la campaña hemos sacado un texto de Ricardo Mella (escrito en 1909, pero de plena actualidad), que dice “ve a tu barrio, organízate, abre una escuela, monta un periódico, una biblioteca…”. De eso se trata la abstención activa, de no votar pero haciendo cosas a cambio. Hay que organizarse, porque la presión desde abajo es la única que puede controlar los desatinos y la avaricia de los políticos y las grandes multinacionales. Nosotros de alguna forma queremos dar un toque a la conciencia, que la gente se organice, haga cosas en su barrio, colabore, defienda sus condiciones laborales…

Imagínate que el 90 % de la población no votara. ¿Qué pasaría entonces? ¿Qué legitimidad tendrían los políticos? Queremos ir creando conciencia y haciendo pensar a la gente.

http://www.cgt.org.es/abstencion-activa http://insurgente.org/index.php/template/politica/item/11168-comprar-votar-callar

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